Consejos para sabor y aroma de terpenos en la marihuana

27 Sep 2022

Microorganismos benéficos, enzimas, sustrato, punto de corte o secado son algunos de los factores claves a la hora de cosechar un exquisito racimo floral de cannabis. Para preservar los terpenos, que dan aroma y sabor a las flores, es necesaria una carga balanceada de sales y buena presencia de carbohidratos, entre otros parámetros que compartimos. Consigue terpenos de olores fuertes, penetrantes, perdurables en el humo, en boca y en el aire. La cosecha temprana mejora el desarrollo de los terpenos y su sabor en boca.


Mejora el perfil de terpenos del cannabis

Por Juan de Mano Verde

Si cosechamos tempranamente cannabis podremos asegurar sus terpenos con un valor aromático alto, cualquier variedad preservará su fragancia y terpenos en el humo. La variedad puede estar sobrecargada de terpenos, pero hay factores que merman su fragancia. Incluso variedades ricas en terpenos se contaminan fácilmente por su baja carga aromática. Hay ciertas variedades que se salvan de la contaminación aromática o la mala nutrición. Sus terpenos, al ser tan fuertes, perduran casi intactos.

Hay variedades de cannabis que por su perfil deben tener un meticuloso cuidado para no comprometer su calidad ya que sufren alteraciones negativas con una mala nutrición, escasos carbohidratos o enzimas, sin microorganismos benéficos o sin una correcta aplicación de abonos antes de la cosecha.

Muchas variedades que en su perfil de terpenos tienen prevalencia, por ejemplo, de limoneno como las Tangie, Lemon Tree, Tropicanna Cookies, Super Lemon Haze, entre otras, no sufrirán tanto las consecuencias de haberse pasado en la fecha de cosecha o de un mal secado debido a que los olores cítricos permanecen sin mucha afectación y son bastante fuertes. También sucede algo similar en cepas de terpenos con pineno, por mencionar uno de tantos.

Por el contrario, algunas cepas con mucho mirceno en su perfil de terpenos como las OG Kush, Chem Dog, Gorillas Glue y muchas otras, pueden sufrir una gran pérdida en el gusto final debido a  una cosecha tardía. El cogollo verá afectado su olor por el secado que influirá en el desarrollo de ese perfil por las fluctuaciones bruscas en temperatura y humedad ambiental. Hay terpenos que no tienen tanta fuerza aromática, su aroma y sabor pueden verse contaminados abruptamente.

Entre ellos cabe destacar al humuleno, cariofileno, mirceno y algunas variedades con notas no muy afrutadas, cítricas, florales, dulces, maderadas o pinos. Y en general cepas que no contengan aromas fuertes o agradables.

También puede ocurrir en cepas con perfiles de terpenos altos en cariofileno, por ejemplo. El mirceno y otros terpenos similares, al tener un aroma más picante, a especias y con toques almizclados, disipan su sabor al consumirlo en un olor a quemado con matices a vegetal tostado sin mucha estimulación sensorial en el usuario.

Una cosecha temprana beneficia el óptimo desarrollo de los terpenos.
Una cosecha temprana beneficia el óptimo desarrollo de los terpenos.

Fertilización para cosecha de terpenos

Una buena nutrición, un buen sustrato y no alterar el pH y la E.C al punto del daño consiguen realzar el perfil terpénico. Debemos comprender que menos fertilizante es más sabor, ya que a más producto nutritivo, más acumulación de sales. Un exceso de sales en el sustrato opacan el buen sabor de la variedad y consiguen poca perduración en boca y nariz.

Además de una difícil distinción del sabor con el gusto, que puede saber incluso algo contaminado, y que no será el característico de la variedad cosechada sino de un mal curado o una mala nutrición.

Las enzimas, bien llamadas “rejuvenecedoras de raíces” ayudan a tratar problemas de sales acumuladas. Además de degradar la raíz muerta, también degrada y lava sales acumuladas.

Enzimas y microorganismos mejoran terpenos

Las enzimas usadas continuamente, acelerando su uso a finales de la floración antes de la cosecha, ayudarán a conseguir un mejor aroma y un sabor más notorio, con una cosecha reducida en sales y mejor potencia organoléptica.

Los microorganismos del suelo también son un buen ingrediente para conseguir un gran sabor. Actúan liberando nutrientes que fácilmente pueden amontonarse incluso debido a las sales acumuladas. Los microorganismos permiten que las sales sean más absorbibles y mejor consumidas por las raíces, así se multiplica el terreno para cosechas más limpias y aromáticas.

De la mano de enzimas y microorganismos, otra opción para aportar complementos al suelo, son los carbohidratos que incrementan el sabor natural de cada variedad y la producción de terpenos. Son energía extra para la planta y alimentan bacterias y hongos benéficos. Además potencian la calidad de los productos nutricionales y del riego.

Un exceso de sales da pie a cosechas que reducen la potencia aromática de las flores secas. Una cosecha temprana, que busque el buen sabor, debe ir ligada con una buena aplicación de los productos nutricionales sin excederse en la dosis a preparar ni en la cantidad a diluir.

Enzimas, microorganismos y carbohidratos ayudan también a la cosecha de terpenos.
Enzimas, microorganismos y carbohidratos ayudan también a la cosecha de terpenos.

Terpenos cannábicos mejoran en cosecha temprana

El engorde por tiempo consiste en esperar a que una planta de, por ejemplo, ocho semanas de floración gane buen peso dejándola florar hasta su último día de la semana ocho. En cambio, el engorde por nutrición se consigue con un plan de fertilización desde la preflora para ganar peso anticipadamente en las flores sin dejar que la planta engorde hasta la sugerida fecha de cosecha. Conocer esta técnica es particularmente importante ya que el tiempo es lo que más perjudica la calidad de los terpenos.

Para darle un toque más acabado al perfil de terpenos debemos no cosechar en la semana ocho, pongamos por caso como lo sugiere el banco genético, sino en la semana seis o siete. Con un buen régimen nutricional se puede lograr el mismo peso que la planta conseguiría en su octava semana. Si logramos engordar las flores con una nutrición correcta, evitaremos el engorde por tiempo. Y podemos darle a la planta sus últimas dos a tres semanas antes del corte sin aplicar productos nutritivos, usando solo agua, enzimas y microorganismos.

Para completar esta técnica también se requiere muy buena calidad de luz en interior o de muchas horas sol en exterior y lograr que las plantas conviertan los nutrientes aplicados y ganen peso sin intervenir mucho en aroma y sabor.

Ganar peso en la cosecha, dándole más tiempo al crecimiento de las flores, conlleva mayor cantidad de tricomas maduros y quizá también pasados de su punto óptimo de desarrollo. Cuanto más maduros los tricomas, más merma de sabor y la concentración de cannabinoides. Por eso si el cultivo no está direccionado a conseguir una amplia paleta de sabores y aromas, y se tiene un proceso adecuado preventivo para hongos, lo recurrente es cosechar casi al máximo de semanas dejando engordar y madurar bastante los cogollos hasta que la presencia de tricomas lechosos y ámbar sea casi pareja.

Una cosecha temprana, donde preferentemente no debería haber presencia de un porcentaje significativo de tricomas ámbar sino de tricomas transparentes y algunos lechosos, arroja mejor sabor en consumo y un efecto bastante bueno, liviano, moderado, no tan aplastante como en una cosecha muy madura y para el concepto de muchos, pasada. Durante el consumo el efecto será profundo y duradero, con sensación agradable al paladar, sin picor en garganta que se sostendrá sutilmente al exhalar el humo por boca y nariz.

Si la planta tuvo un correcto cuidado con los parámetros mencionados conseguiremos terpenos de olores fuertes, penetrantes, perdurables en el humo, en boca y en aire. También es importante buscar aquellas variedades resistentes a plagas y hongos, adaptadas en lo posible a la zona de siembra y que su ascendencia genética provenga de parentales con altos contenidos de cannabionides especialmente THC.

Cosecha y secado de terpenos del cannabis

El proceso de cosecha, secado y curado es fundamental para lograr la mejor terminación de las flores. Para proteger los tricomas, sin dañarlos al cosechar, lo mejor es cortar la planta, ramas o cogollos e iniciar la manicura al momento de curar. Porque los tricomas al estar recién cosechados son bastante frescos y se pegan o dañan fácilmente con los roces.

Por lo que si dejamos caer sobre el cogollo las hojas grandes mientras se va secando, además de proteger, permitimos que las flores recién cosechadas no queden expuestas y la resina se torne menos pegajosa con el tiempo durante el proceso de secado. Así perdura casi intacta y con sus terpenos a tope.

Para manicurar, luego de unas tres semanas secando, busca un lugar lo más oscuro posible o sin luz directa, un lugar fresco, con ventilación indirecta, una humedad relativa que no sea muy baja y que no supere el 50%. Y una temperatura entre 18 y 22 grados centígrados como máximo. Si es posible cuelga lo cosechado para un secado más uniforme y estético.

Evita la presencia de hojas, incluso las pequeñas “hojas dulces” en cada flor cargadas de tricomas, que aun teniendo resina desmejoran el sabor y la sensación organoléptica al consumir.

El calor fuerte así como las fluctuaciones de humedad y sobre todo de temperatura, afectan los sabores y la potencia. La luz directa puede alterar los cannabinoides y degradar gran parte del THC a CBN, igualmente psicoactivo pero demasiado sedante. Además, la temperatura excesiva merma el sabor y el efecto de la variedad.

Se deben desinfectar las zonas de cultivo y comprobar que no haya presencia de esporas u hongos que afecten la infraestructura o utensilios. El olor a hongo o humedad pasará y contamina el aroma y sabor del producto final. En el lugar de secado hay que evitar cualquier olor que no sea el de las flores secando para no contaminar su aroma.

El curado se recomienda realizar con flores secas, guardándolas en cofres de madera o tarros de cristal, limpios y sin olores, sin dejar mucho espacio entre los cogollos para minimizar el roce mientras se curan y evitar que revienten algunas glándulas.

Mediante la circulación del mismo aire dentro del tarro o cofre, se fortalece el olor y penetra más aún en el tejido vegetal. Para esto debemos también dejar airear lo curado abriendo el recipiente durante 15 a 30 minutos cada día la primera semana. La segunda semana cada dos días, la tercera semana cada tres y así sucesivamente. Si se consume la producción antes de tiempo, el sabor también se verá afectado.

Una cosecha temprana es la de tricomas transparentes.
Una cosecha temprana es la de tricomas transparentes.

Cosecha terpenos: el sabor del cannabis

Al momento de consumir hay factores que desmejoran el humo y su aroma, como el papel de enrolar. Si es de mala calidad contaminará el sabor. Así mismo un mal picado de la flor produce un gusto a quemado cuando pasa el humo por la garganta, ya que las partículas muy grandes de biomasa hacen huecos de aire que no ayudarán a expresar el aroma de los tricomas.

El sabor también mejora al liar bien, lo picado debe estar unido permitiendo la uniformidad y quedando libre de espacios vacíos. Los filtros también pueden desmejorar el sabor y aroma durante la combustión, porque dan aires con sabor acartonado o plástico, adulterando el sabor del cannabis.

Varios factores pueden afectar negativamente el resultado final en la marihuana y otros ayudan a mejorarlo. Un buen sabor, mediante un correcto proceso nutritivo, puede verse afectado por una mala elección del tiempo de cosecha. O puede darse lo contrario: un buen sabor puede ser potenciado por un momento óptimo para la cosecha. También se puede cumplir con un correcto cuidado y una fecha de cosecha óptima y ocurrir afectaciones por no cumplir los mínimos parámetros de post cosecha como el secado, el curado, el consumo o viceversa.

El cannabis, como especie con flor de uso humano, es una planta principalmente codiciada por sus cogollos y su mayor atracción es la resina que conforman los tricomas pegajosos que ofrecen una variada gama de cannabinoides que contienen la magia terapéutica, medicinal y psicoactiva. Y también los olorosos y aromáticos terpenos que contienen propiedades terapéuticas y lúdicas. Según el enfoque del cannabicultor, estos usos pueden ser de mayor importancia que la misma potencia de sus cannabinoides.

Pensar en los terpenos lleva a orientar nuestra atención en cómo lograr cosechas, no solo de buen aroma sino también en conseguir la perdurabilidad del sabor en el consumo, acompañadas de buena potencia y una prudente cantidad en peso final.

Para tomar las mejores decisiones debemos conocer la finalidad. ¿Por qué y para qué queremos terpenos? ¿Priorizaremos calidad sobre cantidad, cantidad sobre calidad, o simplemente ambas?