Guía para planificar tu cultivo de marihuana

Guía para planificar tu cultivo de marihuana
El cultivo de marihuana, si se pretende tener éxito, no es algo que se pueda hacer sin estar preparado. Poner a germinar una o varias semillas sin haber hecho previamente una mínima planificación es un fallo casi asegurado, y deja en evidencia lo poco preparados que estábamos para cultivar. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber antes de comenzar a cultivar marihuana.

Con una planificación evitamos los siguientes inconvenientes:

• Muerte de semillas germinadas por no tener los materiales necesarios para su trasplante a tiempo.

• Invasión de plagas.

• Desperdicio de recursos.

• Estrés de las plantas.

• Carencias nutricionales.

• Enfermedades radiculares.

Los inconvenientes por no planificar significan una pérdida en la calidad y cantidad de la cosecha. Por ello, te aseguramos que una acción en el momento adecuado puede traer grandes recompensas. Para planificar tu cultivo de marihuana, te recomendamos seguir los siguientes pasos:

1. Calcular el consumo de marihuana

No esperes a llegar al final del cultivo para sorprenderte y conformarte con la cantidad de marihuana que has cosechado. Es mejor empezar a cultivar con el objetivo y la dirección claros. Para empezar,  estimaremos la cantidad de marihuana que necesitamos. Si nuestro consumo habitual es de 3 gr por día, sabemos que para cubrir nuestro consumo anual debemos producir 1.095 gr (3 gr x 365 días), es decir, poco más de un kilo.

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Flores de Cannabis en plena floración cultivadas con una planificación previa.

2. Decidir el sitio de cultivo

Una vez que sabemos cuánto queremos cultivar, debemos decidir si el cultivo será en exterior o en interior. Para ayudarte en la decisión, te contamos ventajas y desventajas de cada uno.

Ventajas cultivo exterior de marihuana:

• Se dispone de más espacio para crecer, y como la luz del sol a lo largo del día le brinda energía tanto a las partes altas como a las ramas de abajo de la planta, se pueden obtener plantas de mayor tamaño y producción.

• Se aprovecha la luz del sol y la ventilación natural del ambiente, lo que permite ahorrar energía eléctrica.

• La inversión de dinero inicial es poca en relación al indoor.

• La radiación solar abarca muchas más longitudes de onda que cualquier bombilla del mercado, lo que se verá reflejado en la calidad de la marihuana.

• Requiere de menos destreza que en el cultivo interior.

Desventajas cultivo exterior de marihuana:

• Hay que estar preparado para vientos y lluvias (tener tutores y un lugar reservado para guardarlas).

• No se puede cultivar fuera de temporada.

• Hay que estar más atento a la discreción que en el cultivo indoor.

Debes asegurar que en el lugar que las sitúes debe haber un mínimo de 5/6 horas de luz directa del sol por día, además de las horas de claridad, para mantener a la planta sana y activa. En rasgos generales, cuanta más luz, mejor. Esto es así, excepto en casos que no se pueda asegurar el riego adecuado y el calor pueda secarlas. Por otro lado, cuanto más espaciadas se ubiquen, mejor, ya que tendrán una mayor ventilación. Lo ideal es situarlas mínimo a 1,5 m de distancia.

Ventajas cultivo interior de marihuana:

• Los cultivos son más cortos y se cosecha más a menudo.

• Se puede cultivar en cualquier momento del año (especialmente si se dispone de climatizador).

• El cultivo es más discreto que el de exterior.

Desventajas cultivo interior de marihuana:

• Se necesita una mayor inversión de dinero.

• Requiere más destreza.

En el cultivo indoor, tener plantas de distintas alturas tiene dos inconvenientes principales. Por un lado, las plantas más altas dificultan que la luz llegue a las que se ubican debajo. Por otro, la altura del foco puede dañar las plantas más altas a la vez que las de abajo no reciben la suficiente luz. Para continuar planificando el cultivo de interior, hay que tener en cuenta que cada cultivo tenga variedades similares según su altura.

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Materiales para germinación.

3. Elegir las variedades de Cannabis

Una vez que sabemos cuánto necesitamos cultivar y dónde lo haremos, hay que elegir las variedades. En función del momento en el que vayamos a consumir marihuana, convendrá elegir variedades con un efecto más cerebral y activo, físico y relajante, o una combinación de ambos. Además, podemos elegir diferentes aromas y sabores para mejorar la experiencia.

Cada año, los bancos de semillas crean nuevas variedades para sorprendernos. Es importante invertir un momento para elegir la variedad que mejor se adecue a nuestras preferencias. Aquí te dejamos algunas recomendaciones:

• Red Hot Cookies de Sweet Seeds para momentos activos.

• Black Valley de Ripper Seeds para momentos de relax.

• Mr. Gelato Ice de Mr. Hide Seeds para un efecto equilibrado.

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Tipos de maceteros ordenados por tamaño.

4. Calcular la cantidad de plantas de Cannabis necesarias para cubrir el consumo

Para calcular la cantidad de plantas necesarias, hay que tener en cuenta que hay varias situaciones que nos pueden hacer perder una parte de la producción. Por eso, añadiremos un 20% a la cantidad que deseamos obtener para asegurarnos cubrir nuestro consumo.

Los bancos de semillas informan la producción de cada variedad para cultivo exterior expresados en gramos por planta. Por ejemplo, la Mr. Gelato Ice de Mr. Hide Seeds se estima que produce alrededor de 700 gr por planta. De esta forma, con dos plantas cubrimos el consumo del ejemplo.

Por otro lado, la producción en interior se expresa en gr/m². Mr. Hide Seeds informa que dicha variedad produce entre 400 y 500 gr/m². Por lo tanto, si dividimos el consumo que necesitamos entre esos gramos por metro cuadrado, el cálculo nos indica que necesitamos cultivar una superficie de entre 2,6 y 3,25 m². Si disponemos de un armario de cultivo de 1,2 m², podemos hacer entre 2 y 3 cultivos para alcanzar esa cantidad.

El consumo también se calcula en función del kit de iluminación. Se estima que un vatio de potencia produce un gramo de marihuana en condiciones ideales de cultivo. Entonces, un equipo de iluminación de 600 W debería producir 600 gr bajo dichas condiciones. Con este cálculo obtenemos como resultado que debemos cultivar una superficie de 2,1 m² para alcanzar el consumo del ejemplo.

Una vez que hemos calculado la superficie que necesitamos cultivar, debemos establecer cuántas plantas cultivaremos. En 1 m² se pueden cultivar entre 6 y 9 plantas, y en 1,2 m² unas 12. Si hacemos tres cultivos en 1,2 m² necesitaremos 36 plantas.

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Materiales para cultivo: fertilizantes, aditivos y líquidos para los medidores de pH y EC.

5. Hacer una lista de materiales para tu cultivo de marihuana

• Tamaño y material de las macetas

No cualquier cosa resulta un buen macetero. El macetero debe tener las características adecuadas para que la planta de marihuana viva cómodamente ahí. Éstas son el tamaño y el material más favorables para el cultivo que vayamos a hacer.

El tamaño será en función del crecimiento que esperamos obtener. Las raíces representan entre la mitad y ½ de la parte aérea de la planta. Por lo tanto, si esperamos que nuestra planta tenga al menos unos 50 cm de alto, el macetero debe tener 25 cm. Siguiendo esta norma, para indoor se necesitan maceteros de por lo menos 7 litros, y en exterior mínimo de 20.

Respecto al material, en el mercado nos encontramos con dos tipos distintos de macetas: las clásicas de plástico y las de tela. Aquí debemos considerar el drenaje y si absorben o reflejan el calor. El drenaje es fundamental para la salud radicular, por lo que un macetero de tela es una excelente idea para usar en nuestro cultivo salvo escasas excepciones, como por ejemplo cuando no se dispone del riego suficiente para mantener la humedad adecuada del sustrato y sea más conveniente evitar la pérdida de agua. Por otro lado, como las macetas de tela no suelen ser tan profundas como las de plástico, a veces resultan más adecuadas éstas últimas para el cultivo de automáticas. Respecto al calor, las macetas de colores claros lo repelen y las oscuras lo absorben. Por esto, resultan más adecuadas las primeras para los lugares con temperaturas de más de 30 ºC.

• Cantidad y tipo de sustrato

Una vez que sabemos el tamaño de los maceteros, sólo queda multiplicar su volumen por la cantidad que sean para saber cuánto sustrato necesitamos. La marihuana se puede cultivar en distintos tipos de sustrato. Podemos cultivar en tierra, fibra de coco, lana de roca, arcilla expandida, perlita o hacer un cultivo aeropónico. Si no eres un experto cultivando marihuana, te recomendamos que lo hagas en tierra. Además, los micronutrientes que aporta la tierra a la planta le permiten desarrollar propiedades organolépticas inigualables.

El sustrato es uno de los recursos más fundamentales del cultivo. Elegir el adecuado nos brinda las condiciones para conseguir un cultivo sano y productivo. Éste será el que retenga el agua justa, permita la aireación adecuada y aporte la cantidad de nutrientes que necesita la planta. La aireación adecuada está dada por la presencia de perlita, turba, vermiculita, arlita y/o fibra de coco.

La cantidad de nutrientes la aporta la materia orgánica, como el compost, humus de lombriz o el guano de murciélago. En la grow encontramos tierras con distinta cantidad de nutrientes para combinar adecuadamente con los fertilizantes que vayamos a utilizar en el riego. Hay disponibles tierras que aportan nutrientes para la primera etapa del cultivo como la Light Mix Evolution de Monkey Soil, o que aportan nutrientes casi hasta el final como la Terra Professional Plus de Canna. Para ayudar a que la planta obtenga los nutrientes de la tierra, se pueden añadir enzimas en el agua de riego o microorganismos directamente en el sustrato.

• Tipo de fertilizantes

Según el origen de su composición, existen varios tipos de abonos para marihuana. Hay orgánicos, minerales, y bio-minerales. Los fertilizantes orgánicos suelen estar menos concentrados y requerir más tiempo para que la planta los absorba. Ésto podría resultar una desventaja para su traslado y uso. Además suelen ser menos estables, lo que dificulta su conservación. Las ventajas son que mejoran notablemente las propiedades organolépticas de la planta, resultan en un humo más limpio, y aseguran un equilibrio con nuestro ambiente. Un ejemplo de este tipo es el Organic Grow Component de Pro XL.

Por otro lado, los fertilizantes minerales suelen estar más concentrados, ser más estables y ser rápidamente absorbidos por la planta. Estas ventajas son importantes para el transporte y almacenamiento de los productos, y para el crecimiento de la planta. Las desventajas son que es casi imposible conseguir flores con mucho sabor de esta forma, y además dañan el medio ambiente. Los fertilizantes bio-minerales combinan tanto componentes orgánicos como minerales. Por esta razón, son una buena opción para obtener un equilibrio entre las ventajas de los dos tipos. El Solo Tek Bloom de Grotek es un ejemplo de este tipo de fertilizante.

Dentro de estos tipos de productos nos encontramos con uno distinto para cada etapa del ciclo de vida de la planta. Con el uso adecuado de los mismos, nuestras plantas de marihuana incrementarán el peso de su cosecha. El primer producto se utiliza desde las primeras semanas de crecimiento, y es un enraizante, como el Rhizotonic de Canna. Con este producto ayudaremos a que la planta desarrolle las raíces rápidamente, y que sean las suficientes para sostener y alimentar a una planta grande de marihuana.

Luego, añadiremos un fertilizante de crecimiento que aporte la cantidad de nutrientes que necesita la planta. De esta forma, conseguiremos los pilares para una buena floración. A continuación, cambiaremos al fertilizante de floración. Éste lo podemos complementar con un booster para que la planta dé lo mejor de sí.

• Otros materiales

También debemos añadir a la lista de materiales los elementos necesarios para germinar. Éstos pueden ser bandejas de germinación, tacos de lana de roca, discos de turba prensada, esponjas de germinación, macetas biodegradables, etc. Hay que asegurarse de tener líquidos de calibración y mantenimiento para los medidores de pH y EC, líquidos para subir y/o bajar el pH según corresponda, y plaguicidas necesarios para combatir las plagas recurrentes y probables. Además debemos designar un lugar oscuro y con las condiciones adecuadas para el secado, y botes para la conservación. Para saber con precisión cuándo está lista la cosecha y ser un cultivador profesional, podemos equiparnos con una lupa o microscopio que también ayudará a identificar plagas y evaluar la calidad de la cosecha.

Guía para planificar tu cultivo de marihuana
El uso de una lupa o microscopio permite evaluar la calidad de los cogollos y saber cuándo están listos para cosechar.

Consideraciones a tener en cuenta antes de comenzar a cultivar marihuana

• Saber identificar las distintas etapas del cultivo.

• Estar atento a las temperaturas, lluvias y vientos.

• Conocer las plagas que suelen acechar en el lugar que vas a cultivar.

• Si cultivamos en indoor, revisar que los conductos de aire no tengan agujeros. También asegurarnos que el filtro de carbón y  la lámpara no necesiten recambio.

• Asegurar la discreción del cultivo.

No debemos olvidar revisar las plantas con frecuencia en busca de posibles carencias y plagas. Con esta información, estás listo para ir en busca de tus semillas y acondicionar tu sitio. No olvides organizar tu calendario, adquirir los materiales que te faltan y seguir aprendiendo a cultivar.

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