Introducción al cultivo con purines vegetales

El cultivo de Cannabis puede ser llevado a cabo con éxito de muchas formas, pero casi todos los especialistas han dejado claro muchas veces que las cualidades organolépticas de los cultivos ecológicos son superiores. Esto no es exclusivo de nuestra planta y podemos leer muchos estudios científicos aplicados al vino y otros productos de consumo. El empleo de purines vegetales junto a materia orgánica es una técnica atractiva, ecológica y da buenos resultados.

El cultivo de Cannabis puede ser llevado a cabo con éxito de muchas formas, pero casi todos los especialistas han dejado claro muchas veces que las cualidades organolépticas de los cultivos ecológicos son superiores. Esto no es exclusivo de nuestra planta y podemos leer muchos estudios científicos aplicados al vino y otros productos de consumo. El empleo de purines vegetales junto a materia orgánica es una técnica atractiva, ecológica y da buenos resultados.

Conozco a muchos cannabicultores que usan técnicas de agricultura ecológica. Estas técnicas de cultivo pretenden ser respetuosas con el medio ambiente y a la vez dar generosas producciones de la más alta calidad. Algunos de estos eco-agricultores simplemente usan abonos comerciales de procedencia orgánica pero conozco otros que prácticamente hacen todo lo que usan, desde compost hasta otros muchos preparados. Es el caso de mi amigo Krajol, con el que nos iniciaremos hoy en el mundo de los purines. 

Krajol es un amante de la huerta ecológica, con formación agrícola a sus espaldas y además un loco del cannabis. Toda esta dedicación suya ha recibido su reconocimiento ganando alguna edición de la copa que se entrega cada año en Spannabis y también se ha visto plasmada en sus labores de cría y selección de Cannabis. Su experiencia en nuestro mundillo es amplia,  la típica persona con la que es un gusto charlar de Ganja y compartir fumables.

Krajol utiliza sus purines de fabricación casera, tanto en exterior como en interior, para cultivar cannabis. Además también los utiliza en su huerta de alimentos orgánicos con excelentes resultados. Él dice que si aportamos al suelo materia orgánica suficiente, añadiendo sus purines, podemos tener las cosechas que siempre hemos soñado. Con las notas que él mismo nos ha dado aprenderemos a hacerlos y utilizarlos.

Lógicamente este es un tema que podríamos desarrollar mucho (y no podemos), pues entre instrucciones, conceptos de ciencia, puesta en práctica…  se pueden escribir varios libros. Podríamos empezar hablando un poquito de biología de los suelos. En algún artículo ya hemos tratado la abundante vida que hay en ellos, además del sistema delicado de entradas y salidas que crean estas formas de vida y los diferentes elementos del suelo, así que ahorraremos un poco de tinta en ello e iremos directos a hablar de agricultura ecológica y de los purines en sí.      

La agroecología y la agricultura ecológica

El desarrollo de las ciencias, conocimientos y en definitiva del ser humano, han dado origen a un mundo absolutamente diferente. Este desarrollo, ha traído comodidades pero también ha estropeado parte del maravilloso mundo que teníamos. La urbanización excesiva, la destrucción de ecosistemas o la contaminación emitida por las fabricas y combustibles fósiles es algo que preocupa a casi todo el mundo. En cambio, la implicación de las técnicas agrícolas en el deterioro del medio es algo que mucha gente ignoraba hasta hace poco.

La agroecología es una disciplina científica bastante joven que hace que el diseño y gestión de los sistemas agrícolas gire en torno a principios de ecología. Es una rama de la agronomía que da más importancia a la sostenibilidad de la producción agrícola y a la preservación de los recursos naturales elementales como agua, suelos o biodiversidad. Este enfoque ecológico hace que cada parcela, huerto, cultivo, maceta… sea considerado un ecosistema en sí mismo. 

La aplicación de los conceptos de agroecología se lleva a cabo mediante las muchísimas técnicas y estilos de agricultura ecológica. Hay muchas variantes, algunas muy diferentes y otras parecidas. Surgen al mezclar los conceptos técnicos con las particularidades y condiciones propias de distintas zonas y épocas en que fueron desarrolladas. Siempre con un fin, la sostenibilidad. 

Como es lógico todas las variantes de agricultura ecológica tienen ciertos principios en común. Todas hacen hincapié en que el manejo del suelo es vital y los monocultivos inaceptables. Hacer rotaciones no solo mantiene el suelo más fértil y con mejores propiedades físicas sino que hace mucho más difícil la aparición de esas plagas que se instalan y parecen volver siempre. 

Estas rotaciones se planifican teniendo en cuenta que vaya cambiando la familia botánica del cultivo y sus características, como el tipo de raíz, requerimientos nutricionales o sensibilidad a ciertas plagas. Se incluyen especies cuyo fin último es ser cortado y mezclado con el suelo para nutrirlo, es lo que denominamos abono verde. También previene al suelo de ser erosionado mientras está el cultivo. 

Se busca reducir lo que se puedan las prácticas abusivas del suelo, se estimula la acumulación de materia orgánica y proliferación de microvida en él. Se intenta hacer un uso inteligente del agua y energía. Se ingenia un manejo de aparentes residuos que pueden convertirse en valiosos activos mediante su compostaje, procesado o depuración.

 Se tienen en cuenta no solo los costes económicos sino también ecológicos de cada uno de los factores productivos. Así pues los residuos que deja un material tras su fabricación o la energía necesaria para su desplazamiento se tiene en cuenta. Este punto es complejo, a veces convierte algo que parece eco-respetable en altamente insostenible. Los purines vegetales de fabricación casera encajan perfectamente en este y otros muchos puntos clave de la sostenibilidad.

Los purines vegetales:

Los purines son restos orgánicos de diversa índole (restos vegetales, animales, mezcla de excrementos…) fermentados (o con capacidad de hacerlo) que tradicionalmente han sido utilizados como abono. Dependiendo de su origen sus propiedades cambian mucho. El manejo de estos (fundamentalmente de los de origen animal y aguas residuales) es delicado, pues aunque su origen sea natural, pueden suponen un riesgo para el medio cuando se usan indiscriminadamente. 

Los purines vegetales son el producto resultante de la fermentación de ciertas especies vegetales. Esta fermentación aeróbica extrae y estabiliza ciertos principios activos (de origen biológico vegetal) en disolución acuosa. Según la especie usada y el tipo de proceso pueden darse origen a productos con utilidades diversas, desde insecticidas y funguicidas hasta activadores del suelo o fitoestimulantes. 

Empleando purines apreciaremos un mayor desarrollo radicular, más crecimiento, sistema inmunológico más fuerte, mayor cantidad de nitrógeno fijado en el suelo y mayor disponibilidad de carbono. Tras su uso regular, las condiciones físicas del suelo como su estructura y  capacidad de retener agua se verán favorecidas.

Estos “caldos” suministran encimas, aminoácidos, vitaminas y muchas más cosas al suelo y plantas, estimulando la diversidad y disponibilidad de nutrientes para las mismas. Estas moléculas de origen vegetal están en formas químicas que son perfectamente asimilables, no hay apenas riesgos en la cosecha por excesivo uso.

Podemos decir, que a parte de ciertos reguladores, el cometido principal de los purines es el aporte de microorganismos. Según los ingredientes y condiciones estaremos reproduciendo el ambiente ideal para reproducir determinados tipos de bacterias. Cuando regamos con estos preparados, estaremos inoculando nuestro suelo con millones de microorganismos que descompondrán la materia orgánica del suelo y aportarán de todo a las plantas. 

La adición de purines facilita la propagación y el mantenimiento de la microvida tan esencial para un suelo saludable. Permite además que hagamos nuestros propios caldos de una forma ecológica y fácil que encima da resultados. Añadiendo suficiente materia orgánica (humus, compost….) para que las procesen las bacterias, tendremos cosechas maravillosas. Ensayos en lombriceras demuestran además que a las lombrices les encantan los suelos tratados. 

Purín vegetal (DIY) 

El proceso con el que Krajol hace sus purines es relativamente sencillo. El primer paso es reunir el material. Usaremos un recipiente de boca ancha, opaco y no metálico (ya sea de plástico,  de vidrio o cerámica) para hacer todo el proceso. También tendremos un palo largo, preferiblemente de madera, para remover a diario el purín. Podemos utilizar una trituradora de restos vegetales para procesar el material vegetal antes de usarlo, pero no es obligatorio. 

Se mezclan los ingredientes y se completa con agua limpia, nosotros en el purín de Salix (sauce) del ejemplo usamos cien gramos por litro. Preferentemente usaremos agua de lluvia, aunque si solo disponemos de agua del canal comercial podemos dejarla reposar hasta que evapore el cloro y luego usarla. Una vez mezclado se tapa el bote para que no entren impurezas, el cierre no ha de ser hermético para que haya un poco de intercambio gaseoso. 

El envase una vez cerrado, se guarda en un sitio oscuro y fresco que nos permita acceder a diario para abrir el barril. Todos los días abrimos el barril y con un palo de madera removemos enérgicamente para mezclar todo y que la mezcla se oxigene, tras esto volvemos a tapar el purín y nos despedimos de él hasta el día siguiente.

Según los ingredientes, las condiciones de temperatura y cantidad de oxígeno presente se irán dando varias etapas en la composición del purín que estamos preparando. Le llevará entre 12 y 72 horas completar el “primer nivel” que es un proceso de maceración en el que el agua (disolvente polar) irá extrayendo ciertas sustancias de los tejidos vegetales. En este primer estado apenas hay desarrollo bacteriano. Estos macerados pueden utilizarse ya como extracto concentrado, de hecho puedes hacer así varios preparados con efecto sanitario.

Luego empezará una etapa en le que habrá fermentación. Hongos, levaduras y bacterias comienzan a proliferar y descomponer la material vegetal. Ahora cambiará notablemente la composición química del preparado, varias de las sustancias se transforman en enzimas, aminoácidos y otras moléculas aprovechables por las plantas. Mientras  la fermentación siga, aumentará la población de bacterias y de los productos elaborados por éstas. Los purines en fermentación pueden usarse principalmente como abonos líquidos para diluir en el riego, o sin diluir, como abono foliar.

Pasadas entre dos semanas y un mes tendremos un purín maduro. Las bacterias han transformado prácticamente todo habiendo dejado apenas una concentración residual  de sustancias originales. Habrá muy pocos nutrientes (se los habrán comido las bacterias) pero alta concentración de bacterias (hasta 2000 millones de bacterias por gramo). La diversidad de bacterias del principio habrá disminuido, una especie, que depende del material usado y condiciones durante el proceso, va desplazando a las demás,  

El preparado está listo cuando el material vegetal se encuentre descompuesto, quedando solo ciertas partes leñosas. Habrá cambiado el color (cada purín tendrá el suyo) y podremos captar un olor fuerte. El purín maduro se usa generalmente para inocular el suelo de bacterias, lo haremos regándolo diluido en 10 a 20 partes de agua (sin cloro). También se puede pulverizar en forma concentrada para combatir ciertas plagas

Para usar los preparados o almacenarlos los filtraremos primero para limpiar de restos vegetales. Los conservamos en un en recipiente no metálico y en un lugar fresco y oscuro. Tendremos cuidado en proporcionar una tapa que evite la entrada de suciedad pero que permita cierto intercambio gaseoso. Escribiremos la fecha y composición a modo de etiqueta. 

Algunos purines interesantes para Cannabis

-Ortiga: Con 100 gr fresca o 20 gr de ortiga seca por litro podemos hacer un macerado que pulverizado sin diluir sirve contra pulgones. El fermentado además de ser insecticida y acaricida, una vez maduro, podemos diluirlo en 1:20 de agua  y usarlo como estimulador de crecimiento y de raíces.

-Cola de caballo: Hervimos 100gr de cola de caballo fresca por litro (o 30 seca). Se deja enfriar y añadimos un volumen de agua igual al inicial para comenzar el macerado, que será funguicida e insecticida. En fermentación (1:20) puede usarse para regar plantas recién trasplantadas y semilleros para prevenirlos de hongos. Maduro (1:20) se usa en riego tras siembra o transplante, distanciado una semana de la aplicación del purín de ortiga. 

-Manzanilla: Usaremos 50g de flores frescas o 5g de flores secas de manzanilla en 1 litro de agua. El macerado lo podemos usar como funguicida para hacer esquejes o para la tierra de los semilleros. En fermentación (1:50) sirve como funguicida pulverizado y maduro (en riego 1:20) como estimulador de crecimiento y funguicida.

-Malas hierbas: Se considera que cada purín inhibe el crecimiento de las plantas de las que han sido elaborado (no lo hagáis de Cannabis). Haciendo un purín con las malas hierbas de la huerta obtenemos fertilizante y a su vez un herbicida natural para las plantas con las que ha sido elaborado. Debemos dejar madurar bien el preparado para anular la capacidad de germinación de las semillas que pudiera contener. 

Krajol combina varios purines y hace otros con ingredientes variados. Controla también pH, EC y Tª de sus purines y ha hecho varios experimentos, pero con esto hay suficiente para empezar. Recomiendo ampliar si os ha parecido poco, hay mucha información. Si os parece muy interesante el tema os animo a que me “deis la chapa” por Twitter, si veo que ha interesado podemos hacer una segunda entrega o incluso invitar a Krajol a que la haga él. ¡Feliz temporada de exterior!  

Recientes

Sobre Soft Secrets

Acerca de los secretos suaves Soft Secrets es la principal fuente de cultivo, legalización, cultura y entretenimiento de la cannabis para su dedicado y diverso público en todo el mundo. La clave es conectar a las personas mediante información pertinente y actual con el mismo interés que la salud, el estilo de vida y las oportunidades de negocio que ofrece la cultura del cannabis.
¿Necesitas ayuda porque tienes un problema relacionado a las drogas? Conversalo con tus amigos y familia. Busca un médico realmente especializado y amigable. Los grupos de reducción de riesgos y daños también pueden ayudar. También piensa si es el único problema que tienes. O “el problema” viene por otro lado. En caso de intoxicación: no lo dudes, llama al servicio médico.

Deje una respuesta