Cultivando medicina con José T Gallego

Exitable
16 May 2013

Como ya hemos comentado varias veces, la mejor opción para adquirir cannabis cómo medicina, es cultivándosela uno mismo. De esta manera, podrás conseguir exactamente el efecto que se desea a la par que se asegura uno que no conlleva trazas de ningún residuo (productos, fertilizantes, insecticidas, plagas…). Por ello, les dejamos los 10 consejos de José T. Gallego, colaborador de Soft Secrets, para cultivar tu propia medicina.


Escoge la variedad que necesitas

La genética de una planta determina su perfil de cannabinoides y su potencia, los dos factores que más determinan las aplicaciones terapéuticas de una variedad. Las Índicas van bien contra el dolor, la ansiedad, el insomnio o el estrés. Las Sativas estimulan el apetito, combaten el abatimiento y la desmotivación, alegran la vida y, aunque de modo distinto que las índicas, también relajan y disuelven el estrés. Las nuevas variedades ricas en CBD están específicamente seleccionadas para los usuarios de cannabis medicinal que quieren disfrutar de las propiedades terapéuticas sin colocarse, ya que su psicoactividad es limitada. 

Utiliza macetas grandes

Las plantas son más fáciles de cuidar y dan menos problemas, ya que no requieren riegos, ni fertilizaciones tan frecuentes.

Limita el número de plantas

El cannabis necesita mucho sol, si hay muchas plantas en poco espacio deben competir por la luz y las ramas bajas no reciben suficiente.

Prepara una tierra fértil y viva

El sustrato en el que crecen las raíces actúa como el sistema digestivo de las plantas. Los microorganismos que viven en el suelo cumplen la misma función que nuestra flora intestinal, deshacen los alimentos para que podamos aprovecharlos. Añade humus de lombriz, estiércol, guano, harina de algas y micorrizas a tu sustrato.

Abona orgánico

Los abonos químicos perjudican el medio ambiente: dañan los microorganismos del suelo, acaban con su fertilidad y, lo que es más importante desde el punto de vista terapéutico, se acumulan en los tejidos del cannabis con mucha mayor facilidad que los abonos orgánicos. Los cogollos tienen un aroma más intenso y complejo cuando se abonan con fertilizantes orgánicos y el humo es más suave y dulce en la garganta. 

Adelántate a las plagas

Es mucho más fácil prevenir la aparición de plagas que acabar con ellas una vez se han establecido. Limpia el cultivo de hojas secas y plantas enfermas; pulveriza las plantas con preventivos ecológicos como el neem o la karanja.

Nunca uses plaguicidas tóxicos

El cannabis medicinal debe estar completamente libre de productos tóxicos y resulta absurdo fumigar venenos sobre las plantas que vamos a consumir.

No abones las últimas dos semanas

Un consejo muy sencillo que tiene efectos muy claros sobre la calidad del producto final y que, aunque no cuesta ni un euro, muchos cultivadores nunca aplican. Cuando dejas de abonar, obligas a las plantas a consumir los nutrientes acumulados en los tejidos y que estropean el sabor de los cogollos produciendo un humo irritante que no es sano ni agradable fumar.

Cosecha según los efectos que busques

La regla general es cosechar cuando las glándulas de resina empiezan a cambiar de color, de transparente a ámbar, pero cortando las plantas una semana antes se potencia el efecto estimulante y creativo, mientras que haciéndolo una semana más tarde los cogollos serán más narcóticos y relajantes.

Vigila de cerca el secado

Los riesgos de sufrir una plaga no terminan con la cosecha. De hecho, uno de los momentos más peligrosos es el secado, sobre todo los primeros días. Si el clima del secadero no es lo suficientemente seco o aireado, las plantas podrían enmohecerse con mucha rapidez. Suele suceder cuando llueve los días posteriores a la cosecha y, como el ambiente está tan húmedo, las plantas no se secan. Los hongos del secado pueden ser peligrosos para la salud, sobre todo para alguien que ya tenga el sistema inmunitario débil, como un enfermo de cáncer que esté recibiendo quimioterapia. Un ventilador que mueva el aire del secadero y un calefactor eléctrico que suba la temperatura ayudarán a acelerar el secado y evitarán la aparición de hongos. 

 

*Texto: José T Gallego

*Editado por Miky Pérez

*Fuente: Soft Secrets Growmed Edition

E
Exitable