El viroide del lúpulo plantea preocupaciones

Elizabeth Erhardt
31 Aug 2023

HLVd se ha detectado en numerosas cepas de cannabis y plantea una seria preocupación para las futuras cosechas de cultivo.


El viroide

Los viroides son el agente patógeno más pequeño conocido por el ser humano. HLVd, el viroide latente del lúpulo, es un microorganismo compuesto por 256 nucleótidos que infecta las plantas de lúpulo y cannabis, causando dudding (una disminución significativa en el crecimiento y floración de la planta) y facilitando la aparición de varias enfermedades. Un viroide se asemeja a un virus, pero es aún más simple. Consiste en una sola cadena de ARN sin proteínas. Esta es la forma más básica en la que un organismo puede existir, por lo que existe cierta controversia sobre si se puede considerar incluso como un ser vivo.
Cuando decimos que el HpLV es microscópico, no solo nos referimos a que es muy pequeño, sino que es tan diminuto que resulta imposible verlo a simple vista sin un poderoso microscopio. Si observas tu planta con un microscopio de bolsillo, no encontrarás rastro de él. Este viroide mide apenas unos 40 nanómetros de longitud, lo que equivale a 40 mil millonésimas de metro (0,0000000040m). La forma más efectiva de confirmar la presencia de HpLV en tus plantas es realizar una prueba de PCR, aunque obtener fácilmente este tipo de prueba puede resultar complicado.

La propagación de la infección

Los viroides son agentes infecciosos que pueden infectar a los huéspedes y replicarse en sus núcleos celulares. Una vez que el ARN del viroide ingresa a una célula huésped, puede reprogramar el ADN de la célula para convertirla en una fábrica de HpLV, en este caso.
La infección por viroides en las plantas sanas ocurre a través del contacto directo entre plantas, así como mediante la supervivencia en herramientas y guantes. También se transmite de las plantas madre a sus clones. El contacto directo con plantas infectadas o con herramientas/manos contaminadas es la forma más común de propagación de HpLV en las plantas. Es importante tener en cuenta que los viroides pueden sobrevivir en superficies durante hasta cinco días e incluso hasta cuatro semanas en hojas secas, lo que aumenta su estabilidad y longevidad, y conlleva problemas adicionales. En sistemas de cultivo hidropónicos, el virus puede propagarse a través del agua del depósito si se cultivan varias plantas juntas.
Cuando una planta se infecta durante su ciclo de crecimiento, el viroide ingresa a través del floema y tarda aproximadamente seis semanas en infectar toda la planta. Después de dos semanas, se puede detectar en las raíces, después de cuatro semanas, en todos los nuevos brotes y finalmente, a las seis semanas, en toda la planta. La enfermedad puede permanecer en estado latente durante mucho tiempo antes de manifestarse y alterar el equilibrio natural de la planta. Esto, a su vez, reduce drásticamente la producción de metabolitos secundarios como los cannabinoides y terpenoides en el cannabis, así como los ácidos amargos en el lúpulo.

La situación actual

En los últimos años, la presencia de clones y biomasa infectada con HLVd se ha propagado hacia Europa, causando una infección que ha afectado el mercado. El HLVd, identificado por primera vez en plantas de cannabis en California en 2017, se ha convertido en una amenaza real, encontrándose en un 35% de las instalaciones de cultivo analizadas en el estado.
El HpLV representa un problema grave para los cultivadores comerciales de América del Norte. Estudios han indicado que hasta el 90% de las plantas de cannabis en California podrían estar infectadas por este viroide (Sandy, 2021), mientras que en Canadá se ha encontrado en el 40% de las muestras analizadas (Lange, 2023).
Según informes de MjBiz Daily, los cultivadores tienen la posibilidad de tomar medidas preventivas para frenar la propagación del viroide. Sin embargo, los investigadores estiman que la frecuencia de plantas infectadas se sitúa entre el 25% y el 50% en Estados Unidos y Canadá.
"Esto se traduce en pérdidas anuales de más de USD 4.000 millones para los cultivadores estadounidenses, quienes tenían previsto producir más de 3 millones de kilogramos de cannabis legal en 2021", afirmó Jeremy Warren, director de ciencia vegetal de Dark Heart, empresa con sede en Oakland.

Prevención

Combatirlo es imposible, pero se puede evitar. Para empezar, mantener una buena higiene reducirá en gran medida las posibilidades de transmitir la infección de una planta a otra. Es importante limpiar siempre las herramientas y lavarse bien las manos después de tener contacto con una planta, incluso si no se sospecha que esté infectada. Esto no solo contribuirá a reducir la propagación del HpLV, sino también de otros patógenos.
Si se observa que una planta presenta un crecimiento muy atrofiado, podría ser recomendable eliminarla. Lo más probable es que si una planta está atrofiada, tenga alguna forma de infección (después de descartar problemas de pH y fertilización), por lo que alejarla del cultivo es una precaución adecuada, incluso si no se sabe con certeza qué le ocurre exactamente.
Junto con un estricto protocolo de higiene y un análisis de rutina para HLVd, se mantendrá a los productores y operadores del mercado alejados de esta amenaza.

Seguridad

¡No tienes que preocuparte por tu seguridad en absoluto! La excelente noticia es que se ha comprobado científicamente que el HpLV no causa efectos adversos en los seres humanos, sin importar la forma en que se consuma. Por lo tanto, consumir cogollos contaminados sin darte cuenta no debería representar ningún riesgo para ti.
Aunque puede suponer un riesgo para tus plantas y afectar su producción, no representa ninguna amenaza para tu salud ni para la de las personas que consuman tu cannabis. No obstante, es importante destacar que se ha detectado la presencia de HLVd en diversas variedades de cannabis, lo cual es motivo de seria preocupación para las próximas temporadas de cultivo.

En conclusión, la presencia del viroide HLVd en numerosas cepas de cannabis plantea una seria preocupación para las futuras cosechas de cultivo. Si bien la propagación de la infección y la situación actual son temas que deben ser abordados con seriedad, también es crucial señalar que la seguridad de consumir cannabis infectado no está comprometida. Aunque puede suponer un riesgo para tus plantas y afectar su producción, no representa ninguna amenaza para tu salud ni para la de las personas que consuman tu cannabis. Sin embargo, la detección del HLVd en diversas variedades de cannabis destaca la necesidad de tomar medidas preventivas y ser cautelosos en las próximas temporadas de cultivo. Mantenerse informado y seguir las pautas de prevención recomendadas son pasos clave para proteger tus cultivos y asegurar la calidad de los productos.

 

Bibliografía: Fundación Canna. Análisis de viroides. 

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Elizabeth Erhardt