CBD y Mitocondrias: El escudo celular

Elizabeth Erhardt
18 Feb 2026

Durante años, la comunidad científica estuvo desconcertada con el Cannabidiol (CBD). A diferencia del THC, el CBD muestra una afinidad asombrosamente baja por los receptores cannabinoides clásicos (CB1 y CB2). Sin embargo, su eficacia clínica en casos de epilepsia refractaria era indiscutible. ¿Cómo podía un compuesto que apenas encajaba en las cerraduras oficiales del sistema endocannabinoide ser tan potente? La respuesta no estaba en la superficie de la neurona, sino en sus profundidades. Un estudio fundamental publicado en The Journal of Neuroscience (Ryan et al., 2009) cambió las reglas del juego al demostrar que el secreto del éxito del CBD reside en su capacidad para regular nuestras centrales energéticas: las mitocondrias.


El cambio de paradigma: De la superficie al interior

Antes de 2009, muchos investigadores calificaban al CBD de compuesto inespecífico debido a su falta de puntería con los receptores habituales. El estudio de Ryan y su equipo marcó un antes y un después. Al investigar cómo el CBD interactuaba con células que ni siquiera expresaban receptores CB1 o CB2, descubrieron que el cannabidiol penetraba en la célula para interactuar directamente con la homeostasis del calcio. Este hallazgo sacó al CBD de la categoría de terapia alternativa y lo situó en la vanguardia de la neuroprotección molecular.

 

El caos del calcio y la tormenta eléctrica

Para que una neurona funcione, los iones de calcio deben fluir con una precisión milimétrica. En una crisis epiléptica, este equilibrio se rompe: el calcio inunda la neurona como una marea descontrolada, provocando una hiperexcitabilidad que termina dañando o matando a la célula por un proceso llamado excitotoxicidad.

El estudio de Ryan demostró que el CBD actúa como un regulador de voltaje inteligente sobre las mitocondrias:

  • En condiciones de calma: El CBD mantiene una interacción sutil que no altera el funcionamiento normal de la célula, lo que explica su alto perfil de seguridad.
  • Bajo estrés (crisis): Cuando los niveles de calcio amenazan con desbordarse, el CBD ayuda a la mitocondria a absorber y secuestrar el exceso de iones, evitando que la neurona colapse por la sobrecarga eléctrica.

 

Más allá de las crisis: Protección contra el desgaste

Una de las grandes aportaciones de este estudio es la conexión entre el control del calcio y la supervivencia neuronal a largo plazo. Una mitocondria saturada de calcio genera un exceso de especies reactivas de oxígeno (estrés oxidativo).

Al estabilizar la carga de calcio, el CBD no solo frena la convulsión en el momento, sino que actúa como un antioxidante mitocondrial. Esto significa que protege al cerebro del desgaste acumulativo que sufren los pacientes con crisis recurrentes, ayudando a preservar las funciones cognitivas y frenando el envejecimiento neuronal prematuro.

 

Traducción al usuario: ¿Qué significa esto en la práctica?

Para la persona que busca o utiliza CBD con fines medicinales, los hallazgos de Ryan et al. (2009) tienen implicaciones directas para el día a día:

  • La pureza es innegociable: Las mitocondrias son extremadamente sensibles a las toxinas. Si el extracto de CBD contiene metales pesados (como plomo o cadmio) debido a un cultivo deficiente, podrías dañar la misma maquinaria celular que el CBD intenta proteger. Exigir análisis de laboratorio (COA) no es un capricho, es salud mitocondrial.
  • Constancia en la dosificación: La regulación del calcio mitocondrial no es un evento de una sola vez. Para que el CBD ejerza este papel de escudo preventivo, es necesario mantener niveles estables en el organismo a través de una pauta constante.
  • Sinergia integral: Este mecanismo explica por qué el CBD funciona mejor como parte de una estrategia de salud integral (descanso, dieta equilibrada), ya que el CBD optimiza una función biológica que ya existe en nuestras células.

 

La ciencia como base de la esperanza

El estudio de Ryan et al. (2009) no es solo un conjunto de datos sobre iones y membranas; es una de las piedras angulares que ha permitido que el cannabis medicinal pase de la clandestinidad a las farmacias. Al demostrar que el CBD ofrece una protección celular que va mucho más allá de adormecer los síntomas, la ciencia ha validado lo que miles de pacientes ya sabían por experiencia propia: que esta planta tiene una capacidad única para restaurar el equilibrio donde otros fármacos solo ponen parches.

Entender que el CBD protege sus mitocondrias es una herramienta de empoderamiento. En un mercado saturado de promesas vacías, saber que existe un mecanismo biológico real, esa regulación precisa del calcio, permite distinguir entre el marketing y la medicina de verdad.

En vísperas del Purple Day 2026, este conocimiento es más necesario que nunca. La ciencia ya ha hecho su trabajo demostrando que el CBD es un escudo para nuestras neuronas; ahora nos toca a nosotros, como comunidad, exigir que la legislación en España se ponga a la altura de estas evidencias y garantice un acceso seguro, regulado y asequible para todos. Porque cuando la ciencia habla, el estigma debería guardar silencio.

 

Fuente: Ryan, D., Drysdale, A. J., Lafourcade, C., Pertwee, R. G. y Platt, B. (2009). Cannabidiol targets mitochondria to regulate intracellular Ca levels. The Journal of Neuroscience, 29(7), 2053–2063. https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.3315-08.2009

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