Guía oficial de cultivo de marihuana en interior (2): elegir semillas y puesta en marcha
El armario de cultivo está montado. Ya tenemos luces, ventilador, extractor, macetas, tierra, abonos y medidores de EC y PH. Ha llegado la hora de escoger semillas, germinar y empezar la plantación: en tres meses cosecharemos nuestros primeros cogollos.
¿Cómo es el ciclo de vida del Cannabis?
La duración habitual de un ciclo de cultivo en interior es de unas doce semanas, desde que se siembran las semillas hasta que se cosechan las plantas. Si las semillas son frescas y de calidad, suelen germinar y asomar de la superficie del sustrato en unos 3-4 días. La fase de crecimiento, también llamada vegetativa y que se realiza bajo un fotoperíodo 18/6, suele requerir un mínimo de tres o cuatro semanas hasta que las plantas alcanzan el tamaño adecuado para pasar a floración, que es de entre 30 y 50 centímetros de altura, dependiendo de la variedad y la configuración del cultivo.
En general, las plantas en macetas grandes y las genéticas que se estiran menos durante la floración se dejan crecer algo más, antes de cambiar el fotoperíodo. La fase de floración empieza cuando cambiamos el fotoperíodo a 12/12 y se alarga entre 8 y 10 semanas para la gran mayoría de las variedades.
Cómo hacer la selección de tus semillas de Marihuana
La oferta de semillas de Cannabis es enorme. Existen importantes ventajas de comprar a bancos de semillas reconocidos en lugar de comprar semillas a granel. Sin exagerar, entre todos los bancos de semillas, disponemos de miles de genéticas distintas repartidas en distintas categorías. Los primeros es comprender las distintas categorías de semillas de marihuana.
Tienes abundante información para decidir qué tipo de marihuana plantar. La mayoría de las semillas a la venta suelen ser feminizadas, lo que significa que todas las plantas salen hembras, por lo que no tenemos que eliminar las plantas macho. Dentro de las variedades feminizadas hay varios tipos en función de cómo florecen y de su psicoactividad. Hay 4 tipos básicos de semillas de marihuana.
Las variedades de floración fotodeterminada son las clásicas que crecen con un fotoperíodo de días largos y noches cortas (18/6) y que necesitan un fotoperíodo especial (12/12) para florecer. Son las más habituales en los cultivos de interior, ya que el cultivador controla por medio del fotoperíodo cuando crecen y florecen. Además suelen dar la mejor calidad y potencia.
Las variedades autoflorecientes no dependen del fotoperíodo sino que empiezan a florecer a las dos o tres semanas de germinar, suelen tardar entre 60 y 75 días (según la variedad) desde la germinación hasta la cosecha. En exterior son muy prácticas pues pueden florecer en pleno verano, cuando los días todavía son bastante largos, pero en interior no es tan útil esta característica pues el cultivador tiene siempre el control del fotoperíodo. La principal ventaja de las autoflorecientes en interior es que pueden lograrse cosechas más rápidas, en sólo dos meses, lo que permite realizar hasta seis cosechas en un año.
Hoy en día también podemos escoger qué cannabinoides queremos que tengan las plantas que cultivamos. Las variedades recreativas clásicas tienen mucho THC y poco CBD, lo que proporciona una psicoactividad fuerte e intensa. Desde hace años se comercializan también variedades con niveles similares de CBD y THC, que tienen una psicoactividad más suave, y variedades con mucho CBD y poco o nada de THC, que son poco o nada psicoactivas, pero que tienen un efecto relajante o tranquilizante que aprecian muchos usuarios terapéuticos de marihuana. Aunque la mayoría de los cultivadores sigue escogiendo las clásicas variedades psicoactivas, las otras opciones están disponibles para quien las quiera o necesite. Por ejemplo, hay consumidores habituales de variedades psicoactivas que consumen variedades altas en CBD durante el día, cuando tienen que trabajar o estudiar y no pueden estar colocados. En nuestra guia oficial de cultivo de marihuana en exterior hay mucha información sobre semillas.
Ventajas de las semillas
Hay muchas razones para usar semillas de marihuana en vez de esquejes. El cultivo a partir de semillas tiene grandes ventajas para un cultivador principiante. La primera y más importante es que los bancos de semillas nos dan acceso a un surtido enorme de genéticas, no estarían a nuestro alcance de otro modo. La mayoría de los cultivadores que empiezan no tienen los contactos para conseguir esquejes de calidad de buenas variedades.
La calidad de una genética marca el máximo que podemos obtener de esa variedad. Nuestra habilidad cultivando nos permitirá acercarnos más o menos a ese máximo, pero nunca superarlo. Por ejemplo, si partimos de una variedad poco potente, nunca obtendremos cogollos muy potentes. Los bancos de semillas realizan una labor compleja y esencial: seleccionan las mejores plantas y las cruzan para crear nuevos híbridos que luego estabilizan antes de comercializarlos. Cuando compras un paquete de semillas estás pagando para asegurarte de que siembras algo que merece la pena.
Al principio, hasta adquirir experiencia en el cultivo, es recomendable sembrar distintas variedades, en cada cosecha, para poder compararlas entre sí. Si todas las plantas que cultivamos son iguales, nos faltan referencias y es muy difícil darse cuenta de si una planta crece bien o mal, si es una genética débil o vigorosa, si los cogollos o la resina son mediocres o excepcionales. En cambio, con tres o cuatro variedades compartiendo armario, veremos enseguida las diferencias entre ellas y nos será más fácil aprender a cultivar bien, escoger qué genéticas nos gustan más y se desarrollan mejor, en las condiciones concretas de nuestro armario. Es importante que las variedades escogidas sean más o menos similares, para que puedan compartir espacio sin problemas.
Los catálogos de los bancos de semillas ofrecen mucha información importante sobre las variedades que hay que tener en cuenta: tiempo de floración, altura, producción, tipo de efecto y aroma, etc. Por ejemplo, si vamos a cultivar tres variedades a la vez es importante que tengan una altura y un tiempo de floración similar. No queremos florecer a la vez una pequeña planta de 50 centímetros junto a otra de un metro, porque la lámpara quedará muy lejos de la pequeña y no le llegará suficiente intensidad de luz.
Los esquejes de Cannabis y sus problemas
Los cultivadores profesionales utilizan casi siempre esquejes en sus plantaciones. Los esquejes son clones de una planta madre y, por tanto, exactamente iguales a ella. Esto resulta muy práctico para grandes cultivos, pues todas las plantas se comportan igual, pero para los pequeños cultivadores domésticos puede resultar aburrido. Nadie quiere fumar todos los días lo mismo, resulta mucho más entretenido cosechar tres o cuatro variedades distintas.
El problema de los clones es que hay que mantener una planta madre viva y sana durante todo el año, para poder sacarle unos cuantos esquejes tres o cuatro veces al año. Para muchos cultivadores esto supone un gran inconveniente, hace falta tener un espacio de cultivo exclusivo para la madre en marcha doce meses al año.
Algunos cultivadores pueden tener contactos que les permitan comprar esquejes, pero es difícil estar seguro de su calidad y de su salud. A veces salen de una madre que no es muy buena, vienen infectados por plagas o no se encuentran en buen estado. Si somos novatos no nos daremos cuenta de estos inconvenientes, hasta que sea demasiado tarde y nos encontremos con un grave problema. Por estas razones no recomiendo el uso de esquejes a principiantes, creo que es mejor partir de semillas de un banco de calidad. Si alguna de las plantas de semillas resulta especialmente buena, potente o productiva, podemos sacar un esqueje y guardarlo como planta madre para próximas cosechas, pero sólo si tenemos un espacio disponible para un pequeño armario de madres y las ganas de cuidarlas durante todo el año.
Prueba el armario de germinar antes de empezar
Un consejo de cultivador experimentado: antes de germinar las semillas prueba el armario vacío durante uno o dos días. Ajusta el fotoperíodo de 18 horas en el programador y enciende las luces, el ventilador y el extractor. Coloca el termohigrómetro dentro del armario, cierra las cremalleras y déjalo todo encendido. Es esencial comprobar que todo funciona bien antes de meter las semillas. Si algo falla es mejor saberlo y arreglarlo antes de tener plantas vivas dentro. Tras 24 horas comprueba la temperatura y humedad máxima y mínima registrada por el termohigrómetro. Idealmente, la temperatura debe mantenerse a unos 24ºC, aunque es tolerable que la máxima llegue a 26-28ºC. La mínima no debería bajar de 16-18ºC. La humedad, sin plantas dentro, será baja, seguramente menos de 50%, pero no te preocupes, cuando haya plantas dentro transpirando, será mayor.
Germinación y trasplante
Hay distintos métodos para germinar las semillas de marihuana. Las semillas se pueden germinar directamente en las macetas, sembrándolas a un centímetro de profundidad, o entre dos servilletas de papel húmedas y trasplantarlas a las macetas en cuanto se abran. Ambos sistemas son válidos, pero para los principiantes creo que es mejor hacerlo directamente en tierra. Por el precio de las semillas es importante mejorar lo posible la germinación. Riega bien las macetas tras sembrar las semillas y espera pacientemente hasta que broten, tardarán dos o tres días. Las plántulas recién nacidas necesitan bastante luz para crecer fuertes y compactas, sin estirarse en exceso. Ajusta la potencia de la lámpara al 25-50% y colócala a 30-50 centímetros de las macetas. Si las plántulas tienen tallos muy largos y débiles es que les falta luz, acerca la lámpara o aumenta la potencia. También hay técnicas para germinar semillas viejas. Después de hacer la germinación, conviene hacer una selección de las mejores plantas. En este artículo puedes encontrar
Riegos y abonos
Las plántulas jóvenes deben crear un buen sistema de raíces y para lograrlo es esencial que la tierra no permanezca empapada constantemente. El exceso de riego es la principal causa de problemas en plantas jóvenes en interior. Es muy importante no volver a regar las macetas hasta que la tierra esté bastante seca, pues así potenciamos el crecimiento de las raíces. Examina nuestra guia para el riego de marihuana, así como esta guia para evitar errores en el riego. Si al levantar las macetas las encontramos pesadas es que todavía contienen mucha agua y no hace falta regar. Seguramente este es el consejo más importante de todo el artículo, no abuses del riego ni del abono. Los sustratos de cultivo suelen contener nutrientes suficientes para, al menos, las dos primeras semanas de crecimiento, por lo que no hace falta abonar hasta la tercera semana. También es conocer cuál es la temperatura ideal del agua de riego para la marihuana.
Cómo controlar la humedad en tu cultivo de Marihuana
Durante las primeras semanas la humedad debe ser alta, entre 70 y 80% y la temperatura entre 24 y 28ºC si usas iluminación led, con lámparas de sodio es mejor que la temperatura no supere los 25ºC. Es importante controlar la temperatura y humedad del indoor desde el principio. Cuando las plantas son pequeñas tienen muy pocas hojas y apenas transpiran, por lo que es habitual que la humedad se mantenga demasiado baja, lo que provoca que las plántulas se estresen y no crezcan bien.
Para aumentar la humedad lo más efectivo es poner un humidificador dentro del armario de cultivo. Si no quieres comprar uno todavía, también puedes pulverizar periódicamente con agua el interior del armario, especialmente las paredes y el suelo (ten cuidado de no mojar la lámpara o el ventilador). El inconveniente de pulverizar agua es que se evapora relativamente rápido, por lo que hay que repetirlos varias veces al día, para que realmente aumente la humedad.
En un par de semanas, las plantas ya habrán brotado muchas más hojas y serán capaces de producir su propia humedad pero, según las condiciones de humedad que haya en el exterior, el humidificador puede seguir siendo necesario durante algún tiempo más. Es importante saber como controlar la temperatura del cultivo de interior en verano, también es importante optimizar el cultivo de interior en invierno. Cuando se es un cultivador experimentado, la clave está en el control de la presión de vapor de agua.
Seguimos con el crecimiento de la marihuana de interior en el próximo capítulo.
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Artículo de Jose T. Gallego para la revista Soft Secrets Spain 06- 2024 actualizado para internet por H Madera