Auge y caída de Bedrocan: pionero de la marihuana medicinal
La quiebra de Bedrocan en 2026 cierra una era en el cannabis medicinal europeo. Recuperamos la crónica y entrevista a su fundador donde menciona las trabas burocráticas que marcaron su trayectoria hasta la quiebra final.
Bedrocan es uno de los productores de Cannabis medicinal más antiguos y reconocidos de todo el planeta. A pesar de esto, la lentitud del Gobierno holandés en realizar adaptaciones legales de los convenios ha producido su quiebra.
Como medio especializado en Cannabis, en Soft Secrets siempre hemos seguido con mucho interés el caso de Bedrocan. En 2019 Derrick Bergman redactó para Soft Secrets un artículo muy detallado sobre el auge de Bedrocan, una empresa que luchó desde sus comienzas contra una clase que “parecían empeñados en mantener el Cannabis medicinal en su mínima expresión”. En 2019 daba la impresión de que Bedrocan había superado aquel periodo y era una referencia mundial en el Cannabis Medicinal. Pero la clase política ha conseguido la quiebra de esta empresa pionera del Cannabis Medicinal, tras más de cuatro décadas de vida. Por un lado el gobierno holandés dejó de comprar a Bedrocan, pero por otro lado aplazó hasta 2028 la reforma legal que les permitiría vender directamente a las farmacias y el mercado internacional. Al parecer el plan que tienen es dejar quebrar al único cultivador de marihuana medicinal de Países Bajos y referencia mundial en el Cannabis medicinal, para pasar luego a realizar una licitación internacional.
Te reproducimos a continuación este excelente artículo de Derrick Bergman, donde se puede ver los planes a futuro de la compañía, pero también un anuncio de que el programa de Cannabis medicinal acabaría en un fiasco, tal previsión resultó muy acertada. Tabién es importante señalar que frente a estas veleidades políticas, el autocultivo medicinal sigue garantizando sus necesidades a los usuarios medicinales. Como ya adelantó Soft Secrets, el Real Decreto de Fórmulas Magistrales de Cannabis: es un reconocimiento implícito del autocultivo terapéutico de marihuana en España.
¿Cómo creció Bedrocan hasta convertirse en un referente mundial?
En los últimos años la compañía ha crecido a un ritmo vertiginoso y ya cuenta con presencia en Canadá, EE. UU., Chequia, Brasil y Australia. Radiografía de un pionero que, tras años de remar contracorriente, se ha convertido en un gigante internacional. Su fundador y CEO, Tjalling Erkelens, lo tiene claro: «Como he defendido desde el minuto uno: por favor, den entrada a competidores en el mercado; eso trae más calidad y precios más asequibles».
Durante la primera Cannabis Capital Convention, celebrada el 26 de septiembre en el museo de cine EYE de Ámsterdam, la ponencia más esperada por los asistentes era, sin duda, la de Bedrocan. Y la historia compartida por su fundador, Tjalling Erkelens, y el director financiero, Mauricio Agudelo, no defraudó a nadie.
Esa historia arranca por el propio nombre. No viene de «BEn DROnkers CANnabis», como algunos todavía afirman por ahí. Bedrocan nace de las iniciales de sus fundadores, Freerk Bruining (B) y Tjalling Erkelens (E), combinadas con las palabras droge (DRO, seco) y Cannabis (CAN). En sus orígenes, la pareja cultivaba endivias, hierbas aromáticas y plantas de maceta, pero a principios de los noventa decidieron dar el salto y especializarse en el Cannabis. Cannabis medicinal, para ser exactos.
¿Cómo nació el programa oficial de cannabis medicinal en Holanda?
En 1999, la ya fallecida Els Borst, por aquel entonces ministra de Sanidad por el partido D66, puso en marcha el programa oficial de Cannabis medicinal. En esa época, la empresa Maripharm (de Marcel de Wit) y la fundación Institute of Medical Marijuana (de James Burton) ya abastecían de Cannabis a miles de pacientes. Al mismo tiempo, la fundación Patiëntenbelangen Medicinale Marihuana (de Ger de Zwaan) y la fundación Mediwiet (de Wernard Bruining) suministraban —de forma clandestina— Cannabis terapéutico a los usuarios que lo necesitaban.
En el año 2000 se fundó la Oficina de Cannabis Medicinal (BMC), dependiente del Ministerio de Sanidad (VWS). Un organismo obligatorio según los tratados sobre drogas de la ONU. La BMC es la entidad encargada de supervisar la producción de Cannabis medicinal y de conceder las licencias de exención a la Ley del Opio que necesitan los cultivadores.
¿Cuándo llegó la primera marihuana legal a las farmacias europeas?
En un principio, Bedrocan, Maripharm y SIMM consiguieron dicha autorización. En septiembre de 2003, la primera hierba medicinal totalmente legal aterrizaba en las farmacias holandesas. Fue un auténtico hito histórico, aunque para Maripharm y SIMM la aventura legal acabó en un jarro de agua fría: en menos de dos años ambas perdieron su licencia, dejando a Bedrocan como el único productor legal en liza.
Burton, en particular, fue muy duro con la gestión de la BMC y vaticinó que el programa de Cannabis terapéutico acabaría en fiasco. Y lo cierto es que, durante los primeros compases, las ventas se quedaron muy lejos de las expectativas. La hierba de farmacia resultaba cara y durante años solo hubo una única variedad en catálogo. Para Bedrocan fueron tiempos de abrir camino en todos los frentes, atrapados entre dos aguas: los pacientes pedían más —más genética, más ensayos clínicos, más catálogo de productos—, mientras que la BMC y la clase política parecían empeñados en mantener el Cannabis medicinal en su mínima expresión.
¿Cómo logró Bedrocan estandarizar sus variedades medicinales y placebos?
Aunque Bedrocan disfrutó de una posición de monopolio en los Países Bajos a partir de 2005, fueron años de vacas flacas, con una salida comercial media de apenas setenta kilos al año. La moción «Cannabis medicinal más accesible», impulsada en 2009 por el diputado de D66 Boris van der Ham, trajo un respiro: Bedrocan recibió luz verde para abastecer a las farmacias con más variedades.
El equipo de Bedrocan siguió currando duro en sus instalaciones de Veendam manteniendo un perfil muy bajo. Erkelens, al timón en solitario tras la salida de Bruining, prefirió siempre trabajar lejos de los focos. Estandarizar y controlar los procesos se convirtió en el auténtico corazón del proyecto. Ahí es donde te la juegas cuando buscas garantizar una calidad uniforme y homogénea, lote tras lote. Y lograrlo es bastante más complejo de lo que la peña se imagina. Pero dieron en el clavo, igual que cuando desarrollaron variedades placebo idénticas para cada una de las cinco genéticas de Bedrocan: una herramienta imprescindible para cualquier investigación científica seria, cuya formulación les llevó años de trabajo.
¿Cuánta marihuana medicinal llegó a cosechar Bedrocan?
Hacia 2013 la marea empezó a soplar a favor de Bedrocan. Cada vez más países legalizaban el Cannabis medicinal y, en muchos casos, llamaban directamente a su puerta para abastecerse. En 2014 levantaron su segundo centro de cultivo en Emmeloord. A día de hoy, más de cien personas forman parte de la plantilla de Bedrocan en los Países Bajos.
Algunas cifras reveladas durante su intervención en el museo EYE dejan claro el calibre: Bedrocan cuenta con cuarenta salas de cultivo (grow rooms) operativas a nivel global, sumando una cosecha anual de nueve mil kilos de Cannabis medicinal. Sus productos se distribuyen en dieciocho países de cuatro continentes. Todo un coloso internacional.
¿Qué exigió la certificación farmacéutica GMP en el cultivo de marihuana?
Charlamos con el alma máter de la compañía, Tjalling Erkelens, para repasar la trayectoria de estas décadas.
En 2019 Bedrocan cumple 35 años. ¿La expansión internacional del Cannabis medicinal ha ido más rápida o más lenta de lo que esperabas en los inicios?
Al principio, digamos hasta 2012, fue más lenta. Luego tomó un ritmo estándar y, desde 2017, la velocidad ha superado todas las previsiones.
En 2017 obtuvisteis el certificado GMP (Good Manufacturing Practice). ¿Qué trascendencia tuvo y por qué se demoró hasta ese año?
Bedrocan ya contaba con la certificación ISO desde 2008. Por aquel entonces, la certificación GMP para la producción de materias primas farmacéuticas ni siquiera existía en este sector; no entró en escena hasta 2013 aproximadamente. Nos llevó más de dos años, entre 2015 y 2016, culminar el proceso. Lo más singular y determinante de esta homologación es que cubre la cadena entera: desde el esqueje hasta el empaquetado final. Eso convierte a Bedrocan en la primera empresa de Cannabis del mundo con un sello GMP que audita el ciclo integral de cultivo.
En 2017 Bedrocan dio entrada a su primera ronda de financiación con un inversor externo: ¿por qué esperasteis tanto y qué inclinó la balanza? ¿Hay nuevas rondas en el horizonte?
Llevábamos bastante tiempo buscando un socio adecuado para financiar ensayos clínicos más ambiciosos, desarrollo de producto y ampliación de músculo productivo. Siempre hemos sido sumamente estrictos con los objetivos de cualquier inversor potencial. La hoja de ruta de Bedrocan siempre ha sido producir Cannabis con fines exclusivamente medicinales, descartando el mercado recreativo. El inversor que buscábamos tenía que comulgar al 100 % con esa filosofía. Cuando encontramos al socio idóneo y vimos que necesitábamos acometer una fuerte ampliación de capacidad, dimos el paso. En estos momentos estamos valorando una nueva inyección de capital.
¿Altera la radiación gamma los terpenos del cannabis medicinal?
En los Países Bajos hay quien critica con dureza el uso de radiación gamma por parte de Bedrocan, señalando que altera los terpenos de la planta. ¿Por qué recurrís a la irradiación gamma?
La irradiación gamma del Cannabis de Bedrocan no la realizamos nosotros, sino nuestro contratante: el Gobierno neerlandés. Está demostrado clínicamente que los pacientes inmunodeprimidos pueden sufrir graves complicaciones —incluso letales— a causa de infecciones pulmonares provocadas por ciertos hongos, en particular el Aspergillus, cuyas esporas aparecen con relativa frecuencia en el Cannabis. Esto resulta crítico cuando el Cannabis se consume por vía inhalada.
Bedrocan ha encargado hasta en dos ocasiones estudios científicos para analizar el impacto real de la irradiación gamma sobre los principios activos, terpenos incluidos. En ambos casos quedó demostrado que los cannabinoides no sufren alteración alguna. En cuanto a los terpenos, se detecta una merma mínima, pero su composición no muta. Dicha reducción equivale, a grandes rasgos, al envejecimiento natural de dos semanas en una muestra recién curada. Y esas dos semanas hay que situarlas en el marco de una vida útil estándar de doce meses desde la cosecha. A lo largo de ese año, la degradación de componentes jamás traspasa los umbrales de control químico establecidos.
¿Por qué separar la marihuana medicinal del mercado recreativo?
Muchos productores autorizados (Licensed Producers) en Canadá arrancaron centrados en el ámbito medicinal y han terminado volcándose en el mercado de uso adulto. Bedrocan siempre ha cerrado esa puerta manteniéndose firme en el sector médico. ¿Por qué esa postura? ¿Seguirá siendo así?
Erkelens: «No se puede meter en el mismo saco a un paciente y a un consumidor recreativo. La gran mayoría de pacientes maneja rentas bajas o muy bajas y no busca en absoluto colocarse; al revés, ese efecto es justo el límite que prefieren evitar. Estudios longitudinales confirman que los pacientes en los Países Bajos consumen una media de 0,7 gramos al día. Investigaciones como las de Syqe Medical demuestran que, con vías de administración optimizadas, la dosis terapéutica necesaria es incluso inferior.
Por otra parte, a las corporaciones recreativas no les interesa rascarse el bolsillo en investigación clínica, que es justo lo que el sector necesita con más urgencia. En Canadá estamos viendo cómo, a raíz de la legalización total del 17 de octubre, las productoras han desviado sus cosechas al mercado recreativo, dejando a los pacientes prácticamente tirados y sin producto. Eso es intolerable cuando hablamos de algo que debe estar garantizado como medicamento».
El programa Nieuwsuur lanzó el 26 de septiembre duras críticas hacia la BMC y, en cierta medida, contra Bedrocan. No participasteis en la emisión. ¿A qué se debió?
Nieuwsuur solo aceptaba nuestra intervención mediante una entrevista en riguroso directo, sin facilitarnos previamente el cuestionario ni concedernos una reunión previa. Comprendemos las críticas planteadas desde una óptica recreativa, pero no se sostienen desde una perspectiva médica y farmacéutica. Desde el minuto uno hemos apostado por arrojar luz sobre el Cannabis medicinal a través del método científico, dejando al margen la carga emocional, los rumores o la simple "fe ciega en la planta". Para muchos no resultará un discurso romántico, pero es la respuesta que buscan quienes lidian con un problema de salud serio para el cual el Cannabis puede ser una alternativa real».
La licitación para la exención de la Ley del Opio orientada al cultivo de Cannabis medicinal se ha suspendido y volverá a convocarse próximamente. ¿Cómo valora Bedrocan la llegada de nuevos competidores al mercado neerlandés?
Como he sostenido desde el primer día: adelante con la competencia. Que entren operadores al mercado fomenta mayor calidad y precios más competitivos.
¿Qué planes tiene Bedrocan en el horizonte para 2019, tanto a escala nacional como internacional?
Ampliación de capacidad productiva, lanzamiento al mercado de un vaporizador homologado como dispositivo médico y continuar promoviendo y financiando ensayos clínicos.
Si tuvieras ocasión de darle un único consejo al ministro de Sanidad sobre el Cannabis medicinal, ¿cuál sería?
Mantener el rumbo actual del Cannabis como fármaco en los Países Bajos y en Europa, marcando una línea divisoria estricta frente al Cannabis recreativo. Así se respetan y cubren las necesidades de ambos colectivos: pacientes y consumidores lúdicos. Que no caigan en el modelo de Canadá o Estados Unidos, donde han metido todo en el mismo saco. Ya nos están llegando multitud de quejas, sobre todo de pacientes canadienses, denunciando la escalada de precios, desabastecimiento de ciertas variedades y bajadas de calidad, todo porque los cultivadores medicinales han dado la estampida hacia la producción recreativa.
Cronología de Bedrocan: cuatro décadas de historia y su quiebra en 2026
1984: Fundación de Bedrocan como explotación agrícola de cultivo de interior.
1992: Primera producción de semillas de Cannabis.
1999: Lanzamiento del programa de Cannabis medicinal por la ministra de Sanidad (VWS), Els Borst.
2002: Concesión de la licencia de exención a la Ley del Opio para cultivo de Cannabis medicinal.
2003: Arranque oficial del programa de Cannabis medicinal en los Países Bajos.
2008: Obtención del certificado ISO.
2014: Inauguración de las primeras instalaciones de Bedrocan en Canadá y apertura de la segunda planta de cultivo en los Países Bajos.
2015: Inicio de operaciones en EE. UU. y apertura de instalaciones de cultivo en Chequia.
2016: Desembarco en Brasil y Australia.
2017: Homologación GMP (Good Manufacturing Practice) y primera inyección de capital inversor externo.
2018: Preparativos para la fase de expansión mundial.
(Actualización a octubre 2026)
2023: Readquisición de las instalaciones de Toronto para retomar la presencia operativa directa en Canadá.
2025: Puesta en marcha de una nueva planta de producción con certificación EU-GMP en Dinamarca.
2026: Quiebra técnica de la filial operativa en Países Bajos tras tensiones comerciales y retrasos en la licitación estatal del Ministerio de Sanidad (BMC).
Artículo original de Derrick Bergman, actualizado y editado para internet por Hugo Madera
Más información en la web de Soft Secrets
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