¿Plantas de marihuana atadas? Sí

Demian Jara
22 Mar 2022

La planta de cannabis en su etapa vegetativa comúnmente tiene un desarrollo vigoroso, rápido y dependiendo que genética utilicemos más frondoso, similares a los arbustos, o más espigada simulando ser un super pino. Atar la planta de cannabis desviando su crecimiento nos dará grandes beneficios.


Atar al cannabis mejora la cosecha

Por Nico Vaia

Podemos empezar atando la planta desde las ramas bajas hasta llegar a la copa central. Para eso utilizamos hilo o cordel, depende lo que haya a mano. Alrededor clavamos tutores, palos de escoba, varillas o lo que tengas que puedas reciclar para hacer de sostén a las ataduras. Imagina cómo se vería un pulpo dado vuelta y con todos sus tentáculos abiertos.

Con esta técnica ganamos que la luz sea más pareja distribuyéndose por todo el follaje llegando a lugares interiores donde posiblemente sin el atado ganaría lo sombrío y provocaría una menor producción. Notaremos cómo crecen y se desarrollan mejor las pequeñas ramas inferiores produciendo cogollos más armados y pomposos.

Al tener más y mejor acceso al sol o la luz artificial a todo el interior de la planta vas a ver cómo la materia vegetal empieza a tomar volumen, a crecer y cómo se va transformando en un arbusto navideño.

También puedes probar con extender una red si tienes varias plantas juntas o para un gran monstruo en exterior, las redes son muy utilizadas para el cultivo interior a gran escala, sistema SOG, Sea of Green o mar verde.

Planta atada y podada en su ápice para generar varias ramas.
Planta atada y podada en su ápice para generar varias ramas.

Ventilación del cultivo de cannabis

Al tener la planta atada aprovechamos que la circulación de aire en ella sea más óptima, pudiendo de esa manera evitar futuros hongos en hojas (oídio) o en cogollos (botritis).

El lugar de cultivo debe tener un flujo de aire constante para que lo cambie. No escatimes en gastos respecto a este punto ni en fase vegetativa como en fase de floración. Conseguir una buena ventilación desarrollará sus frutos con creces.

El movimiento del tallo generado por la ventilación o el viento externo cuando está creciendo y desarrollándose le hace muy bien, logra más fortaleza para enfrentar algún tipo de tormenta o enfermedad que pueda aparecer. 

Cuanto más vigor y sanidad tengamos, mejor va a ser la respuesta ante cualquier eventualidad.

Control de altura del cannabis

Controlar la planta en altura es una muy buena opción, para evitar vecinos curiosos o para trabajar mejor la altura ya que si dejamos que crezca sin control podemos llegar a tener problemas a la hora de observar la copa de la planta, por ejemplo para revisión de plagas, humedad, maduración de la flor o punto de corte.

La altura ideal es la que puedas manejar. Utilizar un banco o una escalera podría resultar riesgoso y tedioso a la vez. Todos los días se debe estar atento a las plagas o amiguitos no deseados que puedan aparecer en el jardín. En plena floración y a poco de la cosecha es de suma importancia vigilar con atención todos los punteros acogollados de la planta, mañana, día y noche. Por eso mismo una altura controlada es muy útil.

En aplicaciones foliares también es positivo mantener la planta a una altura en la que puedas ver que dicha aplicación se está haciendo de manera total y correcta en todas las hojas, tanto en el frente como en su envés o su cara inferior.

Plena floración del cannabis con ramas atadas.
Plena floración del cannabis con ramas atadas.

Ramificaciones interiores en el cannabis

Al acostar la rama hacia un extremo generamos que brotes y pequeñas ramas que se encuentran en el tallo, tomen altura, fuerza y desarrollen unos apreciables y vistosos cogollos hacia la cosecha.

Esta técnica consigue una mejor distribución de luz y ventilación. Notarás los cambios dentro de las primeras 48 horas posterior al atado, tiempo aproximado que se toma la planta para acomodar su nueva estructura.

Es muy lindo ver el cambio, puedes notar como las ramas se redireccionan en busca de la luz y se vislumbran de cara al sol o a la fuente lumínica que utilices. Si cultivas en exterior y tienes la posibilidad de tener al sol desde que sale hasta que se oculta notarás el movimiento como si fuera un girasol, la planta se acomoda y se predispone a recibir de lleno las radiaciones solares.

Cultivar en interior/indoor también tiene su magia y puede llegar a ser más metódico si cumples con todos los parámetros estipulados y sigues a rajatabla todos los valores o niveles de temperatura, humedad y ciclo lumínico.

Rama acostada generando nuevos brotes apuntando al sol. En el exterior el desarrollo es extraordinario.
Rama acostada generando nuevos brotes apuntando al sol. En el exterior el desarrollo es extraordinario.

¿Por qué atar la marihuana?

Es posible que a medida que los cogollos vayan creciendo su peso en la rama que los sostienen puedan llegar a caer, tocar el piso o quebrar la rama que los aloja. Por eso, una atada a tiempo puede evitar estos problemas. El peso del cogollo a medida que crece hará que la rama empiece a caer sobre todo las ubicadas más cerca al piso. La atadura evita hongos y suciedad. Con la rama más cerca del piso corremos más riesgos de ataque de algún bicho que pueda pasar por ahí.

En estado vegetativo, solemos guiar las ramas para abajo para lograr mejores rendimientos, en cambio cuando ya tienes desarrollada la flor, debemos de cambiar la atadura y guiarlas hacia arriba evitando de esa manera que el peso del cogollo nos juegue una mala pasada y termine cayendo.

¿Cómo atar la marihuana?

Si estas en invernadero o sala interior puedes tensar unos alambres por encima de la planta o buscar la manera de guiar tus ramas hacia el techo. Piensa que todo sacrificio que hayas hecho tendrá su premio al final. No hay recompensa sin antes haber transpirado la camiseta.

Si atas tus hilos al piso ten mucho cuidado al caminar, es posible que los lleves por delante y quiebres ramas, lo digo por experiencia, me he llevado por delante varias veces hilos atados al piso cayendo en mi propia trampa y rompiendo ramas y agarrándome varios dolores de cabeza.

Para esto puedes poner alguna demarcación o simplemente ayudarte clavando palos o alguna estructura que puedas ver para evitar estos accidentes. Sobre los hilos puedes poner algún distintivo y cinta de otro color para darte cuenta y no llevarte por delante las ataduras.

En plantas que tienen poco tiempo de vida es una buena oportunidad para aplicar esta técnica. Ellas buscarán siempre la luz, está en nosotros guiarlas y podarlas para sacarles el mayor beneficio.

¿Cómo atar la marihuana? Atamos para arriba la rama con cogollos evitando quebraduras y cuidando la salud del fruto.
¿Cómo atar la marihuana? Atamos para arriba la rama con cogollos evitando quebraduras y cuidando la salud del frut

Cannabis: podas en floración

Si le sumamos técnicas de podas podemos obtener dentro de estos beneficios mejores resultados. Por ejemplo en la distribución lumínica, podamos la parte baja de la planta y hacemos una limpieza de pequeñas hojas y mini brotes que no llegaran a desarrollarse y que se encuentran pegados al tallo o en las partes inferiores de la ramas, logrando mejor ventilación, penetración lumínica y una limpieza necesaria para no andar luego corriendo bichos, arañas o lo que pueda llegar a pasar por ahí y  en cierta forma la poda ayuda ver el tallo con claridad.

Teniendo la parte baja limpia y libre de plagas estarás más tranquilo y preparado para cuando veas la más mínima invasión.
Para que no termines cosechando eso que generalmente llamamos cogollos de parte baja o mini coquitos la poda junto a las ataduras son muy ventajosas.

Poda y limpieza en la parte baja, necesarias para aprovechar no solo la luz sino para obtener clones.
Poda y limpieza en la parte baja, necesarias para aprovechar no solo la luz sino para obtener clones.

Control de altura en marihuana: poda apical

En el control de altura, podamos de manera apical la punta principal, con eso logramos que no se desarrolle solamente un gran cogollo central.

Al ramificarse la punta ya no tendremos la “espada” principal ya que se generarán más punteros horizontales gracias a la poda. Ganarás una cosecha con más cogollos, más pequeños pero con mejor control. Yo prefiero eso, mis experiencias con la botritis me dicen que haga una poda apical en la punta para luego no lamentar la pérdida de la gran cola producto de la humedad residual que queda atrapada en la flor y que es muy imperceptible a simple vista.

Para ver si la botritis está presente ponte guantes de látex y abre de tal manera el cogollo que puedas ver el tallo. Esto es fundamental para cuando estás terminando la cosecha, es preferible cortar o cosechar antes de tiempo a que un hongo te arruine parte de la cosecha.

Digo esto porque muchas veces no ponemos atención en cómo está interiormente la flor antes de la cosecha, simplemente cortamos y ponemos a secar. Es ahí justo antes de colgar o pasar al secadero que tienes que prestar mayor atención para no llevarte malas sorpresas y no solo perder una cola sino contagiar a las demás. Experimenta ambas técnicas y saca tú mismo las conclusiones.

En las ramificaciones interiores las podas brindan una mejor ventilación y con esto podemos evitar una serie de hongos que no son nada amigables. Si te gusta hacer esquejes/clones y/o mantener genéticas, es una excelente posibilidad para practicar.

Considero que podemos utilizar todo lo que le sacamos a la planta, nada va a parar a la basura, ya sea para la producción de cremas, aceites, tinturas, plantas madres o simplemente para utilizar la materia vegetal retirada en la compostera activando los niveles de nitrógeno.

Dentro de tu jardín, en algún rincón puedes tener preparado un cajón para generar tu composta. Recicla el sustrato y consigue un núcleo de lombrices californianas para acelerar el proceso. Las hojas y materia vegetal que arrojes debe estar lo más procesada y/o triturada posible beneficiando de este modo a las lombrices hacer su trabajo. Ellas no tienen dientes, no muerden, solo succionan.

En las ramificaciones interiores las podas brindan una mejor ventilación y con esto podemos evitar una serie de hongos que no son nada amigables. Si te gusta hacer esquejes/clones y/o mantener genéticas, es una excelente posibilidad para practicar.

Considero que podemos utilizar todo lo que le sacamos a la planta, nada va a parar a la basura, ya sea para la producción de cremas, aceites, tinturas, plantas madres o simplemente para utilizar la materia vegetal retirada en la compostera activando los niveles de nitrógeno.

Dentro de tu jardín, en algún rincón puedes tener preparado un cajón para generar tu composta. Recicla el sustrato y consigue un núcleo de lombrices californianas para acelerar el proceso. Las hojas y materia vegetal que arrojes debe estar lo más procesada y/o triturada posible beneficiando de este modo a las lombrices hacer su trabajo. Ellas no tienen dientes, no muerden, solo succionan.

Para atar desde una rama o para atar desde el tallo nos conviene atar sin ahorcar. Es decir, debemos dejar unos centímetros de espacio entre el nudo y la parte vegetal. Con esto evitamos que el tallo o rama a la hora de crecer empiece a comerse el hilo teniendo consecuencias de posibles hongos o podredumbre producto de la humedad.

En el cultivo de cannabis, como en cualquier otro, podemos desarrollar de manera casera una huerta, es la mejor forma de aprender es romper el molde y experimentar, podrás equivocarte, pero de ahí viene la sabiduría.

De nada me sirve seguir los manuales sin aprender de los errores aplicados en la práctica.

Obviamente debemos conocer las reglas para romperlas y así poder llegar a mejores y más placenteros lugares descubiertos.

Un buen atado del cultivo de cannabis.
Un buen atado del cultivo de cannabis.
D
Demian Jara