Stinkma: Cómo el olor a cannabis crea prejuicios

Elizabeth Erhardt
28 Nov 2025

¿Alguna vez has sentido que la actitud de tu médico cambiaba radicalmente al mencionar que consumes cannabis? ¿O has notado miradas de desaprobación en la sala de espera si tu ropa olía a hierba? No son imaginaciones tuyas ni paranoia. La ciencia acaba de ponerle nombre a este fenómeno: "Stinkma". Este término, un juego de palabras anglosajón entre stink (apestar) y stigma (estigma), define una de las barreras más invisibles y dañinas en la atención sanitaria moderna. Un reciente estudio publicado en Current Opinion in Toxicology (2025) pone sobre la mesa cómo el aroma de la planta, lejos de ser un simple rasgo organoléptico, actúa como un detonante de prejuicios que pueden alterar la calidad de tu diagnóstico y la relación de confianza con los profesionales de la salud.


¿Qué es el 'stinkma' y por qué importa?

El término fue acuñado por la Dra. Uma Dhanabalan, una reconocida médica especialista en medicina cannábica y defensora de la educación global sobre la planta. Con este concepto, la Dra. Uma describe el prejuicio inmediato —y a menudo inconsciente— que se genera en entornos sanitarios y sociales ante el olor a cannabis.

A diferencia del tabaco, que se percibe socialmente como un "mal hábito", el olor a marihuana carga con décadas de prohibicionismo. En la mente de muchos sanitarios, este aroma se asocia instantáneamente con el uso recreativo, la irresponsabilidad o el abuso de sustancias, incluso cuando el paciente que tienen delante es un usuario medicinal legítimo.

El estudio sugiere que el olor actúa como un "marcador de identidad" no deseado, relegando al cannabis a una categoría de "medicina de segunda clase" donde el paciente siente, injustamente, que debe disculparse por su tratamiento.

 

Un peligro de doble sentido: Sesgos y silencios

Lo más preocupante del Stinkma no es la incomodidad social, sino cómo afecta a la seguridad del paciente. Este fenómeno funciona como una carretera de doble sentido con consecuencias clínicas reales:

 

Del médico al paciente: El "sesgo de diagnóstico"

Cuando un profesional percibe olor a cannabis, corre el riesgo de activar un sesgo cognitivo. Automáticamente, puede tender a atribuir cualquier síntoma que presente el paciente al consumo de la sustancia, descartando otras patologías sin investigar a fondo.

  • El riesgo: Imaginemos un paciente que acude a urgencias con taquicardia o ansiedad. Si huele a marihuana, el médico podría diagnosticar rápidamente un "ataque de pánico inducido por THC" y darle el alta, ignorando quizás un problema cardíaco subyacente real. El olor ha sesgado el juicio clínico.

 

Del paciente al médico: El miedo y el silencio

Es la reacción defensiva. Al ser consciente de este juicio silencioso, el paciente puede optar por ocultar su consumo para evitar sermones o malas caras.

  • El riesgo: La mentira por omisión es peligrosa. Si ocultas que consumes cannabis para evitar el Stinkma, el médico carece de información vital. Podría recetarte fármacos que interactúan negativamente con los cannabinoides (como ciertos anticoagulantes, sedantes o anestesia), poniendo en riesgo tu salud.

 

La solución: Vaporización y honestidad

El artículo científico señala que este prejuicio está intrínsecamente ligado a la combustión. El humo del cannabis es denso, persistente y se adhiere a la ropa y el cabello, actuando como una "alarma" para los prejuicios.

Aquí es donde la vaporización y los comestibles (edibles) juegan un papel crucial. No solo reducen los daños pulmonares, sino que eliminan el rastro olfativo, permitiendo que la interacción médico-paciente se centre en lo que realmente importa: tu evolución clínica y tu bienestar, sin distracciones sensoriales.

 

Cómo superar el prejuicio en la consulta

Si eres usuario medicinal o terapéutico, es vital romper el ciclo del Stinkma:

  • Higiene estratégica: Si tienes consulta, evita fumar antes. Opta ese día por vías de administración que no dejen rastro (aceites o vaporización) y usa ropa limpia. Esto neutraliza el sesgo inconsciente del personal.
  • Honestidad radical: A pesar del miedo, siempre informa a tu médico. Tu seguridad farmacológica es prioritaria.
  • Cambia el marco: Al hablar de tu consumo, enfócate en la funcionalidad. Explica cómo el cannabis te ayuda a dormir, comer o aliviar el dolor. Desplaza la conversación del "uso de drogas" a los "resultados terapéuticos".

 

Preguntas frecuentes sobre cannabis y estigma médico

 

¿Qué significa el término Stinkma?

Acuñado por la Dra. Uma Dhanabalan, es un concepto que une las palabras "apestar" (stink) y "estigma". Se refiere al prejuicio negativo automático que sufren los usuarios de cannabis en entornos médicos o sociales debido al olor característico de la planta.

 

¿Debo decirle a mi médico que consumo marihuana?

Sí, es fundamental. El cannabis puede interactuar con la anestesia y otros medicamentos. Aunque temas el prejuicio, tu seguridad durante un tratamiento o cirugía depende de que el médico tenga toda la información.

 

¿Cómo evitar el olor a marihuana al ir al médico?

Para evitar prejuicios o situaciones incómodas, se recomienda usar vías de administración sin combustión antes de las visitas médicas, como aceites sublinguales, vaporizadores o comestibles, además de lavar las manos y cambiar la ropa si se ha fumado recientemente.

 

Fuente: Barbara L.F. Kaplan, Uma V.A. Dhanabalan, Professional Needs Regarding Cannabis: Learning About the Endocannabinoid System and Cannabinoid Pharmacology, Current Opinion in Toxicology, 2025, 100552, ISSN 2468-2020, https://doi.org/10.1016/j.cotox.2025.100552.

 

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