¿Cómo hacer esquejes de marihuana y crear una planta madre?
Mantener tu propia planta madre y sacar esquejes de marihuana en casa te asegura cosechas idénticas, vigorosas y sin fallos de germinación. Descubre cómo seleccionar las mejores genéticas y enraizar tus propios clones paso a paso con poco espacio.
Todo cultivador de marihuana necesita material de partida de alta calidad para lograr una buena cosecha. La mayoría de la gente, si tiene la posibilidad, compra semillas en una tienda. Sin embargo, también puedes producir clones tú mismo para seguir cultivando, una y otra vez, las variedades que mejor te convengan. Y no necesitas mucho espacio extra para hacerlo. Te mostraré cómo.
Una de las principales ventajas de cultivar a partir de clones es que ya desde el momento en que la escoges puedes asegurarte de que sea una planta vigorosa y sana. También evitas problemas relacionados con la germinación de las semillas, cuando muchos cultivadores cometen errores que reducen las tasas de germinación. Producir tus propios clones tampoco es que sea lo más sencillo, pero una vez aprendes a hacerlo, puedes hacer esquejes de sobra para cada ciclo de cultivo y elegir solo los mejores.
¿Cómo hacer una planta madre de marihuana y por qué merece la pena?
Una buena planta madre es la piedra angular de un cultivo exitoso. Los cultivadores profesionales y los productores de clones valoran mucho sus plantas madre de alta calidad ya que son, literalmente, irreemplazables. Los clones obtenidos de la misma planta madre comparten características de crecimiento idénticas y suelen producir cogollos con los mismos niveles y proporciones de compuestos activos. A partir de una sola planta madre, puedes crear innumerables plantas madre, suficientes para obtener clones incluso para la producción comercial a gran escala para empresas con licencias. Pero para el cultivo casero suele ser suficiente con una planta madre sana.
¿Cómo mantener una planta madre en crecimiento vegetativo?
Puedes crear una planta madre a partir de una sola semilla feminizada, de clones comprados o de un esqueje que te haya regalado un amigo. La clave está en mantener la planta en fase vegetativa y, ocasionalmente, recortar la parte superior para fomentar el desarrollo de ramas laterales. Una planta madre no necesita crecer mucho, pero debe producir suficientes brotes jóvenes con tallos robustos. Si creas una planta madre sin una selección previa, no sabrás nada de su rendimiento ni su efecto hasta después de la primera cosecha, aunque podrías tener suerte. Una selección adecuada requiere más espacio, algo que no todos los cultivadores tienen.
Selección de semillas y esquejes de prueba paso a paso
Si quieres seleccionar una planta madre de alta calidad, lo mejor es empezar con al menos diez semillas. Desde el momento en que germinen y empiecen a enraizar, observa las plantas y céntrate en las más fuertes. Después de dos a cuatro semanas, puedes descartar las plantas débiles o deformadas. Podar la parte superior de las plantas fomentará el desarrollo de más ramas laterales, como se muestra en la imagen adjunta. Tras unas cinco semanas, las plantas deberían ser lo suficientemente grandes como para sacar los primeros esquejes. Asegúrate de etiquetar con cuidado todos los clones, para saber de cuál de las potenciales plantas madre proviene cada uno.
Los clones se utilizan para una cosecha de prueba. Normalmente, basta con tomar dos clones de cada posible madre, pero cuantas más plantas incluyas en la prueba, mejor será tu evaluación. La prueba también ayuda a identificar y eliminar plantas macho, así que presta mucha atención a los primeros signos de flores macho, descarta tanto el clon como su planta madre original. Alrededor de la tercera semana de floración, solo deberían quedar plantas hembra en el cultivo de prueba, que cultivarás hasta la madurez. Al final del ciclo, evalúa los resultados y selecciona una o dos plantas madre cuyos clones hayan tenido el mejor rendimiento. Saca nuevos esquejes de las plantas madre escogidas y selecciona los más fuertes; estos se convertirán en tus plantas madre definitivas para uso futuro.
¿Se pueden sacar esquejes de marihuana autofloreciente o feminizada?
Un método más sencillo y común es seleccionar semillas feminizadas, lo que elimina la necesidad de identificar y descartar plantas macho. Con muchas variedades modernas, ni siquiera es posible encontrar semillas regulares (no feminizadas), por lo que las feminizadas suelen ser la única opción. Ten en cuenta que las variedades autoflorecientes no sirven como plantas madre porque no se pueden clonar, ya que empiezan a florecer demasiado pronto, antes de que los esquejes puedan enraizar correctamente. La selección y las pruebas tardarán entre seis y doce meses, pero el resultado merece la pena: tendrás una base genética de la que partir y totalmente adaptada a tus necesidades.
¿Cómo clonar marihuana y sacar esquejes en casa?
La marihuana es muy adecuada para la propagación asexual, que es simplemente otro término para la clonación. A veces, basta con cortar un brote robusto y colocarlo en agua; las raíces pueden aparecer en pocas semanas. Pero obtendrás mejores resultados creando las condiciones óptimas para el enraizamiento. Te recomiendo usar un pequeño invernadero para plántulas (propagador), lo ideal es usar uno con base calefactada, que ayuda a acelerar el proceso de enraizamiento. Dicho esto, también puedes tener éxito sin calefacción.
¿Qué temperatura y sustrato necesitan los esquejes para enraizar?
La temperatura ideal de la zona radicular está entre 22 y 26 °C (72 y 79 °F), lo cual es fácil de mantener en el cultivo de interior de marihuana, incluso sin un propagador calefactado. Extiende de 2 a 3 cm (aproximadamente 1 pulgada) de perlita en el fondo del propagador. La perlita absorbe el exceso de agua de los cubos de enraizamiento y crea un entorno perfecto para el crecimiento de las raíces. Puedes encontrar bandejas y cubos de enraizamiento en cualquier grow shop. Existe una amplia gama de sustratos de cultivo, desde tierra hasta fibra de coco y la popular lana de roca. Personalmente, prefiero la lana de roca para clonar: es fácil de manejar, retiene bien el agua y no suele albergar plagas ni enfermedades.
¿Cuántas horas de luz y qué potencia LED necesitan los esquejes?
Para enraizar con éxito, los clones necesitan el espectro de luz adecuado y un día suficientemente largo. Recomiendo darles 24 horas de luz continua. Puedes usar LED apropiados o tubos fluorescentes T5-T8 más antiguos. Una intensidad lumínica de unos 100 µmol/m²/s es suficiente. En otras palabras, para un propagador de 60×40 cm (24×16 pulgadas), necesitarás un LED con un consumo de energía de unos 10-20 vatios.
Si tu idea es enraizar los esquejes en el alféizar de una ventana o en un invernadero, asegúrate de añadir iluminación suplementaria para garantizar al menos 18 horas de luz al día. Para un enraizamiento consistente y un crecimiento uniforme, es realmente muy recomendable mantener un ciclo de luz de 24 horas durante esta fase.
pH del agua y hormonas de enraizamiento
También necesitarás un cuchillo afilado y hormonas de enraizamiento, disponibles en la mayoría de grow shops o centros de jardinería. Antes de empezar a esquejar, remoja los cubos de enraizamiento en agua con un pH ajustado de alrededor de 6,5 (entre 6 y 7 es aceptable). Si usas lana de roca o coco, te aconsejo añadir un estimulador de enraizamiento a la solución. Deja escurrir los cubos y luego colócalos en el propagador sobre la perlita. Vierte una pequeña cantidad de gel o polvo enraizante en un recipiente aparte para sumergir los esquejes.
¿Cómo cortar los esquejes de marihuana: tallo recto o en ángulo?
Selecciona un brote adecuado para cortar. Los mejores esquejes son los brotes jóvenes de unos 10-15 cm (4-6 pulgadas) de largo con un tallo firme. Los tallos demasiado blandos no se insertan bien en el sustrato, mientras que los tallos gruesos y huecos son difíciles de enraizar. Muchos cultivadores se preguntan si deben cortar el tallo recto o en ángulo. Nunca he notado una diferencia significativa en la velocidad de enraizamiento de ninguna de las dos maneras, y los ensayos experimentales han llegado a la misma conclusión; así que es pura cuestión de gustos. Personalmente, prefiero los cortes en ángulo porque son más fáciles de insertar en el sustrato.
Poda de hojas, enraizamiento y cuándo trasplantar los clones
Después de cortar el clon, retira entre la mitad y dos tercios de la superficie foliar. En esta etapa, la planta no necesita tanta superficie de hojas, y reducirla también reduce el riesgo de moho. Puedes quitar las hojas inferiores por completo. Sumerge el esqueje en hormona de enraizamiento e introdúcelo en el sustrato previamente humedecido. Una vez que todos tus clones estén listos, tapa el propagador y colócalo bajo la luz. Comprueba la temperatura regularmente y, alrededor del quinto día, comprueba si los cubos necesitan riego. Las raíces suelen aparecer en un plazo de 10 a 20 días.
Una vez enraizados, trasplanta los clones a recipientes más grandes lo antes posible. Cuanto más tiempo permanezcan los clones enraizados en sus bandejas, más disminuirá su calidad. ¿Te animas a intentar la clonación? Si es así, te deseo mucha suerte y no te rindas si no funciona a la primera.
Artículo escrito por Mr José y publicado en la revista Soft Secrets 4 del 2025. Editado para internet por Hugo Madera.