Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis

Soft Secrets
07 Aug 2017
Los pesticidas o plaguicidas son las armas del cultivador para luchar contra aquellas especies que quieren alimentarse de sus plantas. Desde los más inofensivos hasta los más tóxicos, la gama de productos fitosanitarios naturales y sintéticos es muy extensa, pero aún hay más, en los últimos años la lucha biológica mediante la introducción de parasitos o predadores es cada vez más la opción preferida por los cultivadores. Todos los cultivadores se enfrentan, tarde o temprano, a una plaga. El cannabis es una planta fuerte y vigorosa, crece y se desarrolla bien en condiciones muy diversas, sin que los bichos o los hongos le afecten demasiado. Sin embargo, cuando se cultiva cannabis para producir marihuana, el cultivador no solo busca que las plantas vivan, también quiere que produzcan gran cantidad de cogollos de la mejor calidad, para ello es muy importante minimizar los daños provocados por las plagas. Aún cuando no matan a las plantas, las plagas debilitan y reducen producción. [caption id="attachment_5373" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Las trampas amarillas pegajosas sirven para monitorizar la plantación y detectar las plagas en cuanto aparecen.[/caption] En un ecosistema sano hay un equilibrio entre las distintas especies que lo habitan y ninguna de ellas prolifera exageradamente. Si el cannabis crece al aire libre, plantado directamente en el suelo y en un entorno natural, lo más probable es que sufra el ataque de algunos bichos a pequeña escala, de manera que perderá algunas hojas, pero seguirá sano y creciendo bien. Por otra parte, las plantas que crecen en los cultivos de interior o de invernadero, en grandes plantaciones o en macetas, ya no están en un ecosistema complejo con predadores naturales que mantengan el equilibrio entre especies, es fácil que alguna empiece a reproducirse rápidamente, sin que nada se lo impida, hasta alcanzar proporción de plaga. Cuando esto sucede el cultivador debe recurrir a un plaguicida para eliminar la especie perjudicial. Los plaguicidas o pesticidas son las sustancias destinadas a prevenir, destruir, atraer, repeler o combatir cualquier plaga que afecte al desarrollo de las plantas cultivadas.

Tipos de pesticidas

En función del tipo de plaga al que van dirigidos, se pueden dividir los pesticidas en insecticidas, acaricidas, fungicidas y herbicidas, según estén destinados a controlar insectos, ácaros, hongos o malas hierbas respectivamente. Los pesticidas de síntesis o sintéticos son aquellos producidos en un laboratorio, suelen ser moléculas que no existen en la naturaleza, aunque a menudo derivan o son similares a otras que sí están presentes de forma natural en plantas o animales. Por ejemplo, los neonicotinoides pertenecen a la misma familia química que la nicotina, presente en la planta de tabaco, los piretroides son de la misma familia que la piretrina, que se encuentra en el pelitre, una planta de origen mediterráneo cuyo extracto se usa frecuentemente como insecticida natural. Los pesticidas naturales son los que se extraen directamente de la naturaleza y no son creados en un laboratorio. Pueden provenir de plantas, animales o minerales: el aceite de neem, el azufre o las piretrinas son algunos ejemplos. [caption id="attachment_5374" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Una hembra sana es menos proclive a ser atacada que una débil o desnutrida.[/caption] No se puede decir que los pesticidas de síntesis sean todos más tóxicos que los naturales. De hecho, algunos de los venenos más tóxicos existentes son de origen natural, como la ricina o la toxina botulínica. Por tanto, la asociación entre pesticidas de síntesis y alta toxicidad es tan errónea como la contraria, pensar que todos los insecticidas de origen natural son inocuos. Si el pesticida tiene carbono, se llama orgánico y si carece de carbono, inorgánico. El adjetivo orgánico sólo se refiere a la presencia de carbono y no tiene nada que ver con la tóxicidad o el origen natural del producto. De hecho, la mayoría de los pesticidas son orgánicos, tanto los de síntesis como los naturales. El cobre o el azufre dos ejemplos de los pocos pesticidas inorgánicos.

¿Hay pesticidas ecológicos?

Depende de lo que entendamos por ecológico. Según el diccionario, ecológico significa que no es perjudicial para el medio ambiente. Pero las plagas que mata un insecticida forman parte de ese medio ambiente. Cada vez que aplicamos un pesticida eliminamos ciertas especies y no otras, creando un desequilibrio en el ecosistema. Desde este de vista no existen los pesticidas ecológicos. Si por ecológico nos referimos a poco tóxico para las personas y otros seres vivos sí podríamos hablar de pesticidas ecológicos aunque es más correcto denominarlos pesticidas permitidos en agricultura ecológica. Son productos de toxicidad baja que alteran poco el equilibrio del ecosistema y que se pueden emplear legalmente en aquellas cosechas que se venden después como provenientes de agricultura ecológica. Personalmente son los únicos que me gusta emplear sobre mis plantas pero su efectividad es limitada y juegan un mejor papel cuando se emplean de manera preventiva que curativa.

Características deseables en un pesticida

Si pudiéramos diseñar el pesticida perfecto buscaríamos una molécula cuya acción sea específica, es decir que sólo ataque a la especie perjudicial sin eliminar el resto de especies del ecosistema. También es deseable que sea poco tóxico, tanto para las personas como para el resto de especies presentes, organismos acuáticos e insectos beneficiosos, como las mariquitas o las abejas. Debería ser una molécula que resista el tiempo suficiente para hacer efecto y eliminar la plaga, pero que luego resulte fácilmente biodegradable, es decir, que desaparezca rápidamente sin dejar residuos tóxicos. Estas son las características ideales, pero la mayoría de los pesticidas no las cumple totalmente. Muchos pesticidas afectan a un gran número de especies, resultan muy tóxicos para las personas o envenenan poco a poco la tierra y los acuíferos, por eso su uso debe estar limitado a las ocasiones en que resultan imprescindibles. [caption id="attachment_5375" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Los fumigadores manuales son baratos pero no dan tan buen resultado como las mochilas de presión.[/caption]

Manejo integral de plagas

Este sistema es uno de los más efectivos a largo plazo y de los que mejor perjudican el medio ambiente. Los estudios y la experiencia han demostrado que la mejor estrategia para mantener sana una cosecha, limitando al máximo la necesidad de recurrir a productos tóxicos y peligrosos, es combinar diversas técnicas y aproximaciones que, en su conjunto, logran el objetivo pero que usadas individualmente no son suficientes. La idea es escoger variedades resistentes y adecuadas al clima en que se van a cultivar, realizar técnicas de cultivo que reduzcan la incidencia de las plagas como una baja densidad de plantación, fertilizaciones moderadas, poda de ramas bajas para que no toquen el suelo, fumigaciones preventivas y control periódico de las plantas para detectar la aparición de cualquier bicho lo antes posible. La clave es prevenir para evitar o retrasar la aparición de la plaga, observar para detectar enseguida su presencia y actuar cuando la población de la especie dañina alcanza un determinado nivel o cuando se pierde el equilibrio entre plaga y predadores.

Peligros de los pesticidas

Los pesticidas son biocidas, es decir, matan la vida. Pueden ir dirigidos contra una especie concreta que está comiéndose la plantación, pero no sólo afectan a la plaga. Los efectos de los pesticidas sobre el medio ambiente pueden ser muy graves. Por su forma de aplicación (en riego o fumigación) casi siempre llegan a otras especies, además de aquella hacia la que van dirigidos, por lo que, a menudo, matan insectos beneficiosos que ayudarían a mantener la plaga controlada o que contribuyen a mantener el ecosistema en equilibrio. La lluvia puede arrastrar los restos que quedan en el suelo hasta los ríos, lagos o acuíferos subterráneos, contaminándolos. Muchos insecticidas son letales para los organismos acuáticos. Los efectos a largo plazo del empleo de pesticidas suelen ser imprevisibles. Por ejemplo, los ácaros como la araña roja no eran un problema para la agricultura antes de que los pesticidas se empezaran a utilizar de manera general pero, hoy en día, son una de las plagas más frecuentes y dañinas. No sabemos con exactitud que efectos nocivos a largo plazo tienen los pesticidas que empleamos actualmente, por eso conviene ser especialmente cuidadosos. El efecto de los pesticidas sobre las abejas y otros insectos polinizadores está siendo brutal. La población de abejas se reduce rápidamente, ya hay agricultores que tienen que introducir a los polinizadores artificialmente cada año, para asegurarse la polinización y la cosecha, sus campos están prácticamente desiertos de insectos polinizadores silvestres. Es innegable que la aplicación de pesticidas tiene consecuencias negativas debido a su toxicidad: muchas especies se envenenan, los cursos de agua se contaminan y, probablemente, esté relacionada con el aumento de algunas enfermedades como el cáncer. Sin embargo, no está de más recordar que antes de la aparición de los pesticidas de síntesis había muchas más muertes y desnutrición debido a los daños que las plagas causaban en las cosechas o a las enfermedades transmitidas por insectos como los mosquitos o animales como las ratas. Con los conocimientos y la tecnología actuales debemos investigar para crear pesticidas menos tóxicos y desarrollar estrategias de protección para los cultivos que tengan menos efectos perjudiciales, pero sin olvidar que los pesticidas actuales, al igual que los fertilizantes químicos, han ayudado enormemente a incrementar la producción agrícola mundial lo suficiente como para alimentar a los 7.500 millones de seres humanos que habitamos el planeta. Si, de repente, dejáramos de usar todos los pesticidas sospechosos de ser tóxicos, las consecuencias resultarían tremendamente más graves que los daños ocasionados por ellos. [caption id="attachment_5376" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Primer plano de una colonia de pulgones con sus crías.[/caption]

Plazo de seguridad

El plazo de seguridad de un pesticida es el tiempo que debe pasar desde su aplicación hasta la cosecha. Es necesario para que desaparezcan los restos que pudieran quedar en las plantas. Resulta muy peligroso no respetar los plazos de seguridad, especialmente cuando se cultiva cannabis, que si se pela ni se lava antes de consumirlo. Los plazos de seguridad de un mismo insecticida pueden ser distintos según la especie sobre la que se aplique, por eso en la etiqueta de todos los plaguicidas figuran las especies para las que está autorizado su uso, así como el plazo de seguridad para cada una de ellas. El problema es que por la situación legal del cannabis no hay ningún producto autorizado para usar con las plantas de maría, ni sabemos qué plazo de seguridad debemos aplicar. En muchos pesticidas los plazos de seguridad pueden variar mucho de unas especies a otras. Por ejemplo, el Imidacloprid es uno de los insecticidas más utilizados y un probable cancerígeno. Es un neonicotinoide sintético de acción sistémica, es decir, la planta lo absorbe y se distribuye por todos los tejidos. Por tanto, no se puede lavar de la planta antes de la cosecha, puesto que está dentro de sus tejidos. Para estar seguros de que su toxicidad ha desaparecido hay que esperar a que pase el plazo de seguridad pero, al mirar la etiqueta, vemos que este es muy variable: 3 días con tomate, 15 días con tabaco, 30 días con patata o 35 con lúpulo. ¿Qué usamos para el cannabis? Antes era de la opinión de que se podía usar el plazo de seguridad del tabaco, pues también se fuma sin lavarse o del lúpulo que pertenece a la misma familia que el cannabis, pero he cambiado de parecer. En realidad, no hay una respuesta segura, es posible que ni con los 35 días del lúpulo tengamos suficiente para que los cogollos queden libres de restos tóxicos. No hay forma de saberlo sin hacer un estudio como el que se ha hecho para el resto de los cultivos y ningún fabricante de pesticidas lo hará mientras su cultivo no esté regulado y legalizado. La mejor opción, en mi opinión, es evitar el uso de productos tóxicos durante toda la floración y limitarse a aquellos autorizados para agricultura ecológica. Con las plantas madres, los esquejes y las plantas en crecimiento entiendo que se puede ser algo más flexible en momentos puntuales. Creo que es mucho mejor utilizar la gestión integral de plagas pero, cuando esta falla y tenemos una plaga que no acabamos de controlar, puede ser mejor aplicar un pesticida de síntesis a las plantas mientras aún están en crecimiento, de manera que lleguen limpias a floración, cuando ya no será posible usar productos tan tóxicos.

Cómo evitar la aparición de resistencias

Las especies evolucionan y se adaptan, es la ley natural. Las plagas pueden generar resistencia frente a un pesticida concreto que deja de ser efectivo. Es muy importante tomar ciertas precauciones para reducir el riesgo de que aparezcan resistencia al pesticida, pues si una plaga la desarrolla resulta prácticamente imposible de eliminar. [caption id="attachment_5377" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis La pesadilla del cultivador, bichos en los cogollos al final de la floración cuando ya no se puede fumigar nada.[/caption] Las resistencias son más frecuentes con los pesticidas de síntesis que con los pesticidas aprobados para agricultura ecológica, ya que estos últimos tienen una forma de actuación más genérica, frente a la que es mucho más difícil generar resistencias. En cambio, el efecto selectivo de los pesticidas de síntesis es más proclive a ello. En cualquier caso, para reducir el riesgo es esencial alternar distintos pesticidas, de manera que los individuos que han sobrevivido a uno, mueran con el segundo. Si siempre se usa el mismo estaremos dejando que se reproduzcan aquellos individuos que gozan naturalmente de una mayor resistencia frente a esa molécula concreta, favoreciendo el rápido desarrollo de una linea genética resistente. También resulta importante fumigar a fondo, asegurándose de que se moja bien toda la planta, para que todos los individuos reciban su dosis de pesticida, y no usar dosis más bajas de las indicadas en la etiqueta.

Cómo potenciar el efecto de los pesticidas

Cuando sea posible, combinar dos o más productos en la misma aplicación para atacar a la plaga por dos o más vías, maximizando las posibilidades de acabar con ella. Es recomendable añadir un producto humectante o mojante a la mezcla que se va a pulverizar. El fin de este producto es reducir la tensión superficial del líquido para que penetre mejor por todos los rincones y moje completamente todas las superficies de la planta. En caso de no disponer de un producto específico se puede sustituir por una o dos gotas de jabón concentrado lavaplatos. Siempre que se realice una nueva combinación de pesticidas conviene probarla sobre una sola planta, para asegurarse de que no produce fitotoxicidad antes de fumigar toda la plantación. En ocasiones la combinación de dos productos puede ser fitotóxica, aunque ambos productos no lo sean por separado. Recomiendo aplicar siempre los pesticidas al caer el sol de forma que tengan toda la noche para hacer efecto. Al fumigar durante el día se reduce la efectividad, ya que algunos insecticidas se degradan rápidamente en presencia de luz y otros sólo actúan mientras las plantas permanecen mojadas, por lo que es mejor aplicarlos cuando las temperaturas son más frescas. Es esencial aplicarlos bien, tomándose el tiempo necesario para mojar todas las partes de la plantas. Las mochilas de fumigación de buena calidad son capaces de trabajar a mayor presión, por lo que pulverizan una nube de gotas más pequeñas que facilita el trabajo. Pero a veces las gotas demasiado pequeñas tampoco van bien. Los nebulizadores se diferencian de los pulverizadores en que las gotas son aún más pequeñas, por lo que forman una niebla que penetra fácilmente entre las ramas y bajo las hojas. Suelen tener un motor eléctrico o de gasolina que genera las altas presiones necesarias para producir la nebulización. El problema que he encontrado cuando los he usado es que la gota es tan pequeña que las plantas se mojan muy poco, demasiado poco si estás usando productos como el jabón potásico que actúa por contacto y que requiere mojar bien la planta para ser efectivo. [caption id="attachment_5378" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Primeros signos de oídio, hora de actuar.[/caption]

Medidas de seguridad

Con todos los pesticidas, incluso con los menos tóxicos, más vale pasarse de cuidadoso. El cultivador siempre debe tomar ciertas medidas de seguridad para que la aplicación de pesticidas no afecte a su salud. Cuando fumigue, debe usar mono, gafas y guantes de protección y una mascarilla buena, no esas pequeñas de papel que no sirven para nada. Evitar que los productos entren en contacto con la piel, si lo hacen lavarse inmediatamente. Nada de fumar, comer o beber mientras se aplican plaguicidas. Es conveniente llevar un diario de aplicación de pesticidas, la memoria es frágil y puede ser necesario meses después saber que aplicamos aquella vez que tan buen resultado tuvimos, o bien al contrario, para no repetir aquel desastre que provocamos al mezclar dos productos incompatibles. El diario también puede ser útil en caso de intoxicación por pesticidas, para decirle al médico que producto es el responsable. Por supuesto mantener los pesticidad en un armario alto, cerrado y alejado de los niños, nunca cambiarlos a un bote de otra sustancia que se pueda consumir.

Pesticidas más recomendables

Lo más recomendable es escoger variedades resistentes y adecuadas al clima donde van a crecer, mantenerlas sanas y no tener que emplear ningún pesticida. Si aún así aparece alguna plaga intentaremos controlarla lo antes posible y utilizando los productos menos tóxicos. Lo mejor es usar lucha biológica, es decir, introducir depredadores naturales de la plaga para que se alimenten de ella. Si no tenemos acceso a ellos, la segunda mejor opción es limitarse básicamente a aquellos pesticidas permitidos en agricultura ecológica. En el caso del cannabis mis pesticidas preferidos son el aceite de neem, el aceite de canela y las piretrinas como insecticidas, bicarbonato potásico y agua oxigenada como fungicidas y jabón potásico, bien como insecticida o como fungicida. Los agricultores profesionales siguen empleando muchos pesticidas altamente tóxicos pero cada vez son más los que optan por utilizar lucha biológica o fitosanitarios de baja toxicidad, han visto que, a largo plazo, los resultados son mejores. Los pesticidas de síntesis, aún cuando son efectivos, tienden a desequilibrar tanto el ecosistema que facilitan la aparición de nuevas plagas, pues eliminan muchas especies beneficiosas innecesariamente. [caption id="attachment_5379" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Si la infestación avanza la solución se complica.[/caption]

Especies empleadas en lucha biológica

La lucha biológica consiste en usar organismos vivos y su comportamiento natural para prevenir o combatir los daños infligidos a las plantas por las plagas. Introduciendo otras especies que sean sus depredadores naturales atacamos a las plagas de un modo natural. Es otras palabras, meter bichos en la plantación para que se coman a los bichos que se estaban comiendo las plantas. Hace años que se practica la lucha biológica en agricultura, pero no era fácil tener acceso a los bichos, ya que su conservación es difícil y deben enviarse en frío y de manera rápida, pues apenas aguantan unos días fuera de las plantas. Hoy en día, cada vez es más fácil conseguir estos depredadores en las tiendas de cultivo o por internet y se han convertido en una opción real para los cultivadores. No son especialmente baratos, pero sí muy útiles pues combaten la plaga sin necesidad de utilizar insecticidas tóxicos. No sólo se evitan los tóxicos, también el trabajo de fumigar las plantas, pues los depredadores actúan durante días o semanas incansablemente, alimentándose sin parar. La lucha biológica se basa en cuatro tipos distintos de organismos: ácaros depredadores, insectos depredadores, insectos parasitoides y microorganismos. Las feromonas son el quinto tipo de arma biológica, no son organismos vivos, pero influyen igualmente sobre las plagas de manera natural. A continuación listamos algunas de las especies más frecuentemente utilizadas.

Insectos depredadores

Adalia bipunctata, especie de mariquita, se usa para el control de pulgón. Chrysoperla carnea. Avispa depredadora, las larvas se alimentan del pulgón. Orius laevigatus. Contra trips, pero también se alimenta de mosca blanca, pulgón y araña roja. [caption id="attachment_5380" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Una vez se contaminan los cogollos de oídio hay poco que hacer.[/caption]

Ácaros depredadores

Amblyseius swirskii. Ácaro depredador para el control de mosca blanca, trips y araña roja. Amblyseius californicus. Ácaro que tambien combate la araña roja y resiste mejor la alta temperatura y la humedad baja que Phytoseiulu. Hypoaspis miles. Ácaro depredador de trips y moscas del suelo . Phytoseiulus persimilis. Ácaro depredador para el control biológico de la araña roja.

Insectos parasitoides

Diglyphus isaea. Avispa parásita que mata a las larvas de los minadores de hojas. Encarsia formosa. es una avispa que parásita las larvas de mosca blanca. Eretmocerus eremicus. Avispa parásita de las dos principales especies de mosca blanca. Steinernema feltiae. No es realmente un insecto, sino un nemátodo que se alimenta de larvas de moscas del suelo. Aphidoletes aphidimyza. Mosquito parásito del pulgón.

Feromonas

Trampas de feromonas. Las feromonas son unas moleculas aromáticas que emiten los insectos para atraer a individuos del sexo contrario con los que reproducirse. Las trampas de feromonas usan estos compuestos para atraer y atrapar a los insectos, evitando que puedan reproducirse. Emisión de feromonas. Esta técnica consiste en sobrecargar el ambiente con las feromonas sintéticas de la hembra, de modo que los machos se confundan sexualmente y no sean capaces de localizar a las hembras para procrear. [caption id="attachment_5381" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Ataque de botritis, cogollo perdido.[/caption]

Microorganismos

Bacillus thuringiensis (BT). Insecticida. Contra orugas. Beauveria bassiana, microorganismo para control de mosca blanca. Insecticida. Pesticidas para agricultura ecológica. Esta lista muestra los productos permitidos en agricultura ecológica que pueden ser de aplicación en el cultivo de cannabis. Aceites minerales. Insecticida, fungicida. Aceite de parafina. Insecticida, acaricida. Aceites vegetales. Insecticida. Azadiractina extraída de Aradirachta indica (árbol de neem). Insecticida. Azufre. Fungicida, acaricida, repelente. Bicarbonato de potasio. Fungicida. Cobre en forma de hidróxido de cobre, oxicloruro de cobre, sulfato de cobre tribásico, óxido cuproso u octanoato de cobre. Fungicida. Cuasia, extraída de Quassia amara. Insecticida. Spinosad. Insecticida. Gelatina. Insecticida. Jabón potásico. Sal de potasio rica en ácidos grasos. Insecticida y fungicida. Preventivo. Lecitina. Fungicida. Preventivo. Metaldehído. Se emplea en cebos contra caracoles y babosas. Insecticida. Piretrinas extraídas de Tanacetum cinerariifoliu (pelitre o piretro). Insecticida. Polisulfuro de calcio. Fungicida, insecticida, acaricida. Rotenona extraída de Derris spp Lonchocarpus sp. y Terphrosia spp Insecticida. Trichoderma, para controlar hongos del suelo. Fungicida. Otros plaguicidas útiles y poco tóxicos pero que aún no están incluidos en el listado de los permitidos en agricultura ecológica son: Extracto de semillas de cítricos. Fungicida. Preventivo. Aceite esencial de canela. Insecticida, fungicida, acaricida. Cola de caballo. Fungicida. Preventivo. Propóleo. Fungicida. Preventivo.

Pesticidas de síntesis

La producción de pesticidas de síntesis es algo bastante reciente. Hasta el desarrollo de la industria química a lo largo del siglo XX todos los pesticidas eran de origen natural, minerales y extractos de plantas con propiedades insecticidas. Desde entonces se han ido desarrollando nuevas moléculas constantemente para reemplazar a aquellas que van perdiendo efectividad a causa de la resistencia desarrollada por las plagas o que pasan a ser consideradas inaceptablemente tóxicas, lo que suele suceder cuando, tras años de uso, se ven los efectos secundarios que al principio no se detectaron. [caption id="attachment_5382" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis En plantaciones muy densas es complicado fumigar bien las plantas.[/caption] Las principales familias de insecticidas sintéticos son cinco: organoclorados, organofosforados, carbamatos, neonicotinoides y piretroides. Los organoclorados son tremendamente tóxicos, el DDT es un ejemplo, están prohibidos en la mayoría de los países. Los organofosforados son algo mejores pero también peligrosos (ejemplos: malatión, clorpirifós). Los carbamatos supusieron la tercera generación de pesticidas y mejoraron en parte la toxicidad de las anteriores (ejemplos: metomilo, aldicarb, tiodicarb, metiocarb, aldoxicarb). Los neonicotinoides se asemejan a la molécula de nicotina pero, aunque tienen una toxicidad baja para los mamíferos, su empleo está resultando letal para las abejas, con los riesgos que ello conlleva (ejemplos: imidacloprid, clotianidina, tiametoxam, acetamiprid). Los insecticidas piretroides han sido desarrollados basándose en la molécula de la piretrina pero mejorando su estabilidad y efectividad (ejemplos: permetrina, cipermetrina, ciflutrina, deltametrina).

Los sintéticos más comunes

La siguiente lista contiene algunos de los pesticidas sintéticos más habitualmente utilizados por los cultivadores de cannabis. Algunos de ellos son muy tóxicos, por lo que recomiendo que se consulte los datos sobre cualquier pesticida que se vaya a usar en el registro de productos fitosanitarios en la web del Ministerio de Agricultura. (http://www.mapama.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/productos-fitosanitarios/registro/menu.asp) donde figuran todos los pesticidas autorizados, qué plagas combaten, las dosis y los plazos de seguridad para cada cultivo. Se puede realizar la búsqueda por principio activo, tipo de plaga o nombre comercial. [caption id="attachment_5383" align="alignnone" width="500"]Guerra a las plagas - Pesticidas: lucha biológica, ecológicos y de síntesis Bicarbonato potásico, agua oxigenada y aceite de neem, tres productos que ayudan contra los hongos.[/caption] Abamectina (Abasi, Avid, Bermectine, Axoris, acaricida Compo ): insecticida acaricida. Acetamiprid (Epik): contra mosca blanca y pulgón es un insecticida neonicotinoide sistémico. Bupirimato (Nimrod Quattro): fungicida antioídio sistémico perteneciente al grupo de las pirimidinas. Ciflutrina (Solfac Automatic Forte, Baytroid, Blocus): insecticida piretroide sintético. Cimoxanilo (Xanilo, Cimoxprom, Curzate): fungicida contra mildiu. Cipermetrina (Citron, Cyperplan, Sherpa, Cythrin): Insecticida acaricida piretroide sintético con acción de contacto e ingestión, no sistémico. Clorpirifós (Clorifos 48, Dursban): insecticida polivalente, organofosforado. Deltametrina (Decis, Ritmus, Confidor Energy): es un piretroide insecticida y acaricida por contacto. Dimetoato (Perfekthion, Rubitox, Dimidon): es un insecticida y acaricida organosfosforado que actúa por contacto. Fenpiroximato (Flash, Award, Mitacid plus): acaricida por contacto e ingestión. Imidacloprid (Dacoprid, Confidor, Admire): es un insecticida neonicotinoide sistémico. Mancozeb (Beltasur Plus, Milraz, Micene, Manefor, Mancotan): fungicida de amplio espectro. Miclobutanil: (Eagle 20, Systhane, Fulminal, Fungiben, Miclonil) es un fungicida preventivo y curativo con acción sistémica. Tetraconazol: (Domark Evo, Emerald, Eminent) Fungicida sistémico, protector, curativo y erradicante, de la familia de los triazoles. Triadimenol, (Bayfidan, Merit, Shavit, Trial) fungicida sistémico de la familia de los triazoles. Se emplea contra oídio principalmente. José T. Gállego
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