El efecto Canadá: por qué legalizar no disparó las ganas de consumir cannabis
Uno de los temores más repetidos en los debates sobre la regulación de las drogas es que abrir el mercado provocará una avalancha inmediata de demanda descontrolada. En España, donde el marco terapéutico continúa bajo revisión técnica de la AEMPS y los clubes sociales de cannabis subsisten en un entorno de constante inseguridad jurídica, las posturas prohibicionistas suelen apoyarse en ese argumento preventivo: una mayor disponibilidad facilitaría necesariamente un consumo abusivo. Sin embargo, los datos empíricos a largo plazo comienzan a desmontar esa premisa. Un estudio longitudinal pionero publicado en la revista científica Drug and Alcohol Dependence, liderado por los investigadores Sophie G. Coelho, Matthew T. Keough y James MacKillop, ha realizado un seguimiento durante seis años y medio (de septiembre de 2018 a abril de 2025) a una cohorte comunitaria de 1.103 adultos en Ontario para evaluar cómo cambió la demanda conductual de cannabis tras la legalización federal del uso recreativo en adultos (Cannabis Act). El resultado es contundente: la motivación interna por consumir no aumentó con la apertura del mercado, sino que descendió de manera sostenida.
¿Qué mide la economía conductual cuando analiza la demanda?
En psicología experimental y neurociencia, el impacto de una sustancia no se limita a contar la frecuencia de uso en un calendario. Los modelos de economía conductual evalúan el valor de refuerzo relativo de la sustancia, es decir, hasta qué punto una persona orienta sus recursos, esfuerzo o dinero hacia ella por encima de otras alternativas vitales.
Para cuantificar este factor con precisión clínica, el equipo administró periódicamente la tarea estandarizada de compra de marihuana (Marijuana Purchase Task, MPT), complementada con el registro del gasto real mensual de los participantes. La prueba simula decisiones de compra ante 17 niveles de precio (desde el acceso gratuito a 0$ hasta 60$ por gramo), permitiendo trazar curvas de demanda y aislar cuatro indicadores clave:
- Intensidad: el volumen de cannabis que el individuo consumiría si el producto fuese enteramente gratis.
- Gasto máximo: la cantidad máxima de dinero que está dispuesto a comprometer en una semana típica.
- Punto de quiebre (Breakpoint): el precio límite a partir del cual el consumo cae por completo a cero.
- Elasticidad: el grado de sensibilidad del usuario frente al encarecimiento del producto (a mayor inelasticidad, mayor persistencia del consumo pese al coste).
La hipótesis de trabajo inicial anticipaba que la venta comercial legal, sumada a la normalización social, elevaría la prominencia motivacional de la planta. Los modelos estadísticos demostraron una tendencia inversa.
Menor deseo y un consumo estable: los hallazgos tras seis años de mercado legal
A través de modelos multinivel de crecimiento, los investigadores observaron que, en el promedio de la muestra analizada, todos los índices de demanda de cannabis (intensidad, gasto proyectado, punto de quiebre y gasto real) disminuyeron de forma estadísticamente significativa a lo largo del tiempo.
En contraste directo con esa caída en el impulso subjetivo, la frecuencia real de consumo de cannabis en días de uso permaneció notablemente estable en la cohorte durante los seis años de seguimiento, sin variaciones estadísticas relevantes ($p = 0.080$). En el plano económico, el desembolso mensual declarado descendió de una media de 36,20 dólares canadienses al inicio del estudio a 24,23 dólares en la última medición de 2025.
¿Qué factores explican que la disponibilidad en comercios autorizados debilite el ansia en lugar de dispararla? Los autores apuntan a varios procesos conductuales y de mercado:
- Atenuación del atractivo de lo prohibido: El fin de la clandestinidad suprime la carga transgresora y la novedad que suele acompañar a las sustancias fiscalizadas.
- Fin de la compra por escasez: En los mercados ilícitos, la incertidumbre sobre el abastecimiento o la calidad empuja a compras de acaparamiento preventivo y patrones de consumo acelerados. La presencia de puntos de venta continuos y estables elimina esa conducta ansiosa de acumulación.
- Información analítica y percepción del riesgo: La disponibilidad legal vino acompañada de etiquetados precisos de cannabinoides (THC/CBD), información sanitaria obligatoria y campañas de consumo responsable, lo que fomenta decisiones de compra mejor calibradas.
Consumidores habituales y varones: los perfiles con mayor descenso
La evolución de la demanda estuvo fuertemente moderada por los hábitos previos a la entrada en vigor de la ley en octubre de 2018:
- Usuarios habituales antes de la regulación: Quienes ya consumían cannabis varias veces por semana o a diario antes de 2018 experimentaron las caídas más acusadas en intensidad, punto de quiebre y gasto. A mayor frecuencia de consumo inicial, más rápida y profunda fue la moderación del valor de refuerzo tras la llegada de las tiendas autorizadas.
- No consumidores al inicio: Aquellas personas que no consumían antes de la ley mostraron trayectorias estables o ligeros incrementos iniciales, un patrón asociado a la incorporación puntual en un contexto regulado y a un efecto suelo estadístico inicial.
- Diferencias por sexo: Los varones partían de niveles basales de demanda más elevados y mostraron ritmos de reducción significativamente más marcados que las mujeres en intensidad, y punto de quiebre, convergiendo hacia valores moderados con el transcurso de los años.
Limitaciones metodológicas y rigor científico de la investigación
Para realizar una lectura contextualizada bajo criterios de evaluación científica, es necesario considerar las condiciones operativas:
- Ámbito geográfico local: La cohorte se reclutó a partir de un registro de adultos comunitarios en Hamilton (Ontario). Las regulaciones del comercio minorista varían entre las distintas provincias canadienses, por lo que los resultados podrían reflejar dinámicas específicas del modelo de Ontario.
- Impacto del periodo de pandemia: El seguimiento abarcó los años de la crisis sanitaria de COVID-19, un intervalo temporal que alteró temporalmente hábitos de vida, disponibilidad presencial y rutinas de consumo en amplios sectores de la población.
- Enfoque centrado en la flor seca: Las pruebas psicométricas del MPT emplearon como referencia estándar el gramo de flor tradicional de cannabis (presente en más del 71 % de los episodios de consumo de la muestra). Aunque los análisis de sensibilidad confirmaron la robustez de los datos, el estudio no evaluó de forma separada la demanda frente a formatos emergentes como comestibles o extractos concentrados.
- Diseño observacional natural: Al tratarse de un seguimiento naturalista sin un grupo de control paralelo procedente de un territorio sin regulación, parte de la disminución observada en los usuarios de mayor edad puede asociarse al proceso madurativo habitual de reducción de consumo con el paso de los años (aging out).
Claves del modelo canadiense para el debate regulatorio en España
Los datos recogidos durante seis años de vigilancia científica desmontan el argumento recurrente de que legalizar el acceso al cannabis desencadena una espiral de consumo compulsivo en la población adulta.
En España, donde el marco normativo mantiene la sanción administrativa por tenencia y consumo en vía pública (Ley de Seguridad Ciudadana) y el acceso adulto sigue canalizado a través del modelo asociativo de los clubes o el mercado no regulado, la experiencia de Canadá proporciona evidencia objetiva: trasladar el cannabis a un sistema regulado, transparente y con control de producto estabiliza los hábitos de consumo y reduce el valor de refuerzo compulsivo entre los usuarios habituales. La normalización legal desactiva la urgencia de abastecimiento y consolida pautas de uso más previsibles y comedidas.
Este contenido tiene carácter estrictamente informativo y divulgativo basado en estudios. En España, la venta de cannabis psicoactivo (THC) para uso recreativo constituye un delito tipificado en el Código Penal y su tenencia o consumo en espacios públicos es objeto de sanción administrativa. La información aquí expuesta no representa asesoramiento médico ni incitación al quebrantamiento de la normativa vigente.