Policia paulista arrasó cultivo de cannabis medicinal comunitario

Demian Jara
08 Sep 2026

La Policía Civil de San Pablo requisó la sede de la Asociación y Organización de Apoio à Cultura e Capoeira de Itupeva (Osaci) y detuvo a tres de los responsables del cultivo de cannabis que abastecen a 900 pacientes de cannabis medicinal. 


Policía destruye cultivo de cannabis medicinal en São Paulo y pone en riesgo a 900 pacientes

La acción resultó en la detención preventiva de tres integrantes de la institución y en la destrucción completa de un cultivo terapéutico legalizado, poniendo en riesgo la continuidad del tratamiento de aproximadamente 900 asociados que dependen de la fitoterapia cannábica.

La ofensiva de la policía contra los cultivos de marihuana medicinal de la Asociación y Organización de Apoio à Cultura e Capoeira de Itupeva (Osaci) ocurrió a partir de una supuesta denuncia anónima. 

Sin presentar una orden judicial de allanamiento y registro, los agentes policiales trasladaron al director de la organización Denis Lopes y a los colaboradores Bruno Silva y Roni Novais hasta la Comisaría de Investigaciones sobre Estupefacientes (DISE) de Jundiaí en San Pablo.

Durante los procedimientos iniciales en la comisaría policías, influencers y blogueros llegaron a realizar grabaciones informales exhibiendo armas de grueso calibre para estigmatizar la actuación de la asociación como si se tratara de una operación contra el narcotráfico, confirmaron medios de comunicación. Los materiales posteriormente fueron eliminados de las redes sociales tras una intensa repercusión negativa. Las detenciones en flagrancia fueron convertidas en preventivas por la Justicia.

Días después de la detención equipos policiales regresaron al cultivo comunitario con tractores y camiones para incinerar cientos de plantas de cannabis, ignorando las protestas y el impacto social de la medida.

¿Las plantas ni siquiera tenían THC?

El equipo jurídico de Osaca calificó la intervención policial como flagrantemente arbitraria. Además de desobedecer salvoconductos judiciales vigentes para el cultivo terapéutico, la defensa denunció graves irregularidades en el proceso de destrucción de las plantas. La erradicación se realizó de manera apresurada, sin el pesaje ni el conteo oficial del material incautado, y sin dejar muestras fundamentales para la realización de contrapericias judiciales.

Un reporte emitido por el Laboratorio de Toxicología Analítica del CIATox-Campinas, vinculado a la prestigiosa universidad Unicamp, demostró que las cepas cultivadas por Osaci presentan una alta concentración de cannabidiol (CBD) y ácido cannabidiólico (CBDA), mientras que los índices de tetrahidrocannabinol (THC) —el componente psicoactivo— se sitúan por debajo del límite inferior de cuantificación.

Fundada en 1999 y reconocida con el Título de Utilidad Pública Municipal desde 2008, Osaci combina el apoyo a la salud con iniciativas de deporte, cultura y rescate de saberes tradicionales con un énfasis interesantísimo en la capoeira. El trabajo de la entidad cuenta con un amplio respaldo institucional, habiendo sido citado en publicaciones oficiales del Ministerio de Salud como un modelo de referencia para las políticas públicas de fitoterapia en el ámbito del SUS (Sistema Único de Salud), además de mantener asociaciones científicas con centros de excelencia como Unicamp, UFSCar, Unesp Botucatu y PUC Campinas.

Ojalá este malentendido termine pronto. 

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Demian Jara