Uruguay vende más cannabis legal sin más consumidores
El mercado regulado del cannabis en Uruguay atraviesa un punto de inflexión definitivo en 2026. Impulsado por nuevas variedades de alta demanda, reglas más claras y una oferta que por fin cubre las expectativas de los usuarios, el modelo estatal le arrebata cada vez más terreno al mercado clandestino.
El auge verde en Uruguay: por qué se venden más legalmente sin que haya más consumidores
El mercado del cannabis regulado en Uruguay sigue creciendo. Lejos de responder a una expansión en la cantidad de consumidores totales, el notable incremento en las ventas registrado en los últimos tiempos responde a una transformación profunda en los hábitos de acceso: cada vez más usuarios eligen dejar atrás los circuitos informales para volcarse de lleno a las vías legales.
Así lo revelan los datos del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), que confirman que el consumo general se mantiene estable, pero el sistema formal gana terreno aceleradamente y ya cubre a más de la mitad de los consumidores adultos del país.
Al cierre del último ciclo anual de referencia, unas 113.548 personas se encontraban habilitadas para acceder legalmente a la sustancia a través de farmacias, clubes de membresía o cultivo doméstico, en un universo total estimado de 218.000 mayores de 18 años que consumieron cannabis en el último año.
En 2026 en Uruguay se compró más cannabis legal que ilegal
Durante años, la evolución del mercado legal estuvo condicionada por cuellos de botella en la producción y faltantes de stock que limitaban las opciones de los compradores. Sin embargo, el escenario cambió radicalmente.
El reordenamiento tuvo un motor comercial clave: la introducción en el mercado de nuevas variedades con alta aceptación popular. La aparición de opciones con mayor concentración de THC y perfiles de predominancia sativa —como la variedad Épsilon, lanzada a finales de 2024— revolucionó las preferencias de los compradores. Su rápida adopción llegó a concentrar cerca de tres cuartas partes de todo el volumen comercializado en la red de farmacias. Además las empresas productoras están produciendo más y más.
El rol de las farmacias que venden cannabis en Uruguay
El canal farmacéutico vivió un año histórico en 2026. Las transacciones de paquetes de cinco gramos se dispararon hasta superar las 4,2 toneladas anuales, marcando un récord absoluto desde que comenzó la venta en estos locales en julio de 2017. Las proyecciones indican que la tendencia no se detiene: tomando en cuenta el ritmo de crecimiento interanual, el volumen comercializado este año podría escalar considerablemente, consolidando el hábito de compra en los comercios establecidos.
Las inscripciones de compradores en farmacias y la membresía en los más de 600 clubes habilitados continúan al alza. El cultivo doméstico registró una contracción en el número de cultivadores registrados. Los expertos atribuyen este fenómeno al vencimiento de las licencias y a retrasos administrativos en las renovaciones, un aspecto en el que ya se trabaja para agilizar los trámites y equipararlos con los otros mecanismos de acceso.
Proyecciones y expansión productiva del cannabis legal en Uruguay
Para sostener este apetito formal por el cannabis regulado, la infraestructura de producción se prepara para dar un nuevo salto. Dos empresas adjudicatarias de licitaciones oficiales se encuentran en pleno proceso de instalación con el objetivo de comenzar a operar próximamente, ampliando de forma directa el abastecimiento destinado a la red de farmacias.
El fenómeno uruguayo demuestra que un mercado regulado no solo es posible sino deseado. Y que el aumento en las ventas no significa que haya más gente fumando cannabis, sino que el Estado le está ganando terreno al mercado negro mediante una oferta atractiva, calidad garantizada y un acceso cada vez más ágil para la ciudadanía.