THC y depresión: Por qué menos es más
A menudo se piensa que para mejorar el ánimo con cannabis se necesita una dosis alta, pero la ciencia dice lo contrario. Un estudio ha revelado que en la lucha contra la depresión, la dosificación es un arte de precisión: el THC sigue una curva de respuesta en forma de U, donde las dosis bajas son las que realmente marcan la diferencia.
El misterio de la curva en U
Los investigadores descubrieron que el THC tiene un comportamiento único:
- En dosis bajas y moderadas: Actúa como un potente antidepresivo, elevando el ánimo y estabilizando las emociones.
- En dosis altas: El efecto desaparece e incluso puede generar el resultado opuesto.
Este hallazgo es vital para el usuario medicinal: no se trata de colocarse, sino de encontrar la ventana terapéutica justa donde el cerebro recibe el estímulo necesario para salir del estado depresivo sin saturar los receptores.
CBC y CBD: Los aliados silenciosos
El estudio también destaca que no todo es THC. El CBC (Cannabicromeno), un cannabinoide minoritario, demostró ser un antidepresivo excepcional por sí solo, sin producir efectos psicoactivos. Junto al CBD, crea un entorno de bienestar que permite que esas dosis bajas de THC funcionen de forma mucho más eficiente.
Hacia el microdosing emocional
En 2026, la tendencia se aleja de las variedades ultra-potentes. La ciencia nos dirige hacia el uso inteligente de variedades de espectro completo ricas en CBC, donde pequeñas cantidades de THC actúan como el catalizador perfecto para equilibrar nuestra salud mental sin efectos secundarios no deseados.
Fuente: El-Alfy, A. T., Ivey, K., Robinson, K., Ahmed, S., Radwan, M., Slade, D., Khan, I., ElSohly, M., & Ross, S. (2010). Antidepressant-like effect of delta9-tetrahydrocannabinol and other cannabinoids isolated from Cannabis sativa L. Pharmacology, biochemistry, and behavior, 95(4), 434–442. https://doi.org/10.1016/j.pbb.2010.03.004