El turismo cannábico en Bangkok: Una industria en transición

Elizabeth Erhardt
30 Jun 2026

Tailandia protagonizó en junio de 2022 un cambio histórico al eliminar el cannabis de la lista de narcóticos de Categoría 5. Esta liberalización situó al país como un destino pionero en Asia, integrando el cannabis en la infraestructura turística de ciudades como Bangkok, Chiang Mai y Phuket. Sin embargo, la rápida expansión ocurrió en un contexto de vacío legal que ha derivado en una reversión hacia un modelo de control médico. Un reciente estudio cualitativo publicado en el Journal of Cannabis Research ha analizado las perspectivas de quienes vivieron este cambio desde dentro: los operadores de negocios.


Un policyscape o paisaje regulatorio superpoblado

El estudio, titulado “Cannabis tourism in transition: operators' perspectives on regulatory change and governance in Bangkok, Thailand”, utiliza el concepto académico de policyscape (paisaje de políticas) para describir el entorno tailandés: un ecosistema donde conviven capas históricas de prohibicionismo con decretos ministeriales de emergencia.

Según las entrevistas realizadas a 13 informantes clave (incluyendo minoristas, agricultores y defensores de políticas), la falta de una Ley de Cannabis y Cáñamo integral dejó al sector desprotegido. Mientras la despenalización se justificó por la recuperación económica pos-COVID, la ausencia de una Evaluación de Impacto Regulatorio (RIA) estandarizada significó que el mercado creció sin normas claras sobre estándares minoristas, verificación de edad o responsabilidades de cumplimiento.

 

El ciclo de vida del turismo cannábico: ¿Estancamiento artificial?

Los investigadores aplicaron el modelo de Ciclo de Vida de las Áreas Turísticas (TALC) de Butler para entender la evolución de Bangkok. La ciudad omitió la fase gradual de involucramiento y pasó directamente a un desarrollo intensivo en distritos como Sukhumvit o Khao San Road.

La conclusión del estudio es reveladora: la reciente reclasificación del cannabis no representa un declive natural por saturación del mercado, sino un estancamiento artificial inducido por el Estado. Esta interrupción abrupta de la trayectoria turística, impulsada por presiones políticas en lugar de factores económicos, ha generado una inestabilidad que ha forzado a los negocios a una supervivencia de corto plazo.

 

Hallazgos clave: Inequidad y reducción de daños

El análisis temático extraído de las entrevistas revela realidades complejas para el sector:

1. Inequidad estructural

Los pequeños operadores locales denunciaron una disparidad en la aplicación de la ley. Por ejemplo, la exigencia de estándares GACP (Good Agricultural and Collection Practice) fue vista como una barrera diseñada para grandes farmacéuticas, dejando a los pequeños agricultores tailandeses y a los minoristas independientes en una posición de desventaja estructural.

2. El operador como actor informal de reducción de daños

Quizás uno de los hallazgos más destacados es que, ante la falta de infraestructura pública de salud, los propios dispensarios asumieron roles de reducción de daños. Los operadores implementaron, de forma voluntaria, formación para el personal sobre efectos del cannabis, gestión de reacciones adversas (turistas con sobreconsumo) y educación sobre los límites legales. Estos trabajadores no solo vendían productos, sino que actuaban como mediadores de seguridad en un entorno sin directrices institucionales.

 

Seis dominios para una gobernanza futura

Basándose en la experiencia de los operadores, el estudio sintetiza seis recomendaciones para cualquier jurisdicción que considere reformas similares:

  • Formalización legal: Sustituir los decretos transitorios por una Ley de Cannabis y Cáñamo robusta.
  • Equidad de mercado: Implementar tarifas de licencia escalonadas para apoyar a las pymes locales.
  • Alfabetización sanitaria: Lanzar campañas de educación pública que aborden tanto los beneficios terapéuticos como los riesgos, combatiendo el estigma.
  • Protección de menores: Implementar sistemas de verificación de edad obligatorios mediante documentos nacionales de identidad.
  • Estandarización de calidad: Establecer vías de aprobación para comestibles y productos procesados que sean viables para pequeños negocios, no solo para grandes plantas industriales.
  • Identidad turística: Fomentar un turismo de bienestar, alineado con la medicina tradicional tailandesa, atrayendo a visitantes interesados en la salud.

 

La experiencia de Bangkok subraya que el éxito de una política de cannabis no se mide únicamente por su legalidad, sino por la coherencia de su marco regulatorio. La inestabilidad actual ha dejado a los operadores con una opción difícil: integrar modelos médicos mediante telemedicina y redes de medicina tradicional, o enfrentarse al cierre permanente.

Para quienes observan el modelo desde fuera, la gran lección es clara: la sostenibilidad del sector depende de una gobernanza que priorice la protección de la salud pública, la equidad de mercado y, fundamentalmente, la previsibilidad legal para quienes operan el negocio.

 

Fuente: Kitcharoen P., Saengungsumalee S. & Gozzoli P.C. Cannabis tourism in transition: operators’ perspectives on regulatory change and governance in Bangkok, Thailand. J Cannabis Res (2026). https://doi.org/10.1186/s42238-026-00462-4 

Este contenido tiene fines informativos y se basa en una investigación académica sobre gobernanza de políticas públicas. El consumo, venta y cultivo de cannabis recreativo con THC es ilegal en España.

 

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