Raíces y estomas: función en el cultivo de cannabis

Soft Secrets
27 Feb 2013

Las raíces son el motor de la planta y si este motor está bien oxigenado, tendremos mucho a nuestro favor. En ocasiones, las cosas más simples son las que nos hacen avanzar y tener éxito en el cultivo interior.


Las raíces son el motor de la planta y si este motor está bien oxigenado, tendremos
mucho a nuestro favor. En ocasiones, las cosas más simples son las que nos hacen
avanzar y tener éxito en el cultivo interior.
Raíces y estomas en el cannabis son muy importantes. En una feria cannábica iba paseando por los pasillos cuando en un stand algo apartado observé unos contenedores muy interesantes que nunca había visto. Sentí mucha curiosidad y no pude evitar acercarme a inspeccionarlos detenidamente. Sin duda alguna eran especiales ya que siendo redondos, además, estaban formados por cuatro anillos concéntricos. Analizando la pieza más de cerca, se puede ver que estos anillos, en su parte interior, van divididos en ocho compartimentos simétricos en forma de "celdas", y en la parte inferior de cada una de las celdas hay perforados dos orificios.

Después de la primera mirada llamé a una persona que parecía ser el responsable del stand. Efectivamente, era un profesional californiano que muy gentilmente me atendió y me enseño unos videos de cómo trabajaban estos contenedores. Alucinante es la palabra más adecuada para lo que vi. Me quedé un poco perplejo al ver el video ya que los resultados eran muy satisfactorios y mostraban largas melenas de blancas y sanas raíces. Me quedé sin palabras.

Como la mejor manera de saber cómo funciona una cosa es probarla por uno mismo, le pregunté qué precio tenían y me dijo que no estaban a la venta. Pero la fortuna se alió conmigo. Al día siguiente hablé de nuevo con él y al observar que estaba tan interesado, me dijo que me los regalaría el último día de feria.

Las supermacetas para raíces y estomas del cannabis

Ya son dos los cultivos en los que he testeado este tipo de contenedores de celdas y los resultados han sido abrumadores. Las plantas cultivadas en este tipo de contenedor tienen mayor cantidad de raíces que las cultivadas en contenedores tradicionales de interior, es decir, el típico contenedor cuadrado. También se observa que las raíces tienen un aspecto más fibroso y presentan multitud de pequeñas ramificaciones que dotan en la masa radicular de un volumen exagerado cuando las comparamos en un medio líquido.

Las treinta y dos celdas interiores hacen de treinta y dos pequeños gimnasios en los cuales las raíces se van ejercitando y duplicándose a consecuencia de los dos orificios inferiores de cada celda. Es decir, cuando la punta de la raíz asoma por estos orificios son podadas por el efecto de la luz, dotando a la planta de un sistema radicular fuerte, abundante y sano que la hace trabajar a todo tren.

El drenaje y la aireación de este tipo de contenedor es magnífico y es otra de sus virtudes ya que hace que la planta consuma mayor cantidad de nutrientes y facilita la eliminación de sales. Lo único que tenemos que tener en cuenta es que el sustrato se secará antes debido a este sistema. Como soy de pensar que el aire es fundamental para tener plantas sanas, aprovecho la relación para plasmar la importancia de este tema.

Aire: raíces y estomas del cannabis

Un aire limpio y fresco, rico en oxígeno y CO2 es esencial. El aire es el elemento más barato que se gasta en el cultivo interior, y lamentablemente es el que más se descuida. Se compran extractores e intractores ridículos, poco efectivos o mal dimensionados. Es preferible forzar una intracción pasiva con un buen extractor que estará evacuando todo el aire gastado por las plantas, a tener un extractor e intractor inadecuados.

Antes de instalar un cultivo interior, la primera premisa es observar cómo circula el aire y en qué proporciones debe hacerlo. Para un sistema adecuado de ventilación hay tres factores que afectan este movimiento del aire:

Circulación

En el ciclo diurno la marihuana es una devoradora de CO2 y este elemento necesita ser renovado. Si no se hiciese, se crearía una zona de aire viciado sin CO2 y esto haría que la planta no creciera correctamente. El aire cálido se quedará en el techo y el frió cerca del suelo, una correcta circulación de aire rompe estas barreras y mezcla ambas masas.

Colocar un ventilador giratorio nos ayudará a mezclar mejor estas masas de aire siendo además el primer preventivo de plagas y hongos. Pondremos el ventilador en el lado opuesto de la intracción y así evitaremos bolsas de aire caliente y el aire fresco se entremezclará y distribuirá adecuadamente.

Ventilación

Se debe crear un flujo de aire lo más fresco posible que extraiga el aire caliente e introduzca aire fresco y limpio. Una humedad alta también nos hará más indefensos contra ataques de diversas enfermedades y plagas, por eso la ventilación es tan importante, como la luz, el agua y los abonos.

Los extractores se clasifican según los m3/hora. Éste debería ser capaz de renovar el volumen del aire del cuarto de cultivo en menos de cinco minutos para asegurarnos de que todo el aire gastado y viciado se ha evacuado por completo.

Estomas y raíces del cannabis

Son pequeñas bocas (poros microscópicos) que están en el envés de las hojas del cannabis y que regulan el flujo de oxígeno y dióxido de carbono.

La cantidad de estomas en una planta va en proporción de lo grande que sea y, por consiguiente, a más estomas la planta necesitará más cantidad de aire fresco. También influirá el volumen de plantas que tengamos en nuestro cultivo.

Los estomas sucios no funcionan correctamente y restringen el flujo de aire. Estos estomas se pueden taponar a consecuencia de la suciedad del aire contaminado y también cuando pulverizamos las plantas, pues dejamos restos que los embozan y taponan por completo. Una técnica que podemos poner en práctica en crecimiento y primeras semanas de floración es la siguiente: después de aplicar una pulverización por carencias, prevenciones, plagas… se debería pulverizar sólo con agua e insistiremos en pulverizar bien el envés de las hojas, dejando estas bocas bien limpias para que puedan devorar el máximo de aire fresco. Utilizar agua templada en la pulverización nos facilitará aun más la limpieza.

Como último consejo dejamos el más sencillo y obvio, pero no menos efectivo. Cubrir la entrada de la ventilación (intracción) con una malla fina o similar que nos ayudará a dejar fuera los bichos indeseados. Esta rejilla tendrá que ser limpiada cada cierto tiempo para asegurarnos la eficacia. Ser metódico en nuestras acciones nos evitara sobresaltos de última hora. Piensa como una planta y obtendrás buenos cultivos.
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