Bokashi para marihuana: qué es y cómo prepararlo paso a paso
El bokashi es un regenerador orgánico de origen japonés capaz de enriquecer la tierra y activar la microbiología del suelo. Descubre cómo fabricarlo en casa con restos cotidianos para conseguir plantas de marihuana más resistentes y productivas.
La palabra japonesa "bokashi" quiere decir ‘materia orgánica fermentada’ y se refiere a una técnica de compostado basada en la agricultura orgánica japonesa. Es un preparado orgánico que sirve para regenerar la tierra, hacerla más fértil y hasta recuperar terrenos dañados por la erosión, la contaminación y otras condiciones adversas. Los efectos de este compuesto en las plantas de Cannabis pueden llegar a ser verdaderamente sorprendentes.
¿Qué es el bokashi y cómo funciona en el suelo?
Este método se basa en la reproducción de microorganismos eficientes (EM) y tuvo gran difusión en occidente a partir de los años 80. En aquella época el científico japonés Dr. Teruo Higa desarrolló, a partir de la agricultura japonesa tradicional, una mezcla ideal de microorganismos y otros compuestos minerales y orgánicos para optimizar el crecimiento y la salud de los cultivos.
A partir de los años 90, se hizo popular el uso de bokashi en huertos de autoconsumo, agricultura orgánica y cualquier situación en la que se quiere incluir la gestión de residuos en la preparación de nutrientes. Por este último motivo, el bokashi también adquirió popularidad en los proyectos de huertos urbanos.
Y es que prácticamente todos los ingredientes del preparado que presentamos en este artículo pueden obtenerse de materiales que desechamos diariamente a nivel personal o colectivo. Necesitaremos ingredientes tales como restos de material vegetal triturado, estiércol que podemos obtener fácilmente, carbón y cenizas que podemos obtener quemando nuestros propios desechos de papel, cartón, madera, etc. y separando luego los dos componentes. Se piensa que, si viviéramos de manera totalmente orgánica y libre de productos tóxicos, en un entorno natural, podríamos procesar la totalidad de nuestros desechos orgánicos e inorgánicos en la preparación de bokashi.
Microorganismos eficientes: ¿por qué los necesita la marihuana?
Para comprender la importancia de los microorganismos de un suelo saludable, debemos observar la naturaleza y preguntarnos ¿De dónde obtienen las plantas su alimento? Nadie riega los bosques con abonos ni vitaminas, sin embargo, se mantienen en perfecto equilibrio y salud sin ninguna deficiencia de nutrientes. ¿Cómo es esto posible? ¿De dónde sacan sus vitaminas, minerales y demás?.
Los microorganismos eficientes del suelo son la respuesta a esta pregunta. Ellos son los fabricantes de los nutrientes de la planta, a medida que procesan elementos naturales y los rinden disponibles para que esta los pueda absorber y metabolizar. En pocas palabras, si favorecemos el crecimiento de estos organismos es como si le diéramos a nuestras plantas un equipo de cocineros que le prepararán comida constantemente. Si sólo alimentamos nuestras plantas con comida rápida (abonos y vitaminas sintéticas), en cuanto se les acabe, pasarán hambre y serán totalmente dependientes de nuestro cuidado.
El maestro agricultor orgánico y consultor medioambiental Eduardo Franquiz se refiere a esta situación como a estar conectados a un respirador. Es como si estas plantas tuvieran una vida artificial y dependiente, muy lejos de la independencia y sinergia de un bosque. Gracias a la integración de microorganismos eficientes (los cocineros de los nutrientes) siguiendo esta receta, cortesía de Eduardo Franquiz, podremos traer a la vida nuestra tierra, para que no sea tan sólo un medio de cultivo desechable, sino un universo de seres vivos que se apoyan los unos a los otros.
Receta de bokashi según el tiempo de curado
¿Qué beneficios tiene usar bokashi en plantas de marihuana?
Los beneficios de cultivar marihuana con bokashi son verdaderamente impresionantes. Añadir bokashi a tu tierra es como hacerle un trasplante de energía vital. En nuestro invernadero llevamos muchos años experimentando con distintas aplicaciones que puedan mejorar la salud de las plantas y su producción. La mayor diferencia que hemos notado al utilizar bokashi ha sido la buena salud, especialmente la resistencia de la planta a plagas y patógenos.
Antes teníamos que aplicar preventivos foliares naturales con cierta regularidad. Ahora, aparte alguna aplicación de bácilus (BT) y própolis, prácticamente no hay que tocarlas. No podemos creer la fuerza de las defensas de estas plantas y lo poco que hace falta regarlas y protegerlas. El poder del bokashi es tal que prácticamente hace todo el trabajo por sí sólo.
Al integrar y permitir que se reproduzcan naturalmente los microorganismos favorables, estamos promoviendo la independencia de la planta y su equilibrio total. Por lo tanto, el ahorro en nutrientes y fertilizantes es radical lo cual representa un gran beneficio. A pesar de que a primera vista preparar bokashi podría parecer laborioso, en realidad una vez preparado tendrás todos los nutrientes necesarios para el cultivo de un año o más.
Además, una vez integrado en la tierra, no hay que añadir más durante la totalidad del ciclo de la planta, a menos que tengas una planta muy grande que necesite una adición hacia mediados de la floración. Para nosotros esto no ha sido necesario, pues hemos mantenido los organismos vivos alimentándolos con melaza agrícola disuelta en agua (2 ml por L) en cada riego y protegiéndolos con un buen mantillo. También hemos añadido humato potásico hecho en casa y agua de mar disuelta hacia mediados de la floración.
El bokashi te dará plantas muy fuertes, saludables, casi independientes, con una gran producción y una resistencia impresionante a los patógenos. Cuando la planta es fuerte, simplemente no se enferma.
¿Cómo preparar bokashi casero para marihuana paso a paso?
El método es bastante sencillo. Es suficiente mezclar todos los ingredientes y colocar el preparado en un contenedor donde tenga condiciones ideales para fermentar de manera anaeróbica (sin aire). Nosotros preparamos aproximadamente la mitad de la receta, versión bokashi fresco para usar en menos de 6 meses, y obtuvimos una cantidad de aproximadamente 240 litros de mezcla. Los colocamos dentro de una bolsa de jardín de plástico de 250 litros, bien cerrada y dentro de un compostero en la sombra.
Al mezclar los ingredientes sólidos con los líquidos es necesario hacer la ‘prueba del puño’ para verificar la humedad de la mezcla. Esta consiste en tomar un puñado de la mezcla, apretarlo, y luego soltarlo. Si al soltarlo no sale agua y la mezcla forma un terrón, la humedad es correcta. Si al apretarlo sale agua, la mezcla podría tener un exceso de humedad. Si al apretarla no se compacta, quiere decir que está demasiado seca.
Si hacemos la versión de bokashi fresco, normalmente no es necesario añadir agua además de los ingredientes líquidos para que tenga una buena humedad. Si preparamos un bokashi semi-curado (de seis a doce meses), podemos añadir agua (siempre libre de cloro) mientras al hacer la prueba del puño no gotee líquido. Si preparamos un bokashi para curarlo durante más de doce meses, podemos añadir un poco más de agua que en el caso anterior, siempre y cuando no salga líquido en exceso al hacer la prueba del puño. Es necesario almacenar la mezcla en un contenedor al vacío para fomentar la fermentación anaeróbica y sin olor.
Después de un par de días, el exterior del contenedor se siente caliente, indicando una alta actividad de los microorganismos beneficiosos. Es posible controlar el proceso de fermentación cada cierto tiempo (una o dos semanas) mezclando el preparado para homogeneizar la fermentación, y observando el tipo de organismos que se van desarrollando. Es importante evitar que surjan organismos dañinos que asemejen un moho de color negro.
Una vez que la actividad bacteriana se haya estabilizado, especialmente si planeamos conservar el preparado a largo plazo, podemos airear ocasionalmente el bokashi hasta reducir la humedad. Una vez fermentado y con la humedad reducida, nuestro bokashi podría durar más de un año si se mantiene en condiciones de limpieza, almacenado al vacío y en un lugar a la sombra donde no se caliente demasiado.
Materiales e ingredientes para hacer bokashi
La mayoría de los ingredientes son muy fáciles de obtener. El estiércol mencionado en la receta es de aves, pero se puede sustituir con otro que uno tenga a disposición. La materia vegetal triturada puede obtenerse del propio entorno natural, recogiendo hojas y trozos muy pequeño de madera, cortezas, etc. Nosotros usamos paja que teníamos a disposición, aunque no es ideal porque su contenido de nutrientes es más débil que el de otros materiales vegetales.
La tierra se obtiene de cualquier entorno natural. El carbón y la ceniza se pueden obtener quemando cualquier resto de materiales sólidos como trozos de madera, papel, carbón. Después de quemarlos se pueden fácilmente separar las cenizas del carbón. Si no tienes un lugar donde quemar materiales, puedes adquirir estos ingredientes en cualquier tienda de productos agrícolas, al igual que el salvado y la melaza agrícola.
La harina de roca es opcional, es bueno comprobar que el propio suelo no tenga ya un exceso de este componente. Terrenos calizos, ricos en calcita y con PH elevado, no requieren que se le añada harina de roca.
¿De dónde saco los microorganismos eficientes para bokashi?
Lo ideal sería hacer todo el proceso tradicional de ‘captura y reproducción’ de estos organismos, a partir de un suelo sano, utilizando arroz semi-cocido, un pequeño vaso de cartón y una malla. Sin embargo, si no tienes la posibilidad de realizar este proceso, aquí ofrecemos algunas alternativas para poder generar una multiplicación de microorganismos beneficiosos en el preparado.
Una opción es hacer un fermento de frutas para lo cual se necesita 1 parte de cáscaras de frutas dulces ligeramente trituradas, 1 parte de melaza (o azúcar morena / panela) en su defecto) y tres partes de agua. Se mezcla todo y se deja fermentar en un recipiente tapado, pero no sellado, durante 5-7 días o hasta que veamos que se ha formado una masa fermentada en el interior.
Otra opción más rápida es utilizar un producto que ya esté fermentado, como por ejemplo yogurt (incluso vegetal). Se mezcla 1 parte de éste con 4 partes de agua. Se puede aplicar directamente si dejar fermentar. Alternativamente, es posible comprar una solución ya preparada con estos microorganismos llamada EM1. Se puede conseguir en los grow shop.
¿Cómo aplicar bokashi en el cultivo de marihuana?
Es importante saber que este preparado es bastante concentrado y que si se aplica en demasiada cantidad, podría quemar a la planta por exceso de nutrientes. Para utilizarlo en un terreno o maceta antes de cultivar, se puede mezclar una pequeña cantidad con la tierra, humedecer y, si fuera posible, cubrir con mantillo u otro material para favorecer la reproducción de los microorganismos durante 2-4 semanas antes de plantar.
Si ya tienes plantas creciendo en el sustrato, aún es posible aplicar bokashi haciendo huecos de 15 cm – 20 cm, a una distancia lateral mínima de 15 cm, no pegado a las raíces de la planta, y enterrando una pequeña cantidad de bokashi, de tan sólo 3 cm - 4 cm de espesor, o un puñado muy pequeño. Hay que taparlo muy bien para asegurar la supervivencia de las bacterias anaeróbicas. Estos serán focos de nutrición y salud en tu tierra, los microorganismos beneficiosos se expandirán poco a poco por todo el medio de cultivo.
La proporción que utilizamos para nuestras plantas de Cannabis fue de 15 L de bokashi por 300 L de tierra. Normalmente entre 2% y 5% del volumen total de la tierra en bokashi es suficiente. Es decir, si tienes una maceta de 10 L sólo necesitas unos 200ml-300ml ml de bokashi. Mientras más pequeña la maceta, usa menos porcentaje de bokashi. Mientras más grande, puedes acercarte al 5% del volumen de tierra en bokashi.
Mezcla de bokashi para semilleros de marihuana
Además, E. Franquiz nos ofrece esta excelente receta para hacer una mezcla de semillero de hortalizas. Consiste en 1 parte de cada uno de los siguientes ingredientes: fibra de coco, humus, tierra y bokashi. Más parte de cada uno de los siguientes: harina de roca (si la tierra no es caliza), carbón activado y microorganismos eficientes. Para adaptar esta receta específicamente a semilleros de nuestra delicada Cannabis, recomiendo no utilizar harina de roca (sube demasiado el PH) y reducir la cantidad de bokashi aparte.