El arte del trasplante y las podas para estructura sólida

Elizabeth Erhardt
10 Feb 2026

Tras una germinación exitosa en marzo, entramos en la fase más plástica y moldeable del cannabis: el crecimiento vegetativo. En el exterior español, donde el sol de primavera empieza a ganar fuerza, los meses de abril y mayo son decisivos para construir la arquitectura de lo que será una cosecha pesada. No se trata solo de dejar crecer la planta; se trata de esculpirla mediante la ciencia del trasplante y la precisión de la poda.


El trasplante: la expansión del motor radicular

Muchos cultivadores cometen el error de pasar una plántula directamente a su maceta definitiva de 50 litros. Aunque ahorra trabajo, se pierde la oportunidad de crear un sistema radicular denso y eficiente.

 

El método de los trasplantes sucesivos

Para variedades fotodependientes, recomendamos una progresión: de 1L a 7L, y finalmente al contenedor definitivo o suelo. Cada trasplante estimula la creación de capilares radiculares en todo el volumen del sustrato, evitando que las raíces simplemente colonicen las paredes y el fondo del tiesto.

  • El truco del experto: Para no dañar la planta, espera a que el sustrato esté ligeramente seco. Coloca tu mano en forma de "V" alrededor del tallo, voltea la maceta y da unos toques suaves. El pan de raíces debe salir compacto y blanco.
  • Simbiosis radicular: En 2026, el uso de micorrizas y tricodermas es el estándar de oro. Estos microorganismos no solo protegen contra el Pythium (común en primaveras lluviosas en el norte de España), sino que expanden físicamente la superficie de absorción de la raíz hasta 100 veces.

 

Podas avanzadas: rompiendo la dominancia apical

En exterior, la discreción es tan importante como la producción. Una planta de tres metros es un imán de problemas. Aquí es donde aplicamos la técnica para redistribuir las auxinas.

 

Poda Apical y FIM: los clásicos

  • Poda Apical: Corte limpio del ápice para dividir la energía en dos ramas principales. Ideal para crear plantas bajas y anchas.
  • Poda FIM: Cortando el 75% del brote superior, buscamos multiplicar los brotes terminales hasta por cuatro. Es la técnica más eficiente para maximizar puntos de floración en espacios limitados como balcones.

Main-lining: la arquitectura del colector

Para el cultivador que busca la perfección simétrica, el Main-lining es la evolución. Consiste en realizar una poda apical temprana y limpiar todas las ramas inferiores, dejando solo un colector (manifold) de energía. Esto asegura que todas las ramas secundarias reciban exactamente la misma cantidad de nutrientes y luz, resultando en cogollos de tamaño uniforme.

 

Defoliación y limpieza de bajos (Lollipop)

No todas las hojas son útiles. Durante el vegetativo avanzado, las hojas inferiores que no reciben luz directa solo consumen energía y dificultan la aireación.

  • Limpieza de bajos: Eliminar el tercio inferior de la planta permite que el aire circule, algo vital en zonas húmedas (Galicia, Asturias, Cantabria) para prevenir el oídio y la botritis.
  • Defoliación selectiva: Quitar hojas grandes que tapan brotes secundarios (hojas pantalla) estimula el crecimiento de las ramas que realmente formarán la estructura de la planta.

 

Troubleshooting: ¿qué te dice tu planta en marzo?

El vegetativo es el momento de corregir carencias antes de que la planta se centre en las flores. Aprender a leer las hojas es fundamental:

  • Hojas bajas amarillas (hambre de nitrógeno): Si notas que las hojas más antiguas (las de abajo) pierden el verde de forma uniforme y se vuelven amarillas, tu planta está moviendo el Nitrógeno hacia arriba. Solución: Aumenta ligeramente la dosis de abono base o añade una capa de humus de lombriz en la superficie.
  • Puntos amarillos entre los nervios (aviso de magnesio): Si ves marmolado o motas amarillas entre las venas de las hojas viejas, es probable que falte Magnesio. Solución: Aplica sales de Epsom en el riego o un corrector de Cal-Mag.
  • Puntas quemadas y curvadas (menú excesivo): Si las puntas de las hojas nuevas parecen quemadas y se curvan hacia arriba, te has pasado con el fertilizante. Solución: Realiza un lavado ligero de raíces con agua sola y reduce la EC en los siguientes riegos.

 

Prevención y nutrición local

En zonas costeras españolas (Levante, Andalucía), el agua del grifo suele ser muy dura (EC alta). Esto puede bloquear la absorción de microelementos. El uso de filtros de ósmosis o, al menos, dejar reposar el agua 24h para evaporar el cloro es fundamental en esta etapa de desarrollo vigoroso.

 

La paciencia y el ojo del cultivador

El crecimiento vegetativo no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Un sistema radicular protegido por micorrizas, una estructura moldeada por podas inteligentes y una limpieza constante de bajos son los tres pilares que soportarán el peso de las flores en otoño.

Recuerda que cada planta es un individuo; lo que funciona en el clima seco de las dos Castillas puede necesitar ajustes en la humedad de Galicia o el calor del Levante. No tengas miedo de experimentar con las podas o de realizar ese trasplante que parece complicado; la planta de cannabis es extremadamente resiliente y te agradecerá cada cuidado con una estructura robusta, profesional y, sobre todo, mucho más productiva.

 

Nota Legal: En España, el autocultivo de cannabis debe realizarse estrictamente en el ámbito privado y fuera de la vista del público, de acuerdo con la interpretación actual de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. Esta guía tiene fines exclusivamente informativos y de educación para la reducción de riesgos.

 

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Elizabeth Erhardt