Autoflorecientes - Cada día más grandes

Soft Secrets
21 Aug 2017
Aunque tardaron algo de tiempo, a día de hoy se puede afirmar que las variedades autoflorecientes nada tienen que ver con aquellas primeras semillas que producían plantas pequeñas con escasos cogollos, de sabor más bien amargo. Actualmente tienen mucho más porte y la producción por ejemplar es muy elevada. El aroma y el paladar se han mejorado muchísimo, existen en el mercado una amplia gama de variedades para todos los gustos. Todo ello gracias al continuo trabajo de los bancos de semillas. [caption id="attachment_5417" align="alignnone" width="500"]Autoflorecientes - Cada día más grandes Deimos de Buddha Seeds.[/caption]

Orígenes

El Cannabis Ruderalis es considerado por muchos un tipo distinto de las variedades de Cannabis Sativa o Indica. La Ruderalis es la base genética de la que partieron las variedades Autoflorecientes. Es una planta pequeña que contiene poca cantidad de THC, fue descrita y catalogada en 1924 por botánicos soviéticos como una mala hierba debido a su escaso tamaño y baja concentración de THC. Estos ejemplares miden menos de 80 cm de alto y al ser consumida su hierba no produce efectos agradables. Esta variedad de Cannabis resulta especialmente resistente a las condiciones climatológicas desfavorables, siendo menos propensa a enfermedades y hongos. Es originaria de las zonas frías de Europa Oriental donde debido al corto verano y a las bajas temperaturas ha tenido que adaptarse para poder crecer y reproducirse rápidamente antes de la llegada del invierno. Las plantas deben realizar todo su ciclo vital en apenas tres o cuatro meses. Esto se consigue gracias a que no dependen del fotoperiodo, tras tres o cuatro semanas de desarrollo vegetativo cambian a la fase de floración sin ser necesaria la reducción de las horas de luz como señal para el inicio de la etapa floral. Esta característica tan especial la ha llevado a ser importantísima en el actual panorama cannábico.

Primeros pasos

Los primeros estudios documentados de cruces con Ruderalis se sitúan en Canadá alrededor de los años 70. Es a partir de esta década cuando la Cannabis Ruderalis despierta el interés de varios criadores de semillas que comienzan a cruzarla con otras variedades que contienen mayor concentración de cannabinoides. El objetivo es conseguir ejemplares que florezcan de forma automática y que sean resistentes a las condiciones adversas, pero que contengan una mayor cantidad de resina. [caption id="attachment_5418" align="alignnone" width="500"]Autoflorecientes - Cada día más grandes Autofloreciente entrando en floración.[/caption] En los años 80, Neville hizo pruebas con varios cruces consiguiendo variedades algo más rápidas, pero sin grandes resultados, ya que la cantidad de resina seguía siendo bastante baja y los resultados muy variados. Sensi Seeds puso en el mercado la Ruderalis Skunk con una cantidad de THC algo más alta, solo el 50% eran autoflorecientes. Algo más tarde aparece en el mercado la Lowryder de Joint Doctor’s, algo más estable y con una mayor concentración de tricomas. A partir de este momento también se empiezan a mejorar los matices organolépticos. A pesar de las mejoras, las primeras autoflorecientes que se fueron añadiendo a los catálogos de semillas eran bastante pequeñas, en el mejor de los casos llegaban a producir escasos veinte gramos, sin matices especiales, ni claramente distinguibles. Más de un cultivador se llevó un disgusto con plantas insípidas, de apenas unos centímetros de altura y de un solo cogollo.

En la actualidad

En este momento las autoflorecientes son una apuesta segura. Son tan sencillas de cultivar que cualquier principiante podría sacar una cosecha más que satisfactoria. Se puede germinar la semilla e introducirla directamente en el contenedor donde va a realizar todo su ciclo vital para evitar trasplantes. Si además la introduces en una maceta de veinte litros o más con buen sustrato podrás sacarle todo el potencial que tenga. En interior el fotoperiodo se fija a veinte horas de luz por cuatro de oscuridad, tanto en crecimiento como en floración. En exterior se pueden realizar hasta tres cosechas al año. No hay que preocuparse mucho, ellas solas cambian repentinamente a la fase de floración. Si partimos de buena tierra con un estimulador de raíces y otro de floración, además de un abono específico para la etapa de fructificación, tendremos todas las necesidades alimenticias cubiertas. Nuestras plantas estarán listas en menos de diez u once semanas. Todo esto gracias a que los bancos de semillas han realizado muchos esfuerzos en la crianza y selección, para poder ofrecernos cañamones de calidad que cumplan con las demandas de los cultivadores. [caption id="attachment_5419" align="alignnone" width="500"]Autoflorecientes - Cada día más grandes Auto Critical Soma de Advanced Seeds.[/caption] En los últimos años han mejorado tanto que nada tienen que ver con las primeras autoflorecientes del mercado. Actualmente la cantidad de gramos cosechados por planta es muy abundante, tanto en interior bajo lámparas como en exterior. Es perfectamente equiparable a la producción de variedades feminizadas clásicas. Ya no son plantas pequeñas y dispares, sino bastante homogéneas entre sí y de gran envergadura. Han crecido tanto que, si se quieren plantas discretas que pasen desapercibidas, tendremos que retrasar y realizar dos o tres trasplantes, además de cultivar en contenedores de menor tamaño a fin de no encontrarnos con plantas enormes, que pueden superar con facilidad el metro y medio de altura. Como último punto cabe destacar que sobre todo se han trabajado y mejorado los aromas y la cantidad de resina. La baja concentración de cannabinoides ya no es un problema, cada día se consiguen porcentajes más elevados que nada tienen que envidiar tampoco en este aspecto a las variedades de toda la vida. Además se puede encontrar casi cualquier sabor y efecto deseado, siendo estos matices cada vez más claros y definidos. TricomaTeam (tricomateam@gmail.com)
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