Guía oficial de cultivo de marihuana en interior 2026 (parte 1): aprende a preparar tu espacio desde cero
Un cultivo de interior bien gestionado te permite obtener cogollos de la máxima calidad en un plazo aproximado de tres meses. Aunque el cultivo de cannabis indoor no es intrínsecamente difícil, requiere ciertos conocimientos técnicos para diseñar un entorno óptimo donde las plantas prosperen de forma cómoda. El éxito de cualquier cosecha se sostiene sobre tres pilares fundamentales: un armario de cultivo perfectamente equipado, la elección de una variedad genética adecuada y un cultivador que sabe qué decisiones tomar en cada fase de la planta. En esta primera entrega de nuestra guía oficial, aprenderás a seleccionar, acondicionar y optimizar tu cuarto de cultivo.
Por dónde empezar a cultivar marihuana en interior y cuanto cuesta
La mayoría de la gente empieza comprando un armario de cultivo por lo sencillo que resulta en montaje y la instalación de luces, extractores y demás equipo. Quien disponga de una habitación para el cultivo se puede ahorrar el armario, pero deberá invertir en pintar de blanco las paredes o forrarlas con mylar o algún otro material reflectante, para aprovechar bien la luz de la lámpara y colocar ganchos en el techo para colgar la lámpara, el filtro antiolor y el extractor. Un kit con armario de cultivo, lámpara de alta presión de 400 o 600W, programador para encender y apagar la luz, extractor con filtro antiolor de carbón activo, ventilador y termohigrómetro. Es la forma más sencilla y básica de introducirse en el cultivo de interior. La mayoría de growshops físicos y de internet tienen kits de este tipo desde unos 300 euros aunque pueden subir mucho más conforme se van añadiendo mejoras como balastro electrónico en lugar de magnético, reflectores de mayor calidad, bombillas de marcas de prestigio o extractores de mayor potencia. Como pasa en cualquier ámbito, los productos más caros suelen ser mejores que los baratos. Lo mismo sucede con el material de cultivo. Hay armarios de 120x120 cm. desde 90 hasta 250 euros, lámparas desde 100 hasta 300 euros, reflectores desde 10 hasta 250 euros. A esto hay que sumar fertilizantes, semillas, sustratos y otros insumos. En resumen, un cultivo de marihuana de interior se puede empezar con un gasto de entre 500 € y 600 €, aunque si dispones de 1000 € podrás invertir en mejores equipos que te facilitarán el proceso.
Incluso con el equipo más barato y sencillo se pueden cultivar buenas plantas, pero normalmente la eficiencia de los equipos, la facilidad de uso y la durabilidad son mayores en los equipos caros. Un buen balastro electrónico, una bombilla de marca y un reflector ajustable sin duda producirán más lúmenes y los dirigirán mejor hacia las plantas, aunque en las primeras cosechas eso no es demasiado importante, la mayoría de los fracasos no se dan por poca luz, sino por malos cuidados. Quien tenga ganas y motivación suficiente como para leer, informarse, preguntar y dedicar el tiempo necesario tendrá éxito con cualquier equipo, siempre se pueden ir renovando los elementos poco a poco conforme los necesitemos. En cambio, a quien no haga lo que hay que hacer, cuando hay que hacerlo, de poco le servirá el mejor armario con las mejores lámparas, si las plantas le fallan por falta de riego o una temperatura excesiva.
¿Cómo elegir un armario para el cultivo de marihuana en interior?
Los armarios de cultivo son un espacio ideal para el crecimiento y la floración de las plantas de Cannabis. En su interior, podemos optimizar al máximo todos los parámetros para crear el ambiente perfecto para el desarrollo de las plantas. Muchos cultivadores eligen cultivar en armarios por la rapidez, sencillez y discreción con las que se puede iniciar un cultivo sin necesidad de realizar ningún tipo de obra en casa. Los armarios son también la mejor opción para aquellos cultivadores que no necesitan grandes cantidades de hierba para autoabastecerse, o para aquellos que no quieren acondicionar una habitación y prefieren mantener el cultivo algo más discreto en el interior de casa. Además, son muy apreciados por su comodidad a la hora de montarlos y desmontarlos, ya que evitamos hacer agujeros en las paredes y tener que taparlos después, si por el motivo que sea debemos cambiar la ubicación del jardín. Los buenos armarios han de ser opacos, para que la luz no penetre y afecte al fotoperiodo de las plantas, y para que tampoco salga y pierdan su discreción. El material interior ha de ser lo más reflectante posible, como el Mylar, que refleja el 95% de la luz, además de repartirla de forma más efectiva por todo el jardín.
En general, siempre que haya espacio disponible, es mucho mejor un armario algo grande para que las plantas tengan sitio y el cultivador puede moverse con facilidad. La medida de armario que recomiendo para empezar a cultivar con una sola lámpara de 400 o 600W es 1’2 x1’2 m y dos metros de altura.
Si no tienes tanto espacio puedes escoger un modelo más pequeño de 1x1 m o 80x80 cm. Quien quiera poner dos o más lámparas deberá buscar un armario mayor, 1,2x 2,4 m va bien para dos lámparas de 600W o tres de 400W. Quien nunca haya cultivado antes, más le vale empezar con algo pequeño y aprender bien antes de pasar a algo mayor. Los buenos growshops son tiendas especializadas con dependientes que conocen su trabajo y te saben aconsejar. Visita uno, mira los productos, habla con el vendedor, explícale tus necesidades y déjate guiar. Cuando llegues a casa con el equipo no quieras empezar a germinar el primer día. Ten paciencia, monta el armario, conéctalo todo y déjalo funcionando un par de días para comprobar que nada falla, que la ventilación es suficiente, que la temperatura se mantiene en el rango correcto, etc. Sólo entonces, cuando el armario está probado y en marcha, llega el momento de germinar las semillas y comenzar el nuevo camino como cultivador de interior.
Cómo elegir el espacio idóneo para tu autocultivo de marihuana
El punto de partida para diseñar un autocultivo de marihuana en interior es localizar la ubicación idónea dentro de la vivienda. Los espacios domésticos estándar suelen oscilar entre uno y dos metros cuadrados. Si dispones de una habitación vacía, puedes transformarla por completo, aunque esto requerirá modificaciones estructurales importantes: sellar las ventanas para evitar la contaminación lumínica hacia el exterior, forrar las paredes con papel reflectante (como el Mylar), instalar ganchos robustos en el techo para las luminarias y colocar un suelo impermeable que prevenga filtraciones de agua de riego.
Para simplificar este proceso y evitar daños permanentes en la vivienda, la mayoría de los cultivadores domésticos optan por un armario de cultivo. Montar un espacio para autocultivo requiere prever el consumo de electricidad y el equipamiento inicial. Para estimar la inversión necesaria antes de empezar, puedes consultar nuestro análisis detallado sobre el gasto de un indoor.
Estas estructuras consisten en tiendas de campaña portátiles con un armazón metálico ligero, recubiertas por un tejido exterior totalmente opaco y un revestimiento interior altamente reflectante. Existe una gran variedad de dimensiones adaptadas a cualquier necesidad, siendo los modelos de planta cuadrada de 100x100 cm o 120x120 cm (con dos metros de altura) los más populares para albergar una sola lámpara principal.
Los armarios modernos están diseñados específicamente para facilitar el trabajo diario:
- Accesibilidad discreta: Disponen de puertas con cremalleras estancas que impiden la fuga de olores y resplandores luminosos.
- Ventanas de inspección: Incluyen visores de plástico para observar el estado del jardín sin alterar las condiciones climáticas internas.
- Gestión de fluidos: Integran una bandeja de suelo impermeable extraíble para recoger el drenaje residual.
- Conectividad técnica: Cuentan con entradas y salidas ajustables (calcetines) para pasar tubos de extracción flexible y cableado eléctrico de forma limpia.
Montar un armario de cultivo interior es una tarea sencilla y escalable; en el futuro, podrás complementar tu instalación con un espacio independiente dedicado a la conservación de plantas madre y el enraizamiento de esquejes.
¿Cómo montar un armario para cultivar marihuana en interior?
Lo primero es elegir la zona donde vamos a ubicar el armario, despejarla y limpiarla. Montar un armario es bastante sencillo y rápido. Lo primero es montar la estructura o armazón, que consiste en una serie de barras y esquineras que se ensamblan. Las barras suelen venir marcadas con letras o números, y debemos ir encajándolas por orden, siguiendo las instrucciones que el fabricante adjunta con el armario. Una vez que tenemos montada la estructura, solo nos queda vestirle la funda que lo cubre. Para ello, debemos abrir bien todas las cremalleras, ya que la funda suele venir tan justa que de no hacerlo puede que no seamos capaces de montarlo con el riesgo de doblar la estructura o romper la tela. Una vez montada la tela, el armario está listo para instalar en él todos los aparatos para el cultivo. Necesitaremos macetas y platos, un buen sustrato, abonos, una iluminación apropiada, al menos un extractor y puede que algún intractor, uno o varios ventiladores, temporizadores, un termohigrómetro y seguramente en la etapa de floración un buen filtro antiolor. Sin olvidarnos de las semillas o de los esquejes. Según el tamaño del armario, necesitaremos una mayor o menor iluminación, al igual que la circulación de aire, que será también proporcional. Debemos tener en cuenta la cantidad de semillas o esquejes que deseamos cultivar para que el tamaño del armario sea suficiente.
Los armarios deben quedar perfectamente sellados, lo que ayuda también a que no se escapen olores ni entren plagas en el jardín. Los armarios también tienen que ser robustos y resistentes, para aguantar el peso de los distintos elementos del cultivo, además de disponer de unas buenas costuras y cremalleras que soporten el uso y desgaste que conlleva cultivar cannabis en un armario. La tela ha de ser resistente para soportar la temperatura y la estructura lo suficientemente rígida como para aguantar la fuerza del extractor sin doblarse. También tienen que disponer de las suficientes salidas para el aire y el cableado. Los armarios más grandes suelen tener ventanas a los lados, desde las que podemos atender a las plantas con mayor facilidad. En el mercado, tenemos un amplio abanico de marcas que ofrecen armarios resistentes y de calidad, perfectamente acondicionados para el montaje de todos los elementos necesarios para cultivar, además de poder elegir entre muchos tamaños para encontrar aquel que mejor se adapte a nuestras necesidades. Muchas tiendas ofrecen kits de cultivo completos con diferentes equipamientos, en los que además del armario, vienen ya todos los elementos necesarios para el cultivo. Al comprar todo en conjunto sale más barato que comprando cada cosa por separado. Hay que mirar bien que los kits contengan aparatos de calidad y con la potencia necesaria para cubrir vuestras necesidades, ya que a veces los complementos que trae el kit con el armario no son los más apropiados, y puede que si los adquirimos por separado nos salgan algo más caros, pero que sean más indicados para nuestro espacio y tipo de cultivo.
Iluminación LED: optimización del PPF y el DLI en el indoor
El mercado actual ofrece múltiples tecnologías de iluminación para el cultivo indoor de marihuana, pero hoy en día la mejor opción indiscutible son los sistemas de iluminación LED. Las antiguas lámparas de alta presión de sodio (APS), dominantes durante décadas, han quedado obsoletas debido a la alta eficiencia y la drástica reducción de costes de los paneles LED actuales.
A la hora de escoger la luz adecuada para tu indoor, debemos familiarizarnos con parámetros cruciales de la física hortícola, como el PPF (Flujo de Fotones Fotosintéticos) y el DLI (Integral de Luz Diaria), que miden la cantidad real de luz aprovechable que absorben las plantas.
Los diodos hortícolas ofrecen dos ventajas operativas insustituibles:
- Eficiencia energética: Generan mucha más radiación fotosintéticamente activa (PAR) por vatio consumido, lo que reduce drásticamente la factura eléctrica.
- Gestión térmica: Emiten muy poco calor calórico directo hacia las copas de las plantas, facilitando el control de la temperatura en el cuarto de cultivo, especialmente durante los meses más cálidos.
La mayoría de los equipos LED profesionales integran un regulador de potencia (potenciómetro). Esto permite adecuar el consumo a las necesidades reales de cada etapa biológica: las plántulas y plantas jóvenes requieren una intensidad lumínica moderada, mientras que la fase de floración exige el máximo rendimiento del equipo.
Para armarios de 100x100 cm o 120x120 cm, se recomienda equipar una luminaria LED de entre 300W y 600W de consumo real. Durante las primeras experiencias, es aconsejable trabajar con intensidades moderadas para evitar el estrés lumínico en las plantas. Una excelente estrategia de inversión es adquirir un panel LED de 600W regulable y operarlo al 50% o 75% de su capacidad en los primeros cultivos, manteniendo una reserva de potencia para cuando ganes experiencia y busques maximizar la producción de la cosecha.
Evita usar el LED al 100% de su potencia desde el primer día. Si el resto de los parámetros ambientales (nutrición, humedad y temperatura) no están perfectamente equilibrados, la probabilidad de provocar clorosis o estrés fototóxico es extremadamente alta. En las estaciones frías, recuerda seguir nuestras pautas específicas sobre cómo optimizar iluminación y climatización en invierno para compensar la falta de calor que los LEDs no aportan.
Para automatizar este factor, es imprescindible contar con un programador temporizador (analógico o digital) que controle los fotoperiodos de forma estricta. El cannabis es una planta fotodependiente que vegeta bajo días largos y florece cuando las noches se alargan:
- Fase de crecimiento: Configuramos un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad continua (18/6).
- Fase de floración: Cambiamos el ciclo a 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad absoluta (12/12). Es crítico asegurar que en la etapa de floración no exista ninguna contaminación lumínica externa, ya que el más mínimo destello de luz puede estresar a las plantas, provocando retrasos o hermafroditismo.
Para cultivadores avanzados que buscan experimentar y maximizar la producción de terpenos y tricomas, resulta muy interesante explorar el uso de la luz ultravioleta en el cultivo indoor o desarrollar técnicas complejas de espectros conocidos como noches marcianas.
Extracción, ventilación y control del clima
Un cultivo interior exitoso exige realizar un cálculo de iluminación y extracción del indoor adecuado a las dimensiones del volumen de tu espacio. El aire dentro del armario debe renovarse constantemente por tres razones biológicas: las lámparas generan calor residual, las hojas transpiran elevando la humedad relativa, y las plantas consumen rápidamente el dióxido de carbono (CO2) disponible para realizar la fotosíntesis. Sin una renovación constante, el microclima se volvería cálido, estancado, saturado de humedad y estéril en nutrientes gaseosos.
El extractor de aire es el motor encargado de esta renovación. Se instala suspendido en la parte superior del armario (donde se acumula el aire caliente) y se conecta a un tubo flexible (como el Aluconnect o Sonoconnect para mitigar el ruido) que evacúa el flujo hacia el exterior de la vivienda.
Muchos principiantes cometen el error de descargar el aire directamente en la misma habitación donde se encuentra el armario. Esta práctica satura el cuarto de humedad y vicia el aire, provocando que el intractor vuelva a succionar aire pobre en CO2. La salida de la extracción debe dirigirse de forma obligatoria a una ventana o un tiro de chimenea. Para mantener la discreción en ventanas, se pueden emplear paneles de madera o persianas acondicionadas con acoples ciegos para pasar el tubo sin que sea visible desde la calle.
Aprender cómo controlar la temperatura y humedad de tu indoor es el secreto para lograr flores de nivel profesional. Si vives en zonas cálidas o planeas cultivar durante los meses veraniegos, comprueba si se puede cultivar en interior en verano bajo las condiciones de tu hogar o cómo adaptar un cultivo en interior sin aire acondicionado mediante estrategias térmicas preventivas.
El filtro de carbón activo: tu seguro de discreción contra los olores
El cannabis en floración produce un aroma intensamente penetrante. Para garantizar la seguridad del cultivador y evitar molestias a vecinos o viandantes, es obligatorio acoplar un filtro de carbón activo en la línea de extracción antes de que el aire sea expulsado al exterior.
El filtro debe seleccionarse con un caudal técnico (m3/h) ligeramente superior al del extractor para asegurar que todo el aire pase por la cama de carbón y se limpie por completo. Los filtros hortícolas profesionales suelen mantener su eficacia durante un periodo de un año (entre 3 y 4 cosechas), dependiendo de la humedad ambiental de la zona. No alargues la vida útil del filtro de carbón; el riesgo de sufrir una fuga de olor durante las últimas semanas de floración es demasiado elevado. El orden correcto del circuito de ventilación es: Filtro de carbón → Extractor de aire → Tubo flexible de evacuación.
Además del filtro, es crucial adoptar hábitos de higiene personal, almacenamiento hermético y sistemas de eliminación de ruido para blindar la seguridad de tu espacio de cultivo.
Elección de contenedores y sustratos hortícolas profesionales
La arquitectura radicular de tus plantas depende directamente de la combinación de la maceta y la tierra que utilices. En cultivos de interior, las macetas cuadradas son las más eficientes porque optimizan la superficie disponible al colocarse juntas sin dejar espacios vacíos.
El tamaño de la maceta y el número de plantas por metro cuadrado están inversamente relacionados. Si decides cultivar pocas plantas, necesitarás contenedores grandes y más tiempo de crecimiento vegetativo para cubrir toda la zona de cultivo. Si optas por una densidad mayor (técnicas tipo SOG o Sea of Green), usarás macetas más pequeñas y ciclos de crecimiento cortos. Te recomendamos revisar nuestra guía para determinar el tamaño de la maceta para calcular con exactitud los litros y el número de ejemplares requeridos.
Una configuración estándar y equilibrada para principiantes consiste en:
- Armarios de 100x100 cm: Entre 9 y 12 plantas en macetas definitivas de 7 a 11 litros.
- Armarios de 120x120 cm: Entre 12 y 16 plantas en macetas definitivas de 7 a 11 litros.
Para quienes se inician, existen dos sustratos profesionales específicos que garantizan un drenaje excelente y minimizan el riesgo de asfixia radicular:
- Sustratos tipo Light-Mix: Son mezclas con una base de turba seleccionada que contienen una baja carga de nutrientes inicial. Esto te otorga el control total de la fertilización líquida desde las primeras semanas.
- Fibra de coco: Un medio inerte, altamente aireado, que permite un desarrollo radicular explosivo. A diferencia de la turba, la fibra de coco requiere que apliques abonos específicos para hidroponía en cada riego, ya que no retiene nutrientes por sí misma.
Elige siempre sustratos profesionales de marcas reconocidas del sector cannábico antes que tierras genéricas de bazar. La porosidad, la ausencia de patógenos y el pH estabilizado marcan la diferencia entre un inicio vigoroso y un bloqueo nutricional prematuro.
Herramientas de precisión: control crítico de pH y EC
Para alimentar de forma científica tus plantas de marihuana, no puedes confiar en el azar. Consulta nuestra guía definitiva para el riego para dominar la frecuencia y las tablas de nutrición. Es indispensable contar con dos herramientas de medición digital calibradas:
- Medidor de pH: Mide el nivel de acidez o alcalinidad del agua de riego combinada con los fertilizantes. El cannabis en tierra requiere un rango dinámico de 5.5 a 6.5 para absorber correctamente los macronutrientes y micronutrientes.
- Medidor de EC (Electroconductividad): Mide la concentración de sales disueltas en el agua. Este valor te indica con precisión la cantidad real de alimento que estás dando a tus plantas. Las necesidades varían según la edad: las plantas jóvenes toleran una EC baja (0.6 - 0.9 mS/cm), mientras que en plena floración pueden demandar valores más altos (1.4 - 1.8 mS/cm). El control estricto de la EC evita carencias crónicas y sobrefertilizaciones accidentales.
En resumen, el éxito de tu primer cultivo de marihuana en interior depende de la correcta planificación, preparación y monitorización de los factores ambientales clave dentro de tu espacio. La elección de un armario de cultivo adecuado simplifica enormemente el inicio de cualquier cultivador doméstico, protegiendo el entorno de la luz externa y los olores no deseados. No obstante, para obtener resultados óptimos y profesionales, es fundamental invertir en herramientas de precisión: un sistema de iluminación LED eficiente regulado adecuadamente, un circuito de extracción y ventilación matemáticamente calculado, un sustrato hortícola específico y medidores digitales calibrados de pH y EC. Controlar cada uno de estos parámetros de manera estricta durante los tres meses de ciclo vital de la planta garantizará una cosecha abundante y cogollos de la máxima calidad.
Cuanto tiempo lleva un cultivo de interior y cuanta marihuana producirás
Iniciarte en el cultivo de marihuana de interior es un proceso no lineal, como un cohete que despega de la orbita de la tierra, tienes que aplicar un poco de fuerza al principio, luefo será mucho más fácil. En ese sentido, conviene que la primera semana le dediques un par de horas diarias, luego con media hora diaria es suficiente, excepto algunos procesos como la cosecha o la poda que puedan requerir un tiempo de trabajo mayor. En todo caso, incluso estos momentos se pueden escalonar, por ejemplo la cosecha se pueden ir eliminando hojas en días previos o cosechar primero las plantas más maduras. El cultivo de marihuana de interior no es un sprint, sino una carrera de fondo, para triunfar lo que necesitas es constancia, aunque sean 20 minutos, el cuiadado diario es lo que seoara a un cultivo de éxito de un fracaso. Al estar en contacto con las plantas a diario, poco a poco aprendes a hablar su lenguaje, saber cuando necesitan algo y adelantarte a los problemas. Vale más una pequeña visita diaria al cultivo que trabajar tres horas el domingo.
En realidad, una vez que aprendes lo que las plantas necesitan y cómo dárselo, el resto es bastante sencillo, pero al principio puede parecer complicado. Mi consejo es afrontarlo con paciencia, aceptando que vamos a cometer algunos errores y que no pasa nada si en las primeras cosechas los resultados no son perfectos. Con el tiempo mejoraremos. Algunas personas me cuentan que no les compensa cultivar en interior, que entre comprar el equipo y pagar la electricidad cada mes, no se ahorran demasiado. Aunque hay cultivadores que lo hacen muy bien y logran que les salga muy barato porque sus plantas producen mucho, para la mayoría el ahorro no es tan alto, pero es que el producto obtenido tampoco es igual a la marihuana comercial. Cuando fumas un cogollo cultivado por ti mismo sabes exactamente lo que estás consumiendo, qué variedad es, si se han utilizado o no insecticidas tóxicos en el proceso, cómo se han cosechado, manicurado y secado las plantas. Además, tienes la gran satisfacción de haberlo producido con tus propias manos. Fumar tus propios cogollos es como tener un huerto y comer tus tomates, no tiene comparación con los tomates que se compran en el súper, ni con los cogollos que se encuentran en la calle.
Yo mismo he escrito en numerosas ocasiones que se pueden alcanzar producciones de un gramo de cogollo seco por cada vatio de iluminación. Es decir, 600 gramos de cogollo seco por cosecha con una lámpara de 600W y 400 gramos con lámpara de 400W. Este nivel de producción es posible, pero no es fácil, por lo general, sólo lo logran los cultivadores que le ponen mucha dedicación, tienen un cuarto de cultivo perfectamente montado, conocimientos avanzados y variedades seleccionadas conocidas, probadas y de gran producción. Los cultivadores novatos o principiantes, que parten de un sobre de semillas y que están realizando sus primeras cosechas, no van a lograr una producción tan alta. Con suerte, y si no se despistan ni cometen errores graves, pueden llegar a cosechar entre 200 y 300 gramos con una lámpara de 600W, y entre 130 y 200 gramos con una de 400W. Eso sí, los cogollos pueden ser de buena calidad y la producción irá subiendo en las siguientes cosechas, conforme vayan conociendo la variedad y perfeccionando su sistema.
Lista de la compra: materiales necesarios para el cultivo indoor de marihuana
Lo mejor es que elijas una buena growshop en tu zona y te dejes asesorar por personas expertas, con larga experiencia en el cultivo de marihuana. A la hora de elegir growshop no te fijes en los precios más baratos, sino en la persona que tenga una experiencia más dilatada, sus consejos te ahorrarán mucho tiempo y dinero, además de hacerte la experiencia más grata. Igual que cuando empiezas un deporte te conviene un buen entrenador, que te asesore un cultivador experto es la mejor inversión que puedes hacer. Aunque en este artículo te damos la información para poder hacer tu propia lista, en función de tus necesidades, a continuación te hacemos una propuesta para que puedas dar un vistazo rápido al material que necesitarás y no se te olvide nada.
- Armario de cultivo de 1 x 1 x 2 metros.
- Macetas de 7 litros y de 1 litro.
- Salida de aire al exterior que evite el paso de la luz.
- Luminaria LED y balastro eléctrónico regulable
- Extractor en linea de 125 mm para el Cool Tube.
- Clapeta antiretorno para conductos de ventilación.
- Filtro de carbón antiolor de 125 mm de diámetro.
- 2 Conexiones en Y para conductos de ventilación.
- Extractor dual de 125 mm, para sacar el aire al exterior.
- Intractor en linea de 125 mm para introducir aire nuevo en el cultivo.
- Medidor de EC.
- Medidor de pH.
- Controlador de Clima para activar y desactivar los sistemas de ventilación.
- Dos programadores horarios analógicos.
- Ventilador de pinza.
- Potenciómetro.
- Dos juegos de poleas de sujeción.
- Termohigrómetros con sonda.
- Extintor de seguridad automático.
- Conductos flexibles de 125 mm para el sistema de ventilación.
10 consejos importantes para cultivar marihuana en interior
Para acabar este primer capítulo de la Guía de cultivo de marihuana en interior quiero darte 10 consejos clave en el montaje de tu cultivo, que te ahorrarán problemas en el futuro
- Elige un buen mentor, compra tu material en una growshop donde atiendan personas expertas en autocultivo y con una experiencia dilatada, asegúrate de que están dispuestos a acompañarte en todo el proceso. A cambio cómprales el material y no te limites a buscar la oferta del producto más barato.
- Un foco de 600W abarca una superficie de cultivo de 1,20 x 1,20 m. En este espacio podemos cultivar entre 9 y 15 plantas. Dependiendo del macetero y variedad.
- La zona de cultivo debe estar protegida por completo para que no entre ni salga luz del interior.
- En espacios grandes se recomienda dejar un pasillo interior para facilitar el acceso a todas las plantas.
- Realizar todas las conexiones eléctricas de forma segura.
- No colocar los balastros, ventiladores o bombillas cerca del agua o la humedad.
- La potencia del extractor de aire debe ser unas 30 veces superior al volumen del espacio de cultivo, medido en metros cúbicos. Para calcularlo utilizamos la fórmula (Alto x Ancho x Largo de la habitación) x 30, el resultado nos dará la potencia mínima que debe tener nuestro extractor.
- El filtro de carbón pierde eficacia y se debe cambiar cada 2 o 3 cultivos.
- Utilizar bandejas de riego, para que no se forme humedad en el suelo.
- La discreción es una de las mayores virtudes del buen autocultivador. Cuanta menos gente sepa de la existencia de tus plantas, mucho menor es la posibilidad de que surjan problemas, sobre si tienes vecinos cotillas y amigos de lo ajeno cerca.
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Guia oficial de cultivo de marihuana en interior
(Parte 2) Guía oficial de cultivo de marihuana en interior: elegir semillas y puesta en marcha
(Parte 3) Guía oficial de cultivo de marihuana en interior: crecimiento
(Parte 4) Guía oficial de cultivo de marihuana en interior: floración y cosecha
Artículo de Jose T. Gallego y de Rubñen para distintas ediciones de la revista Soft Secrets, compilados y actualizados para internet por H Madera