El debate de las feminizadas según Devil's Harvest Seed Company

Kuchi una feminizada automátiica de Devil's Harvest Seed Company

Debate de las feminizadas: por qué fueron mal tratadas al principio

Consideradas por algunos como la mejor innovación de la industria, por otros como una
amenaza para la preservación de la genética real del cannabis, las semillas feminizadas han estado en la polémica desde su introducción. Hemos intentado averiguar cómo piensan los interesados -los que ahora tienen que producirlas si quieren competir- respecto a
la genética alternativa tantas veces difamada.

Si quieres dirigir un negocio próspero, tienes que competir. Para ello, los empresarios deben estar constantemente al tanto de los cambios en el mercado y saber hasta qué punto están siendo superados en su campo. El campo de las semillas de cannabis no es una excepción, sobre todo ahora, teniendo en cuenta la industrialización de la planta en algunas partes del mundo occidental y el surgimiento de innovaciones como la feminización.

El debate de las feminizadas

Debido a la calidad no natural -o sea, de forzar o torcer las tendencias genéticas y botánicas inherentes a la planta- de las semillas feminizadas, muchos cultivadores experimentados deciden evitarlas, comprando en su lugar genéticas “normales” (para los aficionados, las semillas feminizadas producen “solo plantas hembra”; las genéticas normales producen una media de 50% machos y 50% hembras). Además, el proceso de feminización normalmente incluye la aplicación de productos químicos sobre las plantas; por ello, muchos ponen objeciones medioambientales y de salud a esta práctica. De modo que ¿cómo vamos a aprender algo sobre ella, si la industria que la rodea parece estar llena de secretismo?

Por suerte, una compañía dio un paso adelante y se ofreció a charlar con nosotros. La empresa Devil’s Harvest Seed Company, con sede en Ámsterdam, lleva mucho más tiempo operando tras bambalinas que en escena. De hecho, tal vez es este acopio de conocimientos y experiencia lo que los ha convertido en una marca de semillas tan exitosa, a pesar de su juventud. Su buena disposición a compartir información, combinada con su finura para las genéticas de efectos fuertes, han hecho que DHSC alcance las estrellas en el mundillo holandés e internacional de la yerba. Y nada de esto hubiera sido posible sin las semillas feminizadas.

DHSC no son criadores, y son muy honestos en este punto. “Hacemos cruces; no criamos variedades. No somos criadores, nos limitamos a coger las variedades más populares del momento y las convertimos en nuevos cruces. Eso es lo que nos diferencia de otras compañías”. El hecho de que aceptaran sentarse con SS y compartir sus secretos técnicos también los hace únicos. Muchas empresas de semillas se niegan a divulgar información de la empresa incluso a su propio personal. Eso dará una idea de cuán lucrativo ha llegado a ser el movimiento de feminización.

El debate de las feminizadas por Devil’s Harvest Seed Company

Popular entre los “cultivadores comerciales, y más aún entre los jóvenes fumadores”, DHSC está aumentando su popularidad rápidamente por desarrollar variedades favoritas de Ámsterdam, como la Kuchi, Strawberry Sour Diesel, Dazy Jones y Shoreline, cuyo efecto describen como una “fuerte patada en la cabeza”. A pesar de ser cultivadores expertos y de preferir las variedades normales para sí mismos, a poco de empezar tuvieron que afrontar una dura realidad: ningún fabricante de semillas podía sobresalir sin una opción feminizada (al menos para unas cuantas variedades).

Afortunadamente, la transición no implicó demasiados problemas. DHSC ya estaba trabajando para producir semillas S1, ya que la filiación original de muchas buenas variedades se ha perdido. “Estamos ofreciendo líneas genéticas de los coffeeshops de Ámsterdam, que de otra forma solo se encuentran como esqueje y las convertimos en semillas. Se trata sobre todo de conservar vivo lo que hay”.

Dentro de la industria tenemos la suerte de seguir teniendo acceso a algunas de esas legendarias variedades; algunas tienen descendencia de última generación, por lo que  hacer semillas es posible; en cambio otras solo pueden obtenerse, un gramo por vez, en oscuros coffeeshops. En DHSC odiaban ver cómo desaparecían algunas de estas leyendas, creadas en un momento en el que ellos acababan de poner el pie en la industria. Esto coincidió en el tiempo con el nacimiento de las “semillas hembra”.

Evocaron el nacimiento del movimiento de feminización, que ocurrió en la segunda mitad de los noventa. “Por aquel entonces, Dutch Passion era la compañía más grande que se metió en el tema. Utilizaban ácido giberélico, un método antiguo para hacer semillas feminizadas, empleado toscamente con otras especies por los granjeros de la zona, a principios del siglo XX. Nadie las había utilizado en el Cannabis hasta nuestros días, cuando se ha hecho más popular y la gente empezó a cultivar por hobby, demandando espacios menores y cultivos más eficientes. La feminización se hizo más popular a mediados de los noventa, cuando se dieron cuenta de que podían ofrecerlas al consumidor”.

En cuanto a la percepción del público sobre estas novedosas “especies Frankenstein”, los fumadores sencillamente “no conocían la diferencia -al principio- pero hoy en día saben que cuando empiezan a fumar semillas dentro de su yerba, algo va mal”. En DHSC también recuerdan que los cultivadores pensaban que la feminización era la respuesta a sus problemas, pero en realidad, al final encontraban más problemas que soluciones, porque fallaban. El método primario para feminizar semillas de Cannabis no era bueno.

El debate de las feminizadas: ácido giberélico.

“Los métodos de feminización empezaron con el ácido giberélico. Pero más tarde, a medida que se incrementaba la demanda, la gente probó otros métodos. Hoy en día parece que la fórmula STS funciona mejor para la feminización, ya que se utilizan líneas genéticas realmente buenas que no tienen en su linaje hermafroditas. Por eso, intentamos obtener las plantas hembra más fuertes que existen en el mercado actual, solo feminizamos aquellas que consideramos más adecuadas para feminizar. Por otro lado, ciertos sabores muy populares no pueden feminizarse, debido a la cantidad de problemas que genera su cultivo”.

Ojalá los primeros y más intrépidos fabricantes de semillas hubieran sabido esto. Puede que la razón de que las variedades feminizadas tengan mala reputación sea achacable a aquellos primeros tiempos de ácido giberélico.

-¿Cuáles fueron los peores problemas al feminizar semillas?
– Bueno, en primer lugar, las hermafroditas son un gran problema sobre todo cuando polinizan otras plantas. También las mutaciones genéticas. No obtener lo que se espera. Las plantas raras, ese fue el mayor problema. Con los clones puedes estar seguro de obtener una planta idéntica a la madre, pero con las semillas feminizadas nunca puedes estar seguro de obtener cada vez el mismo resultado. Es demasiado impredecible. Además, tampoco se puede saber si las semillas que venden algunos bancos son siempre del mismo productor o si son las mismas semillas que se hicieron el año anterior”.

Si el proceso es difícil para los criadores, entonces los resultados son devastadores para los cultivadores. Nosotros, como cultivadores, estamos limitados en nuestros resultados por la capacidad y conocimientos de nuestros criadores.

Los criadores pueden elegir entre varios métodos probados para feminizar semillas. “Lo más popular es seleccionar solo una planta que produzca el suficiente polen. Si se dan cuenta de que, por ejemplo, la AK-47 es la que más polen da, utilizarán esa única planta para obtener todas sus semillas feminizadas. Entonces te venderán las semillas como si fueran otro cruce, como Cheese. Pero esa “Cheese” ha sido cruzada con una AK-47 x Cheese, y eso no te lo cuentan los fabricantes de semillas. Y tú no te enteras porque no lo esperabas ni buscabas. Por eso nosotros intentamos hacerlo bien.

Debate de las feminizadas: método Ámsterdam

Existe otro método que conocí aquí en Ámsterdam, en el que pulverizan todo un cultivo, dejan a las plantas volverse hermafroditas y polinizarse a sí mismas. Entonces, recogen todas las semillas y las venden como feminizadas; cuando esto ocurre, la gente tiene automáticamente problemas de hermafroditas. El “criador” entonces puede coger la yerba obtenida y convertirla en hash para volverla a vender, pero se trata de un producto contaminado debido a la falta de conocimientos. Pero no es su culpa, solo intenta ganar dinero como todos, en realidad no sabe lo que está haciendo.

Después de todos sus años de investigación y observación, en DHSC han optado por la Fórmula STS. ¿Por qué? “Porque a través del método prueba-error, el STS parece ser el que tiene más éxito de la industria y, hablando con gente que fabrica semillas feminizadas, parece ser el favorito de todos. Funciona, eso es todo.

Debate de la las feminizadas según Devil’s Harvest Seed Company

En los Países Bajos, al menos, no siempre es fácil conseguir una respuesta directa de los secretistas productores, debido a la clandestinidad en que se producen las semillas (legales). Así es; todo lo que precede a la venta de los paquetitos en los coffee-shops e internet es ilegal y un delito perseguible. En cambio, la propia venta de semillas es legal, si el negocio está registrado y se han pagado los impuestos.

Por esta razón muchas empresas encuentran difícil sobrevivir y competir en la industria holandesa, especialmente con algún método popular -y poca información al respecto- pululando por ahí. “Otros nos dirán que hacen tal cosa, y puede que la hagan, pero puede que no. Pero de momento no hay otros métodos, aparte de STS, que se utilicen con éxito”.

– Entonces, ¿quién se beneficia de las semillas feminizadas aparte del vendedor?
-Para los cultivadores de exterior, está el beneficio del espacio maximizado; para los de interior, no tener que mantener una colección de madres y clones, y el almacenamiento”.

A pesar de la transparencia con que respondieron a nuestras preguntas, su siguiente respuesta fue una pequeña sorpresa. Al preguntarles si hay alguien que no debería usar líneas genéticas feminizadas, contestaron abiertamente: “Los cannabicultores experimentados no deberían usarlas. Deberían saber por qué, y por qué no son buenas para todo el mundo. La única razón para usarlas es si la buena línea genética se ha perdido y solo tienes la hembra disponible -la genética S1, esas son las buenas.

Debate de las feminizadas: falta de estabilidad, mutaciones y hermafroditismo

Si tienes experiencia, no deberías usarlas, pero los cultivadores principiantes sí pueden y los de nivel medio también. Puede resultar extraño oír algo tan honesto de la gente que está tratando de vendernos semillas feminizadas, pero ese no era el propósito de esta entrevista. No tratamos de ensuciar el nombre de la feminización ni sugerir que tal producto no tenga un mercado saludable y un futuro viable. Como dicen en DHSC, para las variedades alternativas, los problemas más importantes son la falta de consistencia, la falta de estabilidad de esas genéticas, las mutaciones y el hermafroditismo. ¡Yerba zombie! Si lo haces bien, funciona; si lo haces mal, hará que todos los demás parezcan mal.

http://www.thedevilsharvestseeds.com/

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