Cultivo con abono biológico

Soft Secrets
12 Oct 2019
Los abonos son necesarios e imprescindibles para el óptimo desarrollo de las plantas en la fase de crecimiento y en la fase de floración. Los abonos (fertilizantes) biológicos u orgánicos son los mas saludables para nosotros y las plantas. Los abonos o fertilizantes se dividen principalmente en los de síntesis mineral, de síntesis química y en los biológicos u orgánicos. ¿Cual es la diferencia entre cultivo biológico y orgánico? La diferencia principal es la denominación. En los países de habla inglesa se utiliza la denominación orgánico, mientras que en otros países como Alemania se emplea la denominación de biológico. Al respecto, la Unión Europea considera y plantea como sinónimos los adjetivos “Eco”, “Bio” y Orgánico. Los fertilizantes Orgánicos son los que están obtenidos a partir de extractos vegetales (como por ejemplo de algas), de restos animales( emulsión de pescado) o similares y poseen en su estructura estable al Carbono, combinado con otros elementos como el Nitrógeno, Hidrógeno u Oxígeno. Los fertilizantes orgánicos protegen el suelo, además de aportar todo lo que necesitan las plantas para su ciclo vital. Los resultados de la utilización de fertilizantes orgánicos son un producto final de alta calidad con un sabor y aroma mucho mas puros y limpios, completamente inocuos para seres humanos, medio ambiente y los animales. [caption id="attachment_13791" align="alignnone" width="779"]Cultivo-con-abono-biológico Sour Diesel” de Royal Queen de interior cultivada con algas de crecimiento y floración.[/caption]

Cultivo con abonos orgánicos

Un cultivo biológico es aquel libre de pesticidas y fertilizantes químicos durante todo el ciclo, utilizando exclusivamente tierra, repelentes y fertilizantes orgánicos. Se trata de alimentar a la tierra y que la tierra alimente a las plantas. La vida biológica en la tierra hace que los nutrientes estén disponibles para las plantas. La tierra orgánica posee mucha vida biológica, que es fundamental para poder convertir los nutrientes de los fertilizantes orgánicos en sustancias aprovechables y útiles los para el desarrollo de las plantas. Estos abonos cada vez son mas demandados por los cultivadores que buscan obtener una cosecha de alta calidad y totalmente saludable, siempre y cuando no utilicemos ningún producto como fertilizante( sea en sólido o líquido), engordador, potenciador, pesticida o repelentes que sea químico. Todo químico que aportemos estará presente en nuestra cosecha final con los riesgos para la salud que ello conlleva. Sí es cierto que utilizando fertilizantes orgánicos la producción total de la cosecha puede llegar a ser un poco menor que si utilizamos productos minerales, pero la calidad de aroma y sabor que se obtiene tan limpio y natural de los fertilizantes orgánicos hace que compense. La calidad siempre compensa mas que la calidad y si va ligada a ser mas saludable para nosotros...¿qué más podemos pedir? [caption id="attachment_13789" align="alignnone" width="779"]Cultivo-con-abono-biológico “Critical Mass” en exterior, cultivada con humus de lombriz y guano de murciélago.[/caption]

Abonos orgánicos sólidos

Podemos elegir llevar acabo un cultivo con abonos orgánicos sólidos o líquidos. Si elegimos la opción solida para hacer cultivo, se puede utilizar para añadir y mezclar con la tierra guano de murciélago, humus de lombriz, estiércol, compost... o bien contar con un sustrato o tierra orgánica y que contenga en su mezcla guano de murciélago y humus de lombriz. Usando fertilizantes sólidos, podemos asegurarnos que nuestras plantas estarán bien alimentadas durante todo su ciclo vital y nos bastará con regar con agua un par de veces por semana, para que nuestras plantas se alimenten en función de sus necesidades. Para algunos cultivadores resulta mas cómodo y sencillo hacerlo así en exterior e incluso en interior, solo preocupándose de los riegos de agua y de controlar la salud de las plantas. En exterior, debemos asegurarnos de que el terreno seleccionado esté libre de pesticidas, residuos de metales pesados o cualquier tipo de químico. Una vez hecha la comprobación, prepararemos la tierra soltándola y añadiremos los fertilizantes sólidos que vayamos a usar (guano, humus, estiércol…) y después removemos todo bien para que quede mezclado y repartido correctamente. Luego, hay que hacer los agujeros en el suelo donde irán las plantas, con separación suficiente entre cada hoyo y dejarlos unos días abiertos para que se aireen. Después de esos días podremos llenar los hoyos con tierra orgánica y trasplantar las plantas. En esta fase hay cultivadores que, antes de trasplantar las plantas, ponen un pequeño puñado de guano de murciélago alrededor y debajo de la planta. El guano de murciélago facilitará el desarrollo radicular durante los primeros compases y también nos aportará, más adelante, todo lo necesario para la fase de floración. A medida que vayan creciendo comenzarán a necesitar un aporte de Nitrógeno. El humus de lombriz resulta un maravilloso alimento para la fase de crecimiento, por su contenido en Nitrógeno. Debemos tener cuidado y controlar que la tierra no se reseque y se quede sin nada de agua, porque en ese caso, toda la vida biológica de la tierra moriría, que es algo que no queremos que suceda. Pero debemos evitar también cometer abusos al regar con fertilizante para que las plantas no se quemen. Durante la fases de crecimiento y floración, puede darse el caso de que nos quedemos cortos con lo añadido al sustrato como fertilizante. Si las plantas mostrasen carencias, bastaría con añadir un poco de guano o/y humus con tierra a las plantas para que estas, con las lluvias o riegos de agua puedan recibir eso que nos están diciendo que les falta. En interior deberemos recurrir al uso de macetas, por tanto nos resultará mas cómodo utilizar sustratos orgánicos con mezclas ya preparadas, que podemos encontrar en nuestra growshop de confianza. Al igual que en exterior con un buen sustrato mezclado, basta con regar con agua dos o tres veces por semana, evitar que se reseque la tierra (en interior el único agua que reciben las plantas es del riego) y controlar el nivel de tierra en las macetas, así como los parámetros de temperatura y humedad. A medida que el crecimiento y la floración avance, y las plantas se vayan alimentando, el nivel de la tierra dentro de la maceta bajará unos centímetros. Cuando esto sucede es recomendable rellenar los tiestos con la tierra que hemos usado para las macetas. Esto le dará un plus de aporte alimenticio, al reponer con la tierra lo que las plantas han ido consumiendo. Si cultivamos variedades Sátivas de larga floración, puede que debamos tener que rellenar los tiestos un par de veces o tres durante la floración. Si mantenemos la tierra en buenas condiciones y la mezcla preparada por nosotros o comprada, es la correcta o de buena calidad, obtendremos una cosecha acorde. Debería tener un sabor y aroma tan puros y limpios, tanto si se usasen fertilizantes sólidos, como si se utilizasen fertilizantes líquidos. [caption id="attachment_13793" align="alignnone" width="780"]Cultivo-con-abono-biológico Super Silver Haze” de exterior cultivada con emulsión de pescado y guano.[/caption]

Abonos orgánicos líquidos

En caso de no preferir utilizar los fertilizantes sólidos y decantarnos por los fertilizantes líquidos, deberemos partir desde una tierra orgánica a la que le podemos añadir humus líquido, guano líquido, algas para crecimiento y floración, emulsión de pescado, engordadores de floración de extracción vegetal, etc, que podemos conseguir en nuestra growshop de confianza. Algo que debemos tener muy en cuenta, los fertilizantes orgánicos líquidos no se pueden dejar mezclados con agua si no los vamos a utilizar en ese momento. Para grandes depósitos de agua con la idea de riego continuo por goteo, los fertilizantes líquidos orgánicos no funcionan bien y no son válidos para este método. En exterior, debemos seguir el mismo tipo de control del terreno y la tierra,usar tierra orgánica y luego soltar la tierra y hacer los agujeros donde vamos a poner las plantas. Lo que difiere es el tipo de fertilización que le suministraremos, pasando a utilizar fertilizantes orgánicos líquidos, que agregaremos al agua de riego de las plantas respetando la dosificación o incluso añadiendo algo menos cantidad de fertilizante por litro de agua, de lo que nos indica el bote, menos es más. Para la fase de crecimiento, la emulsión de pescado es posiblemente una de las mejores opciones junto con las algas. Con cualquiera de estos fertilizantes líquidos podremos dar a las plantas todo lo necesario para que crezcan de forma sana y fuerte. En la fase de floración, dejaremos de utilizar el alga de crecimiento o la emulsión de pescado y comenzaremos a utilizar guano de murciélago líquido o algas para floración. Durante esta fase también podemos añadir algún tipo de engordador de floración orgánico cuando regamos a las plantas, que nos dé un plus mas de cantidad y resina en nuestras flores. Los últimos días de la floración regaremos solo con agua y obtendremos una cosecha de una excelente calidad, limpia, sabrosa y aromática. En interior, debemos usar macetas y conseguir en nuestra tienda de confianza tierra orgánica de calidad para nuestras plantas. También necesitaremos los fertilizantes orgánicos líquidos para crecimiento y floración. Para interior no recomiendo utilizar de forma continuada como fertilizante base de crecimiento la emulsión de pescado, por su alta concentración y al ser en tiesto ( en tierra abierta en cambio, me parece la mejor opción) puede llegar a generar excesos. Si aún así, optamos por la emulsión de pescado para interior, debemos disminuir la dosis de mililitros por litro de agua que se indique a la mitad mas o menos. La mayoría de cultivadores que cultivan en interior con fertilizantes líquidos orgánicos suelen utilizar muy pocos productos. Un fertilizante para crecimiento (generalmente algas), otro para floración (normalmente algas o guano de murciélago líquido), algún engordador orgánico (los mas usados son de extractos vegetales) y control biológico de plagas o con productos orgánicos repelentes. En interior debemos controlar los parámetros de temperatura y humedad constantemente para proporcionarles las condiciones mas favorables a las plantas para su optimo desarrollo, y proporcionarles añadidos al agua, con los dos o tres riegos semanales (según demanda) los fertilizantes orgánicos que corresponden en cada fase. Recalcar la importancia de que la tierra no se reseque nunca y que se mantenga con la humedad justa. No obstante, cuando cambiemos el fotoperíodo de crecimiento a floración, durante los primeros diez o doce días es recomendable seguir utilizando los fertilizantes de crecimiento (aún estando ya en fase de floración). Las propias plantas serán las que nos indiquen, con sus pre-flores, que ya ha llegado el momento de dejar de usar las algas de crecimiento o la emulsión de pescado como fertilizante, para comenzar a usar el guano de murciélago líquido o las algas de floración disuelto en el agua de riego. Cuando llevemos unos días regando con el fertilizante de floración, podemos comenzar a utilizar algún engordador orgánico de floración. Si nos da por utilizar cualquier engordador no orgánico todo el trabajo anterior no servirá de nada, ya no será un cultivo orgánico, al estar presentes productos que no lo son en el ciclo de cultivo. Tampoco podremos obtener un producto totalmente saludable, más si recurrimos a productos de síntesis química que permanecerán presentes en nuestra cosecha final, con los riesgos añadidos que ello conlleva sobre nuestra salud y en menor grado de importancia sobre el sabor y aroma que no resultaran limpios y puros. El cultivo con fertilizantes orgánicos, ofrece ventajas y cualidades favorables para los seres humanos, para los animales, el medio ambiente, las propias plantas y el suelo. Es normal que de un tiempo a esta parte cada vez haya más cultivadores que prefieran utilizar este método de cultivo, y se extienda cada vez más entre cultivadores noveles y experimentados, en interior y en exterior. Huguillo
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